La situación sociopolítica actual de España es muy preocupante. El Presidente social-masón-comunista Pedro Sánchez, que no ha sido elegido por el pueblo sino que entró en el Congreso de los Diputados cabalgando sobre una forzada moción de censura apoyada por el partido Ciudadanos del oportunista Rivera, y que el maldecible donde los haya ex presidente Rajoy del partido PP no quiso frenar convocando elecciones, nos está llevando desbocados por una senda suicida hacia el precipicio final, entusiastamente jaleado por socialistas, pepistas, ciudadanistas, comunistas extremos, terroristas, independentistas, autonomistas islamistas, papistas, europeístas, y hasta por la mismísima ONU = OMU (Onanistas Mentales Unidos).

Pero a pesar de ello, la situación política de Sánchez es cada vez mejor, y cuanto más se hunde la balsa repleta de náufragos hispanos a la deriva, más sobresale del traje azul universo su cuello de jirafa rematado por una corona, de momento confeccionada con hojas arrancadas de un ejemplar de la Constitución, pero soñando que quizás pueda ser alguna vez una real corona de oro como Jefe de Estado.

Veamos, en los dos primeros años de su legislatura, Pedrín Babá y sus 40... ministros han superado su nefasta gestión de la pandemia sin que nadie les abofetée la cara con las docenas de miles de muertos innecesarios, ha liquidado históricamente el franquismo, ha publicado con entusiasmo en el BOE todas los estrambóticos decretos-ley propios del comunismo más salvaje y retrógrado que se le han pasado por la cabeza a su enemigo pero socio Pablo Mezquitas y no digamos nada de su extrema generosidad socioeconómicopolítica (financiada con dinero ajeno, claro) para con sus asociados radicales independentistas.

Y por si esto fuera poco, en los dos años siguientes de legislatura, ÉL será el único Rey Mago que repartirá a unos cuantos españoles elegidos el maná del dinero europeo (que después habremos de devolver todos) regando las economías de familiares, amigos y cofrades de su PSOE (Pedro Sánchez Odia a España), para comprar sus votos aunque sea dilapidando esos fondos en proyectos utópicos, teóricamente beneficiosos para el planeta pero fatalmente ruinosos para sus habitantes; así como Nerón esparcía las notas de su lira entre su público fiel, mientras al fondo ardía Roma.

En estas circunstancias, ¿alguien duda que Pedro Sorosánchez repetirá su éxito en las próximas elecciones con otros cuatro años más de legislatura por delante?; porque lo está haciendo aún peor que Zapatero, y ya se sabe que lo que los españoles siempre votamos últimamente en las urnas es al CPM: 'cuanto peor, mejor'.

Vistas así las cosas, con el aterrador probable escenario que se nos avecina, muchos miran asustados al Cielo esperando una ayuda divina que no se manifiesta.

¡Porque esta vez no, ciudadanos, esta vez estamos solos!

La solución que estalló en 1936 y funcionó hasta 1976, es irrepetible. El escenario, el libreto y los personajes son diferentes, y aquella ópera coral y colosal que el público aprobaba y vitoreaba, hoy tendría el formato no ya de un anárquico y vital concierto de rock, sino el de un frío producto de laboratorio mediático estilo reality show televisivo, con mucha publicidad pero escasa audiencia.

Muchos de ustedes me preguntarán ¿pero no está VOX?. No, VOX no está. VOX no preside el Gobierno, ni preside ninguna Autonomía, por lo tanto no legisla, y de momento sólo es una única expectativa diferente de cara al futuro. Pero es muy importante que nadie vea a VOX como un grupo de españoles raros que están ahí para ser llamados en casos de emergencia, como los bomberos. Si los ciudadanos piensan así se equivocan, porque en España no hay pequeños incendios puntuales que apagar, lo que hay es un incendio apocalíptico que cubre toda España, y 17 grandes focos piroplásticos con vientos huracanados que alimentan al principal. ¡Toma cambio climático!. Y esto no lo puede controlar una cuadrilla de heroicos bomberos, sino que ha llegado el momento en el que todos los ciudadanos españoles debemos salir del armario con el uniforme de bombero puesto y la pala en la mano, y acudir a la llamada del Parque Central para luchar eficazmente contra las llamas, o sea atacándolas en su base

