La Sanidad Civil

Nuestro sistema sanitario se encuentra en una situación crítica, decía una fuente tan poco crítica con el sistema como El País en 2019, y eso sin entrar en los problemas de fondo, los estructurales y la potenciación de la sanidad privada en detrimento de la pública. Es significativo de esto último que la vicepresidente socialista Carmen Calvo optó por una “suite” del Ruber, y Santos Cerdán, “número cuatro” del PSOE, ingresó en un hospital del Opus Dei por coronavirus, a los que hay que sumar el podemita Juan Carlos Monedero en el hospital Universitario de Madrid gestionado por la red privada de hospitales HM, y el comunista Willy Toledo en el Complejo Hospitalario Ruber de la calle Juan Bravo.

     01_Doc1-3-510-x-287-1

02_Sin_titulo-1                        

Y a ello hay que añadir el descontrol de ciertas administraciones, como la de Castilla la Mancha y el limbo en el que se encuentra “el mayor hospital de Europa”, el de Toledo.

Como bien dice Sertorio con relación al mito de que «tenemos la mejor sanidad del mundo … “Los números lo desmienten. Tenemos médicos y enfermeros heroicos, pero precisamente su heroísmo niega las bondades del sistema. Si es un sistema, tiene que funcionar sin héroes, de manera automática y efectiva. Un todo orgánico, una maquinaria eficaz, no se puede sustentar en el martirio de sus profesionales, sino en la previsión. El altísimo precio que están pagando nuestros médicos es una prueba más que clara de que esto no funciona, lo que poco importa ante la absoluta indiferencia de un Gobierno que ni siquiera compensa a los médicos con un plus de peligrosidad o con (lo que es más necesario) una equipación decente. La prioridad del Gobierno no está en los hospitales, sino en las televisiones”».

En resumen, también aquí el rodillo de la inquina a la obra al régimen anterior, y el egoísmo criminal del capitalismo rampante, desmontaron gran parte de la impresionante Sanidad Pública “de Franco”.

03_Camas_UCIs-paciente-1

04_hospital_toledo-1 

Gran parte del desastre de imprevisiones de todo tipo, aun en cosas tan poco específicas como los contratos y trámites aduaneros, además incomprensibles las cortapisas políticas en esta catastrófica situación, como la de que el Gobierno se negó a pagar al contado el material médico provocando que China paralizar los envíos, se debe, formalmente, a que el Ministerio de Sanidad es un cascarón vacío. Y otra cosa sin explicación razonable es que lo que sí tenía el Ministerio de Sanidad, la información de alerta procedente de la UE y la OMS, no la transmitió a las Comunidades; es más, allá por el día 3 de marzo los ministerios recibieron una circular con normas para que sus trabajadores evitaran contagios. Y otra peor, absolutamente incomprensible en una mínima lógica entre personas decentes: el 2 de marzo el Ministerio de Sanidad prohibió a los mayoristas suministrar material contra el coronavirus a las Autonomías, especialmente mascarillas, argumentado que iba a hacer una compra centralizada; hasta hoy 13 de abril no se han repartido mascarillas a la población, y durante el más de un mes transcurrido tampoco se han suministrado a la mayoría de policías ni a los empleados de residencias de ancianos, supermercados, transportistas y un largo etcétera.

Por otra parte, las transferencias a las Comunidades en materia de sanidad han producido el vaciado y la más absoluta descoordinación en el órgano centra. Así se entiende que el mismo no sepa (¿o no quiera por alguna razón?) gestionar los contratos de material, optando por el más barato y no empezando a distribuirlo sino después del 10 de marzo, tras el día de la mujer, a pesar de que, como dijo VOX (rueda de prensa del Comité de Acción Política del 6 de abril: min 7), impuso antes del 8-M a los trabajadores de Moncloa medidas de protección contra el coronavirus. Y, lo que es gravísimo, que en Galicia o Andalucía sobren camas de todo tipo, UCIs incluidas (ver AQUÍ), y que por falta de respiradores y especialistas en Madrid y otros sitios se sede y se deje morir (¿figura delictiva?), literalmente, a los mayores (¿de 65 años?), incluso sin la compañía de un familiar, un sacerdote, un psicólogo o voluntario social; un sistema sanitario atendió a inmigrantes ilegales e hizo cambios de sexo gratuitos.

