La aprobación de la nueva ley educativa de ultraizquierda, apodada “Celaá”, impondrá en las escuelas valencianas la implantación definitiva del catalán, una lengua ajena a la región valenciana pero infiltrada en el sistema educativo valenciano y normalizada por una institución tutelada desde Cataluña: la “Academia Valencia de la lengua”, instituida por el PP en 1998.

La enmienda a la ley Celaá para suprimir la vehicularidad de la lengua española en las aulas y apartarla de las regiones con lengua cooficial fue impulsada por una “ONG” de ideología catalanista, aliada del partido ERC y llamada “Plataforma per la llengua”. La enmienda le fue presentada al partido de Gabriel Rufián por la autocalificada como “ONG del catalán”, y éste se la ofreció a sus socios parlamentarios socialistas y comunistas a cambio de su apoyo a los Presupuestos del Estado. Las izquierdas vieron la oportunidad de ahondar en el sueño hispanicida de demoler la identidad y cohesión de España para implantar la división y enfrentamiento entre españoles.

De esta manera, llega el aplastante rodillo separatista a las escuelas valencianas, pero lo hace sobre un terreno ya abonado y propicio desde hace décadas. Los colegios valencianos están sometidos a la enseñanza de un valenciano artificial y normativizado como “catalán” desde los años 80, en que el Partido Socialista del “País Valenciano” (etiqueta anti histórica fabricada por el nacionalismo pro catalanista de Joan Fuster) lo impuso en las aulas regionales. La llegada al poder del PP bajo la égida de Eduardo Zaplana primero y Francisco Camps después, conllevó ya no sólo mantener la enseñanza del catalán en las aulas valencianas, sino generalizar la “inmersión lingüística” incluso en los municipios castellano parlantes (mayoritarios en la Comunidad valenciana). Las orondas mayorías absolutas del Partido Popular durante 20 años crearon y estimularon la “Academia Valencia de la lengua” que decretó, en febrero 2005, la “catalanidad” de la lengua valenciana al someterla a la “unidad lingüística” que según la referida institución “comparten Cataluña, Comunidad Valencia y las islas Baleares”. El actual euro diputado del PP Esteban González Pons, junto a miembros de Esquerra Republicana y Convergencia i Unión, pactaron el dictamen de la Academia Valencia de la lengua que catalanizó definitivamente la lengua valenciana.

Tras desplomarse el gobierno del Partido Popular valenciano en 2015, lastrado por la corrupción y el endeudamiento, un ejecutivo del Partido Socialista y del ultra izquierdista partido “Compromis” tomó el poder regional. “Compromis”, fuerza política larvada sobre el adoctrinamiento juvenil pancatalanista que el PP favoreció y subvencionó pagando a grupos como “Acción cultural del Pais Valenciano”, se ha convertido en una formación poderosa y con poder institucional que dicta la política de inmigración, acogida de “menas” o imposición de las mentiras nacionalistas.

La nueva ley educativa “Celaa” ya ha sido elogiada por las ONGs pancatalanistas de la región valenciana considerándola apta para implantar el espionaje en los recreos de las escuelas tal y cómo fue efectuado en Cataluña, donde al menos 50 colegios fueron objeto de espionaje a los niños por parte de agentes de asociaciones y oenegés nacionalistas cuyo objetivo era garantizar el uso exclusivo del catalán y la expulsión del idioma español.

Desde “Plataforma per la llengua”, la ONG “del catalán” que pergeñó la enmienda de liquidación al idioma español en la ley Celaa a gusto de ERC, ya se ha vaticinado que el “País valenciano” será objeto de la destrucción educativa de la lengua española. “La enmienda propuesta por la Plataforma per la llengua a ERC y aceptada por el PSOE y Podemos debería permitir eliminar la vehicularidad del castellano en las escuelas de Cataluña, islas Baleares y el Pais Valenciano”, se jacta la “ONG del catalán” que espió a los niños catalanes y que a partir de ahora hará lo propio, también, en tierras valencianas.

El proceso de ruina moral y educativa, así como de pulsión separatista, al que se enfrenta la región valenciana es más fuerte y poderoso que nunca y castigará a la lengua española, la mayoritaria y la materna del 90 por cien de valencianos. En su lugar, un catalán infecto labrado por la “Academia Valencia de la lengua”, instituto de represión lingüística e inmersión instaurado por el PP, será impuesto por rodillo y buena culpa de ello la habrá tenido la cobardía, la dejación y la cesión permanente que el PP hizo respecto al pancatalanismo traicionando a toda una región.