¡Ah!, me dirán, ¡entonces, todavía hay solución para España!.Bueno, el territorio ibérico seguirá donde siempre y vivirá sus momentos geológicos propios, de la misma manera que el resto del planeta sufrirá cambios climáticos y transformaciones telúricas colosales, hagamos lo que hagamos sus necios y arrogantes habitantes. Otra cosa es que esos habitantes prosperemos o desaparezcamos, según nuestra capacidad para adaptarnos a los cambios sociales o climáticos que acaezcan. Por ejemplo, para prosperar como especie en un entorno hostil de temperaturas ascendentes, lo más eficaz de cara al futuro sería renunciar al confort de los espacios climatizados artificialmente, y adaptarnos a convivir con temperaturas más altas, como hacen los habitantes de los desiertos. La manera de prosperar en un entorno democrático hostil pasto de las llamas totalitarias, es reinventar el Unionismo Patriótico, UP!.

Llevando esta conclusión al terreno político, concretamente al terreno político español, no hay más remedio que aceptar las reglas de juego que hay, y saber sacarlas partido a nuestro favor. En el fondo, eso es lo que ha estado haciendo durante el último siglo con notable éxito la conjura capitalista-masónica-comunista internacional, aprovechándose de las reglas de convivencia democráticas de todos los países para instaurar regímenes más o menos totalitarios refrendados por el voto popular, lo cual les blinda ante las demandas de cualquier progreso futuro a favor de los ingenuos y desinformados ciudadanos que les votaron.

Así pues, nos encontramos en casa con una España dividida en 17 paisitos artificiales, como si fuéramos un absurdo archipiélago micronésico desecado, sin relevancia de ningún tipo en el panorama internacional y dependientes de agentes externos para las actividades más básicas de supervivencia, pues no producimos alimentos suficientes para sustentarnos, carecemos de suficiente energía propia para nuestros hogares e industrias, no poseemos un ejército propio suficiente para disuadir a nuestros enemigos, no creamos descendientes suficientes para que las generaciones se releven, nuestra deuda económica internacional es inasumible, destruimos nuestra lengua común, y a pesar de todo ello seguimos creyendo a los políticos que nos prometen paz, prosperidad, justicia y libertad.

Hemos alquilado a unos matones para que nos libren de los opresores capitalistas que al parecer nos explotaban como trabajadores, y ahora esos matones se han hecho nuestros amos y nos han transformado en sumisos esclavos.

Muchos tienen puestas las esperanzas en unas posibles próximas elecciones, dando por sentado que España es una democracia y que los ciudadanos tenemos libertad de voto, pero el grado de deterioro democrático de España ha alcanzado ya tal profundidad, que nos estamos acercando peligrosamente al nivel pre-totalitario en el cual la Democracia revienta y pueden suceder cosas terribles que jamás se nos habían pasado por la cabeza: votaciones amañadas, revueltas 'populares' invalidando por la fuerza los resultados electorales, creación de parlamentos paralelos al Congreso y el Senado, tribunales de justicia populares, ilegalización de partidos políticos, detención o asesinato de periodistas u opositores políticos...

¡Ah!, ¿que eso en España no puede suceder?. Pero ¡caramba, si eso mismo ya sucedió antes, hace menos de un siglo!. ¡Ojo en España al próximo centenario en 2036!…

No obstante, por si aún estamos a tiempo y SÍ se producen unas elecciones libres y transparentes, ruego primero a todos mis compatriotas que mediten bien antes de emitir su voto y valoren si merece la pena seguir votando a la pareja de hecho PP-PSOE, que seguirán siendo siempre la misma fórmula con casi el mismo sabor: Coca Cola o Pepsi Cola, pero nunca vino tinto con jamón.

En el caso de que la sensatez, la responsabilidad y el instinto de supervivencia nos muevan a votar a otras alternativas como VOX, o a un posible partido de izquierda moderada y españolista escindido del PSOE, como el que en su momento lideró Rosa Díez. Por el ejemplo un PIHS (Partido de Izquierdistas Hartos del Socialismo), el colmo del triunfo en tales circunstancias sería que en dichas elecciones se produjera un triunfo total de uno de los dos, aún teniendo que contar con la ayuda leal del otro para tener mayoría representativa suficiente para gobernar, sin necesitar el apoyo de separatistas, comunistas o terroristas,  En tal caso, España 'SÍ podría' funcionar.

Pero suponiendo que finalmente haya unas elecciones en libertad y aún así los españoles nos empecinemos en seguir votando al CPM (Cuanto Peor, Mejor) propiciando la victoria de Pedro o Pablo --Tanto Monta, Monta Tanto-- y VOX solo consiga la confianza de un electorado parcial, pues así y todo habrá que seguir jugando al Politopoly con las cartas que nos hayan tocado.