La actuación del Gobierno ha merecido la durísima crítica de los representantes de los Consejos Generales de dentistas, enfermeros, farmacéuticos, médicos y veterinarios, en la temprana fecha del 23 de marzo, diciendo que “con unas cifras desorbitadas de contagio y fallecimientos, cuyas previsiones para los próximos días son aún más desalentadoras … los profesionales sanitarios nos encontramos en una situación de total inseguridad y desamparo, al llevar a cabo nuestra labor asistencial y de prevención de salud pública en unas condiciones sanitarias inadecuadas y muy arriesgadas, al existir una falta de suministro del material y equipos de protección necesarios para garantizar la seguridad precisa, tanto para nosotros como para los pacientes…”.

05_ancianos-1

Coronel (R) De Vivero: «… escuché a unos directivos sanitarios que impartían instrucciones … sobre cómo actuar ante el problema que se les sobrevenía dado el gran aumento de pacientes; en ese momento me di cuenta que acababan de condenar a millones de españoles, ya que al “no tener rentabilidad social” quedaban excluidos de ser atendidos como el resto de los españoles, tal y como dice la Constitución Española, que establece que no habrá diferencia entre los españoles por razón de raza, edad, condición o sexo».

 

 

El caso de los respiradores mecánicos, al ser el eslabón crítico para salvar vidas, es absolutamente dramático y significativo. Sobre no hacerse compras centralizadas previas, ni prevenir a las Comunidades Autónomas para que las hicieran, se han hecho muy tardías que aún están por recibirse. El 18 de marzo el Gobierno encargó, por primera vez, respiradores (a los fabricantes Hersill y Escribano) cuando ya se sabía que sobre un 20% de los infectados con síntomas podía necesitar soporte ventilatorio y había 600 fallecidos. A primeros de abril Sanidad solo ha enviado 17 de los 299 que pidió la Comunidad de Madrid. Incluso las peticiones extraordinarias (a la OTAN y a Europa) no se han apoyado con fuerza, habiendo sido necesaria una llamada del rey a Trump el 2 de abril para que USA desbloqueara un envío. Tampoco se ha hecho un plan de trasvase de enfermos críticos a Comunidades con UCI sin utilizar (fundamentalmente Andalucía y Galicia). Y, lo peor, a pesar de que el Mº de Sanidad dijo en el Congreso que se iban a producir de manera inminente 400 respiradores artificiales al día en España, es que, el 2 de abril, de 40 prototipos de respiradores presentados por distintos inventores, universidades y empresas, algunos de ellos ya en uso en Andalucía con éxito (podrían fabricarse 200 al mes), la administración central no ha aprobado NINGUNO (y AQUÍ) , ni siquiera provisionalmente. ¿Ustedes pueden entenderlo o les surgen negrísimas dudas?

06_asesinos_de_viejos-1

07_ancianos_y_UCI_2020-04-05-1

08_UCIs-2020-04-08--1

El caso de los respiradores turcos es otro ejemplo de inexplicable ineficacia y oscurantismo informativo. El pasado viernes día 3 la Ministro de Exteriores Arancha González Laya, casualmente de la cuadra de Soros (la web de su fundación demuestra que está financiada por dos tentáculos de Soros: la Open Society Foundations -OSF- y la Ford Foundation, la cual está financiada a su vez por OSF), dijo en rueda de prensa que las autoridades turcas habían bloqueado un avión proveniente de China cargado con respiradores pagados por varias Autonomías. Luego resultó (o convino decirlo así) que la partida de 150 respiradores de alta tecnología en realidad solo eran aparatos montados en Turquía con componentes chinos. El caso es que nuestro “aliado” turco se negó a entregarlos y solo, supuestamente, gracias a los buenos oficios de González Laya, finalmente aterrizaron séis días después, pero transformados en mero “modelos para transporte sanitario, es decir, pensados para un paciente intubado en una ambulancia, no en una Unidad de Cuidados Intensivos … no válidos para una ventilación prolongada, máxime si se trata de un paciente con neumonía por Covid-19 … a falta de pan, buenas son tortas”. ¿Los buenos oficios de Exteriores solo lograron “un cambiazo” en lugar de la nada?

