Si por algo destaca la casta comunista es por su actitud carroñera, degenerada y represora. Son enemigos públicos de la democracia.

Sarna con gusto no pica. Es lo que deben pensar los votantes de ‘Hundidas’ Podemos mientras crece el paro, se multiplican los ERTE y se destroza el presunto ‘escudo social’; claro que, para muchos de ellos, mejor en el paro u ocupando falsas e inservibles asesorías que trabajando. Para eso son el máximo exponente del parasitismo, la degeneración y falsedad de la casta. Me dirán que no se debe generalizar, y con razón, pero lo que conozco va en esa línea. Si de tal palo surge tal astilla, ya me dirán qué puede surgir de estos dirigentes.

En Podemos, con lo que saquean al mes, no parecen tener bastante. Y digo saquean porque decir “producen” sería un atentado al concepto de productividad. A esta gente de la casta, que se creía impune, ha empezado a crecerles la ambición, el egoísmo, la vagancia y el caldo de cultivo degenerativo. Destrozan cuanto tocan. Si el pueblo no los echa a gorrazos antes de las elecciones, habrá que buscar el camino ético para que dimitan. Ahí están sus corruptelas. Deberían fijarse en las barbas del vecino, Page, contra quien los hosteleros de Albacete se manifiestan al grito de: “¡Queremos una Ayuso!”

Las esperanzas de expulsión de la vida política están en el exabogado Calvente, en el juez García-Castellón y en las corruptelas que se completen tras la investigación del caso Neurona. Echaron a correr antes de andar y ya decía Lloyd George que “lo peor que puede hacerse es cruzar un precipicio de dos saltos”. Viene esto a colación porque la “marquesa” Montero, ministra de Igual-Da, gastaba dinero del “presupuesto de campaña” de su partido para pagar a una exdiputada que hacía de ‘nany’ de uno de sus retoños durante los mítines podemitas. En pocas palabras: los titulares del “marquesado” galapagareño hicieron un uso irregular de una asesora de máximo nivel del Ministerio de Igual-Da. ¡El escándalo está servido y deberían dimitir la ministra y el ‘vicepandemias’! Llueve sobre mojado.

No se lo inventa la ciudadanía, sino que ha sido la abogada de Podemos, Mónica Carmona, en el informe remitido a la Judicatura del caso Neurona. ¡El juego que da el caso Neurona! Arévalo Caraballo compaginó esa paga de cuidadora con otra del grupo parlamentario de Podemos y al parecer, posteriormente, con un salario del Ministerio de Igualdad. La ambición del dinero ciega a la casta y atropa con cuanto encuentra a su paso, aunque el vecino viva en la indigencia o se muera de hambre. La extrema izquierda siempre mira al pueblo por encima del hombro y, el comunismo, en cuanto puede, lo despluma como a la gallina de Stalin.

Ya se dio otro caso donde la ministra de Igual-Da fue demandada por su exescolta ante el trato vejatorio y laboral discriminatorio. Los medios de comunicación denunciaron un chantaje a la exescolta, con dinero por medio, para que no hablara. Ahí tienen a la casta: te cierran la boca con dinero y amenazas, o bien lo hacen con los métodos del chavismo represor. Esa es la ética de los ‘zares’ de Podemos, a quien parece no importar la administración desleal del patrimonio del partido. Recuerdo perfectamente la pregunta de Iglesias al público en uno de sus actos-trampa: “¿Quién confiaría las finanzas del Estado a una persona que malgasta 600.000 euros en un ático de lujo?”. ¿Quién confiaría su voto y el patrimonio del Estado –digo yo-- a un caradura y atrabiliario personaje que se gasta 600.000 euros en un casoplón e insulta al vecindario?

¿Alguien recuerda lo que sucedió en Vistalegre 3? Pues aconteció que la citada ‘nany’ acabó en la Ejecutiva como “secretaria de Políticas de Cuidados” (sic). Durante varios días fue el hazmerreír de todos sus compañeros. Esta chulesca y abusiva casta carece de vergüenza y de ética. Si por algo destacan es por su actitud carroñera, degenerada y represora. Son enemigos públicos de la democracia. Representan un atentado a la dignidad. Se han convertido en los despreciables “romba” de la política con minúsculas. ¿Qué tipo de conocimientos habrán impartido en sus clases universitarias, si carecen de preparación ética y política? ¡Así está la universidad!