La historia es fácilmente manipulable e independientemente de quien sea la famosa frase de que una mentira repetida hasta la saciedad se convierte en verdad inapelable, pues nada, veamos un ejemplo de la archiconocida LEY DE VAGOS Y MALEANTES un nefasto, retrógrado e impresentable invento del llamado FRANQUISMO.

 

Va a dar igual que les muestre ahí este documento, puesto que los mass-media controlados por el poder real en la sombra van a seguir repitiendo hasta la saciedad la misma cantinela y por ahí se van a seguir guiando ustedes a piñón fijo.

No obstante nada de eso es cierto, es todo una inmensa MENTIRA, una simple triquiñuela propagandística más, pero inmensamente efectiva, eso no lo duden.

VAGOS

Ese documento gráfico que ahí les muestro no deja lugar a dudas, aunque igual va a dar como ya les he indicado, no obstante en Agosto de 1.933 el poder ejecutivo estaba en manos del cuarto Gobierno de la República, presidido por un venerado prócer que por cierto fue el último inquilino del Palacio Real – aires de grandeza – republicanos, naturalmente, eso sí.

¿Saben su nombre…? ¡Ah…!; ¿que no lo recuerdan, verdad…? para unos, un venerado prócer, cabal, reformista, héroe popular e intelectual de tronío. Para otros, como aquí el que suscribe, un vulgar masón mediocre y resentido traidor a su patria: España.

¿Como cambia el cuento, según se cuente, valga la redundancia, eh? pues ya ven… Cuarto gobierno de la República y tercero de Azaña (junio-septiembre de 1933).

¡Pues eso…!

 

*Omar Pardo Cortina, especialista en Historia militar.