Y, a todo esto, Iglesias, el Vicepresidente para Asuntos Sociales apenas se ha ocupado de los ancianos y está aún por hacerse la foto con algún enfermo del coronavirus, cosa que tampoco ha logrado Sánchez ni Borbón. Claro, algo normal en quienes se han saltado reiterada y públicamente la cuarentena y que solo viven para el enmascaramiento  sistemático del dolor y los muertos, dado que su única aparente preocupación es el marketing político y el control social, a pesar de tener el triste palmarés de mayor número de muertos por millón de habitantes.

Nunca se había producido esta situación ni en España, ni el mundo occidental.

  La Sanidad Militar

Hoy en día toda la Sanidad Militar e incluso el ISFAS están a punto de desaparecer; cuando lo suyo es que se hubieran creado convenios con MUFACE, especialmente en lo relativo a las zonas geográficas con poca cobertura de sanitaria militar, en lugar de haber creado la estructura megalítica y costosa del ISFAS que, a la postre, sobre servir de excusa para cerrar hospitales y vaciar plantillas, y está muriendo de hipertrofia y falta de presupuestos, dejando a los pocos afiliados que aún tiene casi en la mayor de las desatenciones (caso del Gómez Ulla).

A principio de los años 80 había en España 87 hospitales y clínicas militares de los tres Ejércitos, tanto hospitales generales y de Departamentos o Regiones Militares y CE/ME/Canarias/Baleares, como los especializados y clínicas, con un total de unas 14.000 camas (ahora sólo 2.000). Y más de 3.000 médicos, sin contar al resto del personal sanitario (sanitarios, damas de sanidad militar, y hasta las paramilitares “Tropas de Cruz Roja”, además de veterinarios y farmacéuticos, así como los movilizables, incluidas Clases de Tropa, desde situaciones de reserva). Eran una respuesta sanitaria estratégica de medios materiales y humanos ante catástrofes, conflictos armados (98, África, 1936-39), epidemias (gripe “española”), etc. Por supuesto que estaban pretendidamente infrautilizados, pero cuántos improvisados “hospitales de campaña” (en tiendas de campaña, garajes, polideportivos, hoteles, etc) nos hubiéramos ahorrado y cuántas vidas se habrían salvado. Pero desde UCD, y pasando por el PSOE y el PP, se optó por desmantelar los Ejércitos, con estructuras y experiencias seculares y universales, y dejar abandonadas a manos de saqueadores amplísimas, hermosísimas, modernas y funcionales instalaciones, que en tiempo de paz podían haber sido utilizadas por usos sociales civiles y situaciones catastróficas.

Y, hablando de sanitarios movilizables, si hubiéramos tenido en vigor una ley de movilización, no solo de personal, sino sanitaria, logística e industrial, la reacción hubiera sido más rápida, eficaz y menos gravosa para nuestra economía.

