En la sociedad occidental se podría entender el matrimonio como la unión entre dos personas que se aman. Entrando en detalle podemos decir que no todos los matrimonios son iguales.

 Pongamos ejemplos:

Si depende de la religión podemos encontrar matrimonios católicos, matrimonios musulmanes,.. .cada uno con sus propias características.

Si depende de la ley o no, tenemos matrimonios religiosos o civiles.

Si depende del consentimiento tenemos matrimonios consentidos, matrimonios concertados, matrimonios de conveniencia, matrimonio forzado…

Y no cabe olvidar los matrimonios en base a número de participantes: monogamia, poligamia.

Vista esta lista me resultaría muy complicado determinar cual es el tipo de matrimonio establecido entre los diferentes ministros, ministras, que conforman el    Gobierno de España, concretando, entre los integrantes de PSOE y Unidas Podemos.

Primero: Que no es una relación basada en el amor lo tenemos todos claro.

Segundo:  Es una pareja que, hace un tiempo, a una de las partes le quitaría el sueño dormir con la otra, pero pasado los meses, y gracias al “Orfidal” se unen en vistas de un gran proyecto en común.

Tercero: es un matrimonio en el que intervienen muchos participantes, véase, ERC y otros partidos políticos a los cuales les interesa  mantener viva la “llama” de esta unión.

Permitidme la frivolidad de este artículo pero en ocasiones  la realidad es tan surrealista que tienes que debatirte entre dos opciones si no quieres enfermar: ironizar y reírte o reírte e ironizar.

El pasado 2 de agosto el Gobierno y la Generalitat anunciaban la inversión de 1.700 millones de euros para la ampliación del aeropuerto del Prat.

Pedro Sánchez y la ministra de Transportes, Raquel Sánchez (PSOE),  escenificaban esta gran noticia sin prever que días después la vicepresidenta y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz ( Podemos) ,  celebraba la suspensión de esta inversión.

La propia dirigente de Podemos junto a la alcaldesa de Barcelona( la cual quiere lo mejor para Barcelona como yo lo mejor para  los talibanes), escenificaron en el espacio protegido que según ellas pretenden proteger – La Ricarda- un alegato a la defensa medioambiental ,pero no mencionaron en ningún momento  aquello que los empresarios catalanes pidieron hace unos meses y aquello que demanda a gritos la economía de Barcelona y de Cataluña.

Las previsiones son que Cataluña pierda 25.500 millones y 365.000 empleos si no se realizara la inversión anunciada en El Prat.

Yolanda Díaz sacaba pecho y alardeaba entre un paraje idílico que gracias a ella se había paralizado la inversión prevista.

Ante esto,  seguimos preguntándonos que tipo de matrimonio son  PSOE y PODEMOS.

Tranquilos, es una unión férrea, sin fisuras, porque toda la culpa de este “sainete”, según el Gobierno (léase declaraciones de Pedro Sánchez),  la tiene la Generalitat.

Y en la Generalitat también hoy encontramos una unión que da mucho juego: ERC versus Junts per Catalunya.

Si, ellos también son un matrimonio con un fin presuntamente común, pero, en realidad lo único que buscan es fagocitarse el uno al otro  con la excusa de determinar quién es más independentista/separatista.

Y aquí nos encontramos con dos matrimonios que se retroalimentan y que lo único que pretenden es seguir en el poder, independientemente del bienestar ciudadano,de la protección medioambiental, del bienestar económico para los catalanes y por ende de los españoles… 

Dejo a vuestro criterio la clasificación de estas uniones, pero lo cierto, es que son vínculos creados por intereses partidistas que dan la espalda a la ciudadanía. El mantra es “seguir en el poder”, “seguir en el poder”, “seguir en el poder”….