Sustituir a Cayetana por Cuca Gamarra, la hembra alfa pepera que asistió a la mani feminazi/femibolche del pasado 8-M, touchè. Imagino, lectores de ECDE, votantes del Partido Peligroso, que intuyen por dónde caminan los tiros. Eso por no hablar del ascenso al pináculo de Carapolla, perínclito alcalde de La Villa y Corte. ¿Mérito de Martínez? Dentro de los covidiotas, el mamporrero alfa. El brazo tonto (y muy represivo) de Cum Fraude. ¿Veis, o todavía no, el órdago a la grande de Casado en el Partido P`ayudar - de una vez y para siempre- al Partido Satanista Orwelliano (dicen que) Español? No podemos olvidar el dato que ya les ofrecí en alguna ocasión. Pablito cinco veces reunido con Soros, Pablito rutilante estrellita en la reunión del club Bilderberg del pasado año. De todas formas, la elección de Ana Pastor alumbra definitivamente el enigma.

Ana Pastor, clave de bóveda, felpudillo de FARMAFIA

Esta gallifante gallega lleva toda la vida amarrada a algún cargo. Madrastra de la patria, firma estos días, junto a otros 70 ex-ministros, un papelucho legitimando la desopilante cleptomanía/cleptocracia del anterior monarca. ¿La valía de Ana María Pastor Julián? Ninguna, obvio. Obedecer en su partido, cual perrita de aguas. Más sociata que los sociatas.

En la oposición, en la anterior falsa pandemia, Gripe A, reclamando a Trini Jiménez compras masivas del inservible y jodido Tamiflú, además de millones de vacunas para tratar la “peligrosísima” y falaz epidemia. Lo mismo que ya había hecho con la deletérea vacuna del virus del papiloma humano al convertirse en una de sus más voluntariosas valedoras. Y la que compró ¡dos millones de vacunas contra la viruela! porque según la doña existía evidente peligro de que Sadam Hussein nos destrabase una de las incontables (y jamás encontradas) armas biológicas que tenía en su arsenal secreto.

Hablamos de la persona que ordenó, en el ínterin, retirar del mercado ¡más de doscientos! productos naturales invocando que se trataba de medicamentos sin autorización a pesar de que muchos se vendían legalmente en otros estados miembros como suplementos alimentarios o productos dietéticos, una medida por la que el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas castigó en marzo de 2009 por ello a España. El tribunal condenaría a pagar las costas a España. Es decir, la falta de vergüenza (y de mínima ética) de Rottemeier la pagamos todos de nuestros saqueadísimos bolsillos.

Y ahí se eterniza, once años después, sirviendo a los intereses de la gran y asesina industria farmacéutica, convencida de que es intocable. Y Casado lo sabe. Y promociona a semejante negación de las cualidades humanas.

Covidiotas escogidos, intocables asuntos de Estado

Pues ya ven, los tres covidiotas elegidos, asuntos de Estado. Intocables.  Casado no da puntada sin hilo. Los sociatas, dichosos. Vean. Cuqui: ideología de género, feminismo, elegetebeí, todo a mansalva. Carapolla: policialización y militarización de España. Rottenmeier, más fea que el Fary comiendo limones. Desagradable jeto al servicio del vastísimo poder que FARMAFIA tiene en nuestra patria, sobornando. Mientras, a multitud de políticos patrios. En fin.