Continuamos. Aznar, y Trillo de Ministro de Defensa, cerraron el Hospital del Aire y mediatizaron el Gómez Ulla, que incluso hace abortos por imposición de la Comunidad de Madrid y tiene cerradas muchas partes por falta de medios, incluida la planta 22 y la Unidad de Aislamiento de Alto Nivel (UAAN). El Hospital Militar de Sevilla “Vigil de Quiñones”, el más moderno y mejor dotado de Europa (83.000 metros cuadrados, 750 camas, 29 especialidades médicas y un helipuerto), con una planta reservada para contingencias de la OTAN, Trillo lo postergó con relación a la Clínica Naval de Cádiz y lo cedió a la Junta de Andalucía … y después de más de 20 años, y que la Consejería de Salud Andaluza dirigida por María Jesús Montero, hoy ministra de Hacienda, enterrara en él unos 50 millones de euros, permanece abandonado tras haber sido expoliado una y otra vez por maleantes organizados. Trillo también quiso regalar el Hospital Militar de Burgos recién modernizado, pero lo rechazaron la ciudad y la Comunidad; resultado: quedó abandonado con un pequeño espacio dedicado a residencia de viudas. El magnífico Hospital Militar de Mislata (Valencia) aún está en pie, aunque utilizado por la Comunidad Valenciana sólo para usos civiles. Y el de Las Palmas de Gran Canaria y tantos otros.

Captura_de_pantalla_2020-04-14_a_las_19.14.51

El tándem Aznar-Trillo inició en 2003 un proceso deliberado de reducción de una parte importante de los médicos y enfermeros militares, de forma que sólo en el Hospital Central Gómez Ulla más de 250 médicos especialistas fueron destinados con carácter forzoso y de forma arbitraria, forzándoles prácticamente a pedir la excedencia. Se hizo tan drásticamente que siete años después la Sanidad Militar tubo que traer médicos de Hispanoamérica e incluso pagarles la carrera, pero ni aún así se cubrían las pocas plazas convocadas.

    En esa situación de jibarización, el último capítulo lo escribió el Presidente y la Ministro actuales el verano pasado al disolver la Agrupación Hospital Militar de Campaña (AGRUHOC): 92 camas, 16 camas-UCI, 3 quirófanos, enlace para telemedicina con el Gómez Ulla, certificación ROLE3 OTAN que permitía dar soporte a una unidad de tipo división, unas 20.000 personas, en situación de urgencia. Pertenecía a la Brigada de Sanidad de la BRISAN y lo había creado Zapatero en 2015 a consecuencia de la del ébola. El coste de los materiales de la AGRUHOC, formada en 2007, fue de 27 millones de euros. Vendimos el único que había (de campaña). Pero los otros el del aire y de la armada no se han vendido.

Esos verdaderos hospitales destruidos, de campaña o permanentes, son los que verdaderamente deberían haber aportado los Ejércitos, porque los que las noticias nos presentan ahora apenas son campamentos que la medicina pública o privada debe rellenar con los medios sanitarios humanos y técnicos.

Indudablemente la ministro Robles fue la última responsable de no poder contar con el Hospital Militar de Campaña ROLE 3 para combatir el coronavirus, pero por el medio, y al menos desde Trillo, no solo hubo otros políticos, sino también responsables de uniforme, quizás porque se han acostumbrado a decidir entre lo malo y lo peor, en lugar de exigir tener unas FFAA. Operativas. Lo mismo que un político debería tener visión de Estado, un militar debería tener la visión de defensa Nacional por encima de todo.

Los laboratorios de Farmacia de los Ejércitos sufrieron el rigor de los recortes y finalmente fueron centralizados en 2015 en Colmenar (Madrid), pero dotados muy escasamente de presupuesto. Su actual director ha manifestado que estarían en condiciones de producir gran número de medicamentos, si se lo ordenasen”, como nos recuerda el Coronel (R) Enrique de Vivero en un magnífico artículo. De las supresiones se salvó, a medias, el Centro de Farmacia, al que noticias extranjeras nos dicen que fabrica gel desinfectante (y muy poco más, pues se limitaron sus posibilidades en beneficio de la industria civil). Y, hablando de geles, otra de las medidas difícilmente entendibles de este Gobierno ha sido la confiscación del alcohol, condenando a la quiebra a los fabricantes de hidrogeles; estamos como en Venezuela.

   10_2020_Centro_de_Farmacia_fabrica_gel-1

11_emblema-de-sanidad-1

12_-20200402-wa0005-1

         Centro de Farmacia (Sanidad Militar) fabrica gel ... Fábrica de hidrogel intervenida (expropiación alcohol)

La UME, el órden público y otros cometidos militares.

