La rocambolesca peripecia del prófugo Pollo Carvajal ha finalizado con el éxito en las pesquisas policiales que han llevado a su detención. En tanto estuvo huido de la Justicia vuelve a atufar el ministerio de Marlasca cuando afirma que negó el asilo político del narcotraficante en el 2019 sin que la Justicia lo supiera en el 2020. Raro, raro, como esas balas de CETME de las que nunca se supo procedencia y se dejó de investigar. El caso es que para evitar su extradición a EEUU, el pollito quiere cantar un pio, pio, acerca de la relación de ETA con las FARC y pringar a Pablo Iglesias y otros fundadores a vueltas con la financiación irregular de Podemos. La traición clama venganza. Si él queda extraditado, amenaza, cantará las cuarenta sin idea de jugar al mus y caerá este castillo de naipes levantado con secretos delictivos que arrastraría a miembros socialistas de anteriores ejecutivos, el mismo desgobierno criminal sanchista y al socio de gobierno comunista. Perspectiva harto interesante que debe de estar removiendo los bajos fondos fecales de esta fosa séptica que ventea su peste con origen en La Moncloa. 

 
La situacion in extremis del delincuente la ha aprovechado el magistrado Manuel García Castellón del Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional antes de que el tira y afloja político decida sobre la suerte de este exjefe de los servicios de inteligencia chavista más escurridizo que un pez. Sudores fríos deben de estar recorriendo el espinazo del morado exvicepresidente con el juez dispuesto a continuar la pieza abierta del 2016 sobre la financiación irregular de la formación lacra-podemita. No será la sospechosa gestión de las residencias durante la masacre del 2020 lo que ponga en la picota al miserable que se fue de rositas protegido por tejemanejes del submundo jurídico, pero sí quizá la corrupción podemita evidentemente relacionada con la Venezuela que hoy es foco de riesgo si el detenido se decide a hablar; prenderá la cerilla que hará arder el entramado internacional después de regar de gasolina a España desde un avión, dice el ofuscado Hugo Carvajal... ¿Se referirá al que aterrizó en Barajas repleto de maletas desembarcadas que contenían oro para comprar voluntades políticas de la izquierda? 
 
Es lógico el desgaste y la frustración que el Pollo Carvajal ha acumulado desde que se le encubrió y guareció de las tormentas judiciales, extradiciones y demás, hasta la reciente detención en Madrid. Ni las artes de la cirugía inconclusa han conseguido diluirle en el anónimo, ni las perversas componendas consiguieron esconderlo para evitar su detención. La corrupción y la prevaricación pierden influencia cuando salta a lo público lo llevado en lo privado conculcando la ley y soterrando los indicios delictivos que, finalmente, no han podido evitar el apresamiento del pollo que con tal de evitar la extradición canta como un gallo las relaciones podemitas y de Bildu a saber si con los servicios de inteligencia bolivarianos. Tanto esfuerzo sucio para silenciar a Carvajal con la preparación de una fuga facilitada sospechosamente y al final el elemento canta para comprometer al exvicepresidente del gobierno sanchista y a todo el elenco comunista del que se sospecha financiación ilegal, a pesar de los esfuerzos por encubrir y esconder a quien está dispuesto a ser interrogado para amortiguar su seguro destino penitenciario en Guantánamo, a falta de saber si los requerimientos de extradición serán satisfechos despues de rendir cuentas en un tribunal español. 
 
Son tantos los rastros delictivos de la plana mayor podemita que en una de estas idas y venidas por los juzgados no habrá palmeros ni subvencionados del bolivarismo, vía gobierno sanchista, capaces de seguir disimulando la farsa de la formación morada con orígenes en oscuros capítulos de relación con narcodictaduras. Las mismas que han sufragado el advenimiento podemita en las instituciones, las mismas que han encumbrado a base de talonario y secretos inconfesables. La que va a armar el Pollo puede ser tal que en adelante se vea un desfile de delincuentes por los juzgados que desgraciadamente ocupan las poltronas en diversos ministerios con la finalidad de empobrecer España para que surta efexto contemplar una transformación política y aberrante al modo venezolano. 
 
A ver qué se inventan esta vez, de qué burdas triquiñuelas se valen en esta riesgosa ocasión para salir del putrefacto atolladero del que proviene esta farsa de gobierno. Malabarismos vamos a contemplar estos días en el circo monclovita. Nadie como Marlasca para fabular y manipular sin que nada provoque su dimisión. Estaremos atentos a ls ridícula capacidad de toscas inventivas con que nos han acostumbrado desde este gobierno sin honra ni vergüenza. Anda pollito, canta.