En una España dominada por políticas socio-comunistas, NECESITAMOS crear espacios de libertad; necesidad urgente, pero no solo aquí, también en todo el Occidente donde lo “ideológicamente correcto” es lo “políticamente impuesto”. Tal es el estilo “democrático” de gobernar, hasta con leyes totalmente injustas. Con ello tenemos lo absolutamente opuesto a la libertad.

Los que somos cínicos a lo clásico (no como hoy se entiende cínico), estamos lejos de la felicidad impuesta desde la política, consistente en, como muy bien dice G. Gual: “ser tonto y tener trabajo”.

Los cínicos clásicos respetamos nuestro pensamiento libre, decimos la verdad sin temor y denunciamos: las normas injustas, los falsos derechos sociales, la violación de derechos, los hábitos destructivos de los jefes y a los lobbies anti-sociales bien untados por los poderosos de aquí y de allende los mares, que aplastan a los débiles y a todo el que se les enfrenta en libertad.

En España son más urgentes los espacios de libertad dado que aquí gobierna la mentira y jamás la mentira ha hecho libres, solo “la verdad nos hace libres”.

Para defender a la ciudadanía de lo woke - el neologismo ese que incluye al feminismo ultra, a la raza, la homosexualidad, lo trans y el cambio de clima; o sea, marxismo subyacente -, en EEUU se ha creado una universidad en la que tratan de “recuperar la misión de buscar la verdad”, o sea, la única misión de toda UNIVERSIDAD. Recuperar lo perdido. Aquí necesitamos esa universidad.

Lo woke no es sino imponer un proceso de infantilizar a las masas jóvenes en su periodo de formación más proclive al fanatismo inducido, en ellos calan profundamente ideologías de género, raciales y fanatismos ambientales que hoy dominan el debate académico, igualado al callejero y al político.

Lo woke tiene un importante componente de miedo, el mayor coartador de la libertad. Además, inhibe toda actitud racional, impide el pensamiento crítico, el debate constructivo y poder cuestionar las irracionales ideologías en boga, anticientíficas y hasta inhumanas. Se trata, en todo caso, de limitar, engrillar la libertad para que nadie, en espacios académicos, se permita hablar en libertad o denunciar: el pensamiento irracional, la imposición de ideologías, la argumentación anti-científica, la expresión encadenada, todo lo que es ideología única y políticamente correcta.

¿Nos dejan pensar? ¿Podemos investigar? ¿Se puede defender y argumentar con la ciencia? ¿Sirve para algo la realidad real, no ideologizada? Preguntamos por esos espacios de libertad. Y lo que encontramos es:

La tendencia a eliminar, destruir, quemar, anular, cambiar, aniquilar todo lo que no sigue los cánones woke, lo que imponen las masas ideologizadas, con las mentes recortadas al patrón del pensamiento único. Son limitaciones que reducen el pensamiento y la palabra, se quedan solo con la acción destructora para aniquilar la evolución humana y la cultura, el arte, la ciencia, el humanismo y hasta la especie.

Se prohíben conferencias, se suprimen divulgaciones, se acalla a pensadores, se reprime a los oyentes, se queman libros y arte. Se trata de eliminar todo lo que no sea ideología impuesta, excluyente y limitadora. Progresismo aniquilante, reducir todo a la miseria irracional. Sin pensamiento ni palabra, solo la obra a pedrada, insulto, destrucción y devastación bajo el imperativo ideológico de raza, género, color, tendencia o capricho sexual, memoria sin historia y política sin pueblo.

Una vez ocluidos los espacios de libertad con barreras y grilletes, se impone la esclavitud del pensamiento único con su arma favorita, el miedo.

Su bandera: el subjetivismo más ridículo que nada tiene que ver con la libertad de elegir, solo la sumisión a la tendencia, al capricho del momento, a la moda género y a la masa woke.

Liderazgo: manipuladores apoyados por un estado omnímodo de ideal comunista apoyado por el FEM (Davos), la ONU, el NOM, la CE, apátridas todos.

Finalidad oculta: la pedofilia generalizada (expresamente declarado por lobbies en América, donde se puede expresar sin reparo) para goce de los manipuladores, que son sus inductores solapados tras siglas ensombrecidas. 

Fundamento: el deseo fluctuante de pelele progre. Las tecnologías favorables