Además de la formación específica en medicina de urgencia y bajas masivas, los Ejércitos son los expertos en protección NBQ y cuentan con un personal, además de específicamente formado y equipado (esto último muy poco), disciplinado (Código de Justicia Militar) y a disposición casi permanente.

13_coronavirus-residencia_Santa_Oliva_de_Olesa_Barcelona-1

14_cacerolada-innecesario-1

15_AnaMnezBrogueras.Aranda_Lun23-3-2020_solo_falta_la_GC_1

La UME humillada en Cataluña y el Ejército en Pamplona. Aranda, mediados de marzo: Policía Municipal y Nacional, más Ejército (foto Ana Mnez. Brogueras).

Por sus especiales características, la Unidad Militar de Emergencias (UME) es la que más se ha mostrado en los manipulados informativos. La UME, nos dicen nuestros colaboradores militares, la preñó UCD y la alumbró el PSOE con el apenas disimulado e inconstitucional empeño de atacar y debilitar los Ejércitos. Según la pisoteada Constitución, las FAS se componen de los Ejércitos de Tierra, Mar y Aire, así como de la Guardia Civil-, nada Cuerpos Comunes ni mucho de UME). Su labor de complementar, o más bien suplir, a la Protección Civil es considerada por muchos como innecesaria, pues siempre las unidades militares han ayudado en catástrofes de todo tipo y lo siguen haciendo. El mal está en desgajar unidades del mando militar para ponerlas bajo dependencia directa del Presidente del Gobierno, pero, además, el mal estuvo en desgajar absolutamente de la Defensa la Protección Civil. En resumen, muchos creen que la UME y la Guardia Civil son la versión actual son la versión actual de las Milicias Provinciales con las que los políticos liberales del siglo XIX contaban para sus numerosísimos pronunciamientos.

Por cierto, aún está por verse en la “guerra contra el coronavirus” la acción de Protección Civil y de las numerosas y bien regadas de subvenciones ONG,s y asociaciones de “voluntarios”.

Mal o bien equipados, puestos a utilizar los Ejércitos no se  más allá de emplearlos en tareas auxiliares, en las que han sido vejados en ocasiones (al menos en 41 municipios catalanes) y, anticonstitucionalmente, de orden público no contempladas en el nominativo “estado de alarma”, y en las que, sobre no ser necesarias, han sufrido nuevas vejaciones. En sitios como en Córdova incluso se han visto vehículos tipo Hummer con la ametralladora de 12’70 mm en la torreta, mientras que en Pamplona han tenido que soportar caceroladas sin siquiera llevar su armamento individual (cosa que llevan y emplean con dureza hasta las policías municipales). ¿A qué viene este afán del Gobierno? ¿A amedrentar a los civiles, a humillar a los militares o a demostrar que aquí manda por encima de lo que sea, “estado de derecho” incluido? Porque, insistimos, aunque el Real Decreto aprobado por el Gobierno otorga a los militares la condición de Agentes de la Autoridad, su labor no es necesaria, bastando las numerosísimas policías locales, autonómicas y nacionales (España ya era antes del coronavirus un estado policial) para mantener el orden acatado ovejunamente. No hay otra palabra para definir la aceptación de la ilegal, desproporcionada e ineficaz situación por parte de los partidos y los poderes legislativo y judicial.

  16_Mascaras_2010-1

15Caution-Biowarfare-2  

Ejemplo de la falta de seriedad, desprecio, politiqueo, descoordinación y mal empleo de las FAS es el caso de los 28 paracaidistas al mando de un teniente, desarmados, por supuesto, y sin avisar a la Guardia Civil, enviados a Aldea en Cabo, pueblo de 120 habitantes de la provincia de Toledo, a petición de un periodista y consiguiente  propuesta de la jefe de prensa de la ministro. Todo hace suponer, además, el deseo de acostumbrar a la población civil a una “ley marcial” con o sin legalidad. Y el mando militar ni está ni se le espera.