El pasado 28 de diciembre se cumplieron once años de la implantación de la ley más bochornosa, diabólica y desigualitaria de la historia. Para mayor escarnio se eligió la fecha de celebración de los Santos Inocentes, día en que el hombre perdió su presunción de inocencia por el mero hecho de su condición masculina. .
Leyendo un poco de historia podemos conocer que se trata de una festividad de origen católico que se remonta a los tiempos de Jesús de Nazaret, cuando el rey Herodes ordenó asesinar a todos los niños varones menores de dos años nacidos en Belén con el propósito de deshacerse del Mesías, según cuenta el Nuevo Testamento. Para honrar la muerte de los pequeños se marcó en el calendario el “Día de los Santos Inocentes” en recuerdo de la trágica matanza ordenada por Herodes. Posteriormente, en la Edad Media esta festividad cambió para convertirse en una fiesta de carácter divertido. Si bien se desconocen los motivos que derivaron a esta modificación, una gran parte de estudiosos cree que fue debida a la celebración de la “Fiesta de los Locos” de origen pagano.

Dicho esto, la actual ley contra la violencia de género convierte a los menores directamente en huérfanos de padres vivos, acusados de las equivocaciones propias y de los errores del ser humano desde sus inicios. Es a los niños a los que principalmente castiga esta ley privándoles de la figura paterna con la intención de que crezcan como muñecos rotos.

Nos vendieron una ley para proteger a las mujeres de sus maridos o parejas, olvidándose de que la violencia se puede encontrar en cualquier ámbito diferente al familiar y que la sufrimos todos y cada uno de nosotros

Nos vendieron una ley para proteger a las mujeres de sus maridos o parejas, olvidándose de que la violencia se puede encontrar en cualquier ámbito diferente al familiar y que la sufrimos todos y cada uno de nosotros

En vez de atajar los problemas y buscar la raíz de los mismos, se dedicaron a legislar sin ton ni son con leyes abusivas para unos y muy beneficiosas para otras. De todos es sabido que antes de aplicar una ley lo primero que hay que hacer es estudiar el problema y atajarlo, observando las causas y efectos que la producen. Existen muchas causas de violencia en el seno de la familia pero los legisladores se escudan básicamente en problemas de drogas y alcohol dejando a quien sufre esta problemática como un delincuente; sin embargo, no les interesa fijarse en lo que realmente puede producir que una persona caiga en esa espiral: la falta de trabajo y como consecuencia, la escasez de dinero para poder subsistir y mantener a la familia es una de las mayores causas de depresión que traen como consecuencias el alcoholismo y la drogadicción y, por ende, en muchos casos, la violencia. La propia impotencia para poder salir adelante en sí misma desemboca en violencia. Por tanto, la primera medida que tendrían que tomar sería la de ayudar a esas personas con problemas, primeramente sacándolas del circulo vicioso en el que se encuentran y creando empleos remunerados dignamente. Eso es comprometerse con las personas.

Termina el año 2015 y nos queda un balance desolador: 48 mujeres muertas a manos de sus parejas masculinas, 30 hombres muertos a manos de sus parejas femeninas, niños asesinados y/o abandonados por sus madres, ancianos muertos a manos de familiares o de personas encargadas de su cuidado. Y sin embargo, los medios de comunicación y poderes públicos únicamente se hacen eco del asesinato de las mujeres, omitiendo el resto.

El ex Ministro de Justicia Juan Fernando López Aguilar, padre de la Ley Integral contra la Violencia de Género fue denunciado por el hijo de la que fuera su mujer y madre de dos de sus hijos como maltratador. Sin embargo, lejos de aplicársele el protocolo de seguridad que se realiza con cualquier hombre acusado por estos temas no sólo no fue detenido, sino que debido a su condición de aforado no fue juzgado en primera instancia, sino por el Tribunal Supremo, que acabó archivando la causa. Pero ¿el hecho de ser aforado implica ser juzgado por los delitos cometidos en el ámbito laboral o también abarca un ámbito tan privado como es el familiar? Nuevamente la justicia ha dejado a una gran cantidad de personas afectadas con el dolor y la indignación a flor de piel y con la sensación de haberse reído de todos nosotros.

Se indulta a mujeres que asesinan a sus maridos, se exculpa a las madres que asesinan a sus hijos en la continuación del victimismo femenino y la maldad masculina.

Se indulta a mujeres que asesinan a sus maridos, se exculpa a las madres que asesinan a sus hijos en la continuación del victimismo femenino y la maldad masculina. Los medios de comunicación aplican al milímetro el protocolo trazado para no desvirtuar la imagen de víctima femenina.

La gente no tiene dinero para llegar a final de mes y cada vez es mayor la pobreza infantil en nuestro propio territorio, el trabajo escasea y las ayudas sociales se conceden con cuentagotas, salvo si se es extranjero.

Acaba el año y este gran territorio llamado país continúa en una guerra implacable por la consecución del poder de personas indignas y mediocres haciéndolo ingobernable con continuas cortinas de humo que intentan invisibilizar la realidad que viven las personas de a pie, que lo único que necesitan es estabilidad sanitaria, educacional, social y laboral.