Lo preocupante no es que se indulte a unos delincuentes, por graves que pudieran ser -y lo fueron- sus actos delictivos. Lo que es verdaderamente preocupante es que un presunto fantoche desconocedor de lo que significa la ética, únicamente pertrechado con una falta absoluta del sentido de la vergüenza y que, por lo visto, se encuentra regañado sin posibilidad de arreglo con la honradez y el decoro -al menos políticamente hablando- amén de una infinita sobra de irresponsabilidad -al menos política-, de inmoralidad -al menos política- de deshonestidad -al menos política-, utilizando, como el más tramposo tahúr de  cuantos navegaban por el Mississippi, o de un sucio "Saloon" del lejano Oeste, todas las tretas posibles que permite este putrefacto sistema político que estamos sufriendo en todo cuanto el sufrimiento, tiene la posibilidad de instalarse para hacérnoslo sentir.

Las tretas de golfo sistema político, tan a plena conciencia ideado imperfecto, más las tretas de propia cosecha -otro de los fluidos indispensables para el buen funcionamiento biológico del "contoneante corpore insepulto" del citado presunto fantoche- le han servido para que, sin ningún tipo de escrúpulo o de repugnancia -dos lugares geográficos totalmente desconocidos para él, y que es lo único que la mayoría de sus socios son capaces de provocar en el ánimo de las personas serias y decentes de esta nación-, hacerse con el asa del Poder  -y la llave de la caja fuerte ¡que no es bueno olvidar!-, con la diabólica idea, con cabida únicamente en un cráneo en el que habite un pequeño cerebro que, viciado por la auto veneración, le está empujando a emprender la empresa de convertirlo en una propiedad privada para su personal uso y disfrute.

Ahora mismo estamos viendo y escuchando, por mal que se ande de la vista y del oído, que tanto el Congreso de los Diputados, como el Senado, con la única oposición seria de las valientes mujeres y los valientes hombres de VOX, es un grandísimo edificio semi vacío al servicio del continuo ir y venir de los "ocurrentes decretazos" del presunto fantoche. No hay un solo asunto, para eso está el Congreso de los Diputados, que se presente a la discusión por los Partidos Políticos allí representados.

Los medios de comunicación, alimentados con los dineros de todos, pero salidos de la mano del poder político, ya tienen reconocida la voz de su amo, y no duda en corderilmente obedecer.

 

 

Gracias a Europa que lo impidió, todavía la Justicia en España sigue siendo, aunque con algunas salpicaduras, Independiente. El que en algunos casos sus sentencias no se respeten, está totalmente fuera de su responsabilidad, pues es el ejecutivo quien tiene la responsabilidad y el uso de la fuerza para hacer respetar las decisiones y sentencias de la Justicia, uno de los poderes del Estado.

¿Cuánto tiempo le queda a la Justicia para mantener su independencia? Eso depende del tiempo que dure este Gobierno, y de lo que los españoles tardemos en recordar que la política no es más que nuestra muy bien pagada representación y que, si no cumple perfectamente con su obligación, pues... ¡Algo habrá que hacerse!  De alguna forma hemos que mostrar nuestro enfado y... Que salga el Sol por Antequera, por Chinchilla, o por donde él quiera asomarse, pero que salga y nos de calorcito a las mujeres y  a los hombres -a ver si se nos baja la hinchazón testicular- de buena voluntad.