No se si estará, hoy día, esto del todo claro, la educación del individuo es el pilar básico de una civilización.

Por supuesto, la educación debe ser, como la llamo yo,  ''integral'' o no es educación. Por tanto ésta debe ser intelectual y moral.

Una educación ''muy por encima'' y el materialismo excesivo e incluso ridículo en muchos casos debilitó la sociedad. Debilitó el cuerpo y sobre todo embotado la mente.

Tenemos también muchos derechos pero cero deberes para con nuestra nación. Hemos confundido ''la velocidad con el tocino''.

Se ha creado un espíritu individualista pero no un espíritu ''de equipo'' como debe haber dentro de los estados y como hubo en otro tiempo. Y encima, dentro de esta sociedad, parece como si se premiase más al incapaz y se arrinconarara al capaz.

Hemos creado un mundo en el cual el epicentro del mismo es producir y consumir dinero, creyendo que nos dará la felicidad absoluta, en lugar de una sociedad que gire entorno a la cultura, a la moralidad y por último al progreso humano.

Muchos de nuestros políticos y personajes públicos actuales, espejo en el cual se debe fijar el ciudadano, son mediocres, parecen estár vacíos y corrompidos. No nos sorprenda luego que una gran mayoría de la sociedad resultante sea en gran parte parecida.

Avanzamos, dicen, muy rápido, ¿pero tenemos claro hacia donde?. Hay muchas personas  ahí fuera que están desorientadas, no saben ni lo básico yo creo, ni que hace aquí ni ,sobre todo, hacia dónde va. Mal asunto sería ese de una sociedad sin rumbo.

Dicen que hay mucho entretenimiento nocivo de utilidad relativa. Pero es que, el entretenimiento ''ridículo'' está también para ayudar a crear incultura e incultos y con ello gente ignorante, crédula, luego fácilmente manipulable.

Pero en nuestras manos está, siempre ha estado. No nos dejemos llevar cual hoja al viento, despertemos, demos ''un golpe de timón'', cambiando el rumbo de la nave para no encallar definitivamente o, peor aún, chocar contra las rocas y hundirse la civilización.

Aún estamos a tiempo.