Asi lo explica el diario digital líder en Cartagena y en la Región de Murcia y que se está convirtiendo en un referente a nivel nacional de las denuncias contra la corrupción y destapando casos que otros medios callan. Asi dice el artículo de los compañeros de la Tribuna, la cual podéis ver entera aquí y es totalmente recomendable:

"Recordarán nuestros lectores que el pasado 20 de abril destapábamos en La Tribuna de Cartagena un miserable pelotazo urbanístico en Valencia, con "posibles" implicaciones de una entidad financiera, Bankia y de una muy influyente familia valencina y con actuaciones judiciales que están repletas de irregularidades y que quién sabe si podrían incurrir en un delito de prevaricación por parte de la juez al frente de este asunto judicial.

 

Ese pelotazo urbanístico se ha llevado por delante la vida de dos mueres, la farmacéutica valenciana María Victoria Lliso y su hija Sofía de 21 años hasta el punto que, de consumarse hasta el final la fechoría, quedarían en la más absoluta indigencia.

 

Tras la publicación por parte de La Tribuna de Cartagena, algunos medios -muy pocos porque la prensa del sistema no suele criticar a entidades que se dejan mucho dinero en sus cuentas publicitarias- se han echo eco de esta estafa imperdonable en un Estado de Derecho.

 

El tiempo se les acaba a María Victoria Lliso y Sofía y no podemos permitir que este tema se olvide.

 

Les recordamos que se trata de una clarísima actuación mafiosa de Bankia, con un beneficiado, una juez cuyas actuaciones son -cuanto menos- irregulares y una farmacéutica y su hija, a la que le han robado su negocio, su modus vivendi, su patrimonio, el de sus padres y que podría quedar -incluso- en la indigencia.

 

El engaño fue de tal magnitud que por 260.000 euros el comprador y Bankia se quedaron con un edificio ¡con edificabilidad de 8 alturas! en la calle Cardenal Benlloch esquina Avenida del Puerto, un lugar que el precio del metro cuadrado se paga de tal modo que, perfectamente, el valor de la edificabilidad podría superar los cuatro de euros.

 

Y encima no acaba ahí la estafa: BANKIA (en clara convivencia con el comprador) redactó la escritura de compraventa con una cláusula absolutamente engañosa con la que hicieron creer que el comprador se hacía cargo de las deudas existentes. Pero no era así. María Victoria LLiso y su hija Sofía no recibieron ni un sólo euro y encima aumentaron su carga hipotecaria, con unas cuotas impagables y con el aval de la casa de los padres de María Victoria (y abuelos de Sofía).

 

No se pierdan la entrevista que la excelente periodista María Jesús Alfaya hace a las dos víctimas de esta estafa para el programa La Voz de César Vidal, un programa con una extraordinaria audiencia a uno y otro lado del Atlántico que habrá permitido que la vergonzosa e inadmisible estafa llegue al conocimiento de millones de hispanoparlantes de muchos países."