Enfrentados a unos posibles resultados muy optimistas, en los que se produjera otra mayoría del PP por un pequeño margen sobre el PSOE y su grupo de frikis coaligados, las previsibles estrategias de unos y otros partidos podrían ser las siguientes. El PP intentará de nuevo pactar con el PSOE una tregua al estilo de Rajoy, respetando todas las leyes ideológicas impuestas por los dementes de ultraizquierda, y así Pablo sólo se ocupará de lidiar el toro económico convirtiéndose otra vez en 'el malo de los recortes' mientras gana tiempo para recomponer su Partido. Pedro por su parte, se desentenderá por completo de su nuevo papel de jefe de la Oposición (que delegará en alguna exvicepresidenta), y se dedicará con ahínco a afianzar su futuro personal vitalicio en tal o cual institución internacional o europea.

¿Y qué papel le puede quedar a VOX?. Pues en primer lugar su líder Abascal debería hacer un esfuerzo y dejar de presentarse siempre en los medios con cara de enfado, aunque tenga razones de sobra para ello, porque esa es una mala estrategia de marketing ya que una persona enfadada no cae bien a la gente y la gente no le vota. La gente vota a la sonrisa.

Abascal debería pues al contrario mostrar siempre un aspecto sonriente, luminoso, ilusionado, vehemente y optimista, anticipando en todas sus apariciones mediáticas con gesto y discurso el mundo feliz que nos espera a los españoles si algún día gobiernan él y los suyos. Deje pues Sr. Abascal de hablar de lo mal que lo hacen o han hecho P y P, y cántenos al oído lo que queremos oír. Denos un poco de esperanza entre tanta miseria, y se la compraremos.

Pero como no sólo de marketing vive el político, habrá que adoptar también alguna estrategia original que pueda servir de prototipo a la propuesta futura de VOX. Por ejemplo, si tras las próximas elecciones VOX consigue vencer en dos, cuatro, ocho, o las autonomías que sean, aún estando territorialmente separadas, podría conformarlas virtualmente (para no vulnerar la legalidad) como una especie de Unión Provincial federal, estableciendo una serie de acuerdos económico-político-sociales entre ellas que les permita tener una cara y voz únicas en el Congreso (voz y voto delegados en el representante de la Autonomía más destacada del conjunto) unificando sus leyes autonómicas sobre educación, sanidad, fiscalidad, seguridad, etc., reduciendo la burocracia repetida (por ejemplo dejando sin funcionamiento práctico las instituciones locales de cada autonomía, y que sus presidentes asumieran el cargo de concejales de la macro provincia unida así formada, beneficiándose de la economía de escala, y tratando de que todos sus habitantes se consideren ciudadanos de una gran Súper Autonomía Común, que seguramente sería la mayor y más próspera de España, que podría representar un gran peso político en el Congreso y que a su vez sirviera de modelo a escala de esa Nueva España futura a que nos debería conducir un partido político de última generación como VOX.

Dicha propuesta sería abierta, admitiendo la adhesión de cualquier otra autonomía del signo político que fuese, siempre que acaten las reglas básicas de adoptar la legislación unificada y una sola misma cabeza representativa en el Congreso. Con estas premisas, ¡hasta Andorra y Portugal se podría adherir virtualmente a esa Unión Patriótica… Ibérica!.

Esto, con valor e imaginación se puede hacer, ¡Se trata de luchar con las mismas armas y reglas de nuestros enemigos!, pero NO para asemejarse a ellos, sino para derrotarles. ¡Contra autonomismo independentista, Unionismo Patriótico!. Y ésta sólo es una de las muchas estrategias imaginativas que habrá que desarrollar si queremos salir del tiovivo político en donde siempre nos estamos moviendo en círculos, que ya nos tiene mareados e incapacitados para avanzar en línea recta.

Si se tienen peores cartas, habrá que jugar más hábilmente y con mayor arrojo. España se ha roto, y es necesario reconstruirla de nuevo desde cero.

En la novela 'Plaza del Castillo' del escritor Rafael García Serrano hay un párrafo que viene muy al caso de mis fantasías de ciudadano desesperado, y que dice así:

"España no echará a andar rostro al viento de la historia mientras no llegue la hora en que hombres fervientes recorran los campos y las villas encendiendo la atmósfera con estas palabras: ¡Eh, las provincias, de pie!"

Por una España orgullosa de su pasado, unida en el presente y libre para decidir su futuro.

¡Viva España!