Admitamos que el nivel intelectual y cultural de ciertos miembros y miembras del actual gobierno es preocupante.

Tanto acusar de machismo a unos y otros, y no escatiman en insultos incluso hacia las mujeres. El preferido: «fascistas». Uno de los apelativos más repugnantes y graves que se utilizan hoy. Deben de estar quedándose sin argumentos para tener que recurrir a ello.

Hablando de insultos:

La propia Isabel Díaz Ayuso en relación a los que recibe, comentó ante la presentadora del programa «Espejo Público»: Unos han deseado meterme en la cárcel, otros me han insultado como el presidente del Gobierno, otros me han dicho que soy una loca, una desnortada, una sectaria, y han deseado rebanarme el cuello. ¡Anda, qué majos! Bonita forma de respetar a las mujeres por parte de algunos miembros de ciertos partidos políticos que van de estupendos. Ni qué decir, que es repulsivo el hecho de que la llamen IDA, atendiendo a las siglas de su nombre. ¡Una crueldad que solo cierta patulea es capaz de realizar y permitir!

En la misma entrevista dijo: Por supuesto no verás a ninguna feminista de la izquierda salir a defenderme en todos estos meses. ¡Qué razón lleva!

Por si no teníamos bastante con esto, Irene Montero acusa a Vox de criminalizar a los niños. Y no como ella, que debe de estar cansada de exigir que se investigue el caso de los abusos de las niñas de Baleares. ¿Cabe mayor hipocresía? Pues sí, cabe:

Belarra le sigue el juego: Este es un ataque que no solo es racista, sino que además es un ataque hacia los niños y las niñas más vulnerables de nuestro país, que son los niños y niñas que migran solos (¿Han visto ustedes a muchas niñas migrar?), que migran sin su familia (está claro que si migran solos, lo hacen sin su familia), que muchas veces en el tránsito migratorio han sufrido terrible violencia (¡Y no como las niñas tuteladas de Baleares!) y que cuando llegan aquí, muchas veces son acogidos (suponemos que también serán «acogidas». Se olvidó de las niñas) en condiciones que no siempre cumplen todas las garantías. Tengo que decirlo también como Ministra competente en la materia. (Pues como tal, que calle y actúe). Se les da bien echar piedras sobre su propio tejado. En todo caso, ¿quién ha dicho que no se proteja a los niños?

¿Qué campaña ha organizado la Ministra de Igualdad a favor de la niña, víctima de los abusos sexuales cometidos por el ex marido de Mónica Oltra, condenado a cinco años de prisión?

Y ya que les va la marcha con el lenguaje inclusivo, recordemos el ridículo mitin de la Ministra de Igualdad: hijos, hijas e hijes. ¡Así se habla! Me pregunto cómo se las arreglarán quienes escriban sus discursos, discursas o discurses, aunque quizá lo haga ella misma o misme.

¿Recuerdan la canción infantil que decía: Cuando Fernando VII usaba paletó? Enseguida había que pronunciarla entera con la «a»: Canda Farnanda sáptama asaba palatá, y, así sucesivamente con cada vocal; pues bien, el lenguaje incluso debe de ser una variante de aquella cancioncilla. Hay que reconocer que había que contar con cierta habilidad dialéctica para no equivocarse, y no como Yolanda Díaz, (de la que ya he perdido la cuenta de todos los cargos que tiene o ha tenido), que a punto estuvo de meter una sonora pata durante una entrevista al hablar del caso Bankia: Impuestos e impues… Enseguida rectificó, y añadió: todos y todas. Aunque le faltó todes. ¡Si es que no estamos en lo que hay que estar…!

Qué Dios reparta suerte el próximo 4 de mayo y se apiade de los madrileños.