Antes del título que figura más arriba, había titulado "El Prat: un juguete entre gobierno y secesionistas", pero no, ni siquiera es eso. Es un carajal en toda regla porque nadie está de acuerdo con nadie.

El carajal de los políticos

Hace escasamente unas semanas, el gobierno de España acordó con el gobierno de la Generalidad de Cataluña una remodelación y ampliación del aeropuerto del Prat por un importe aproximado de 1.700 M €. Más tarde, una fracción del gobierno español, el podemita mostró su desacuerdo con el citado acuerdo, en base a razones o pseudo razones ecologistas, basadas en la existencia en la proximidad del aeropuerto de una desconocida laguna denominada La Ricarda, que no La Bernarda.

 
Se trata de un espacio natural, ubicado en el delta del río Llobregat, cuya preservación ha despertado el clamor de ecologistas, asociaciones agrarias, entidades vecinales y los ayuntamientos de El Prat y de Barcelona. Finalmente, también se ha convertido en el centro del desencuentro entre Gobierno central y Generalitat por alargar la tercera pista del aeródromo barcelonés. El medio natural de la finca privada La Ricarda ya fue modificado en su día con la construcción de vivienda y otras edificaciones adjuntas.

Aena asegura que las obras provocarían daños medioambientales mínimos, e incluso había prometido compensar ampliando la protección de zonas cercanas del delta, pero el Govern catalán se ha cerrado a la posibilidad de alterar esta laguna.

Pero, no sólo se ha plasmado el reciente desacuerdo entre gobierno español y el de la Generalidad y el desacuerdo intra gobierno español, sino que también existe desacuerdo entre los teóricamente socios secesionistas ERC y JxCat, por otro y de la flagrante oposición de las organizaciones ecologistas. La medida principalmente consistía en la ampliación de la tercera pista de El Prat para acoger un "hub intercontinental" de vuelos, tal como reclamaban desde hace años las patronales y el sector con el fin de reactivar la castigada economía de esta autonomía.

Estudio de la Universidad de Barcelona, o lo que la no ampliación de El Prat implica

La suspensión de la ampliación de El Prat deja en el aire la creación de 185.000 empleos y 25.000 millones en ingresos, la inversión de 1.700 millones elevaría el peso de El Prat en el PIB de Cataluña del 6,8 % hasta el 8,9 % y a estos habría que añadir un aumento de la capacidad total del aeropuerto de 20 millones de pasajeros de los 52 millones de 2019 a los 72 millones con la pista ampliada y la nueva terminal satélite en funcionamiento-, que dejarían unos ingresos por los gastos de los turistas de más de 25.000 millones, ya citados.

Estos números proceden del estudio que Aena encargó a un equipo de la Universidad de Barcelona (UB) y que fue publicado en el mes de junio, dirigido por el catedrático Suriñach. El mismo recoge un aumento de empleos directos por la actividad aeroportuaria del 43 %: de los 38.100 registrados en 2018 a los 54.700 en el caso de que se produjese dicha ampliación. A estos habría que añadir otros casi 28.400 empleos directos que se crearían a través de la puesta en marcha del nuevo parque empresarial y logístico que incluye la expansión de El Prat y que supone liberar nuevos espacios en el aeropuerto de Barcelona para generar nueva actividad económica. En total, por tanto, la cifra rozaría los 45.000 empleos directos.

"Se preveía también la construcción de una ciudad aeroportuaria que permitirá la instalación de muchas actividades industriales logísticas que bajo su paraguas generarían una actividad económica nueva en el ámbito de la industria aeronáutica, pero también de la logística", añade Suriñach, lo cual permitiría la creación de hasta 2.000 empleos directos que durante diez años estarían dedicados a su construcción.

Adiós a las mercancías

El digital ElIndependiente recoge que "el aeropuerto de El Prat acumula un descenso de casi un 26% en las mercancías que pasan por sus terminales de carga con respecto al año anterior a la pandemia. El de Madrid-Barajas, la caída respecto a la etapa anterior a la pandemia es de un 11%. El de Zaragoza, donde tiene su base logística Inditex registra un crecimiento del 10,9% con respecto a la etapa previa a la covid. En el último año antes de la pandemia, Barajas aportaba el 22,4% de los pasajeros de la red de aeropuertos de Aena y por sus terminales pasaba el 52,3% de las mercancías totales. Por su parte, Barcelona-El-Prat contaba con el 19,1% de los pasajeros y el 17,1% de mercancías". Adiós a una oportunidad de crecer.

La Ricarda, o "sarna con gusto no pica"

Siempre es loable proteger aquello que merezca ser protegido, las personas siempre, patrimonio histórico-cultural, natural, etc, pero, ¿ está Cataluña y Barcelona en particular, en condiciones de despreciar unas inversiones que contribuirían a mejorar la economía y el empleo de muchos catalanes y españoles?, hasta dónde pueden llegar la ceguera y los prejuicios ideológicos? Si el día de mañana quienes ahora se oponen a la ampliación de El Prat, se lamentaran, no olviden aquello "de que sarna con gusto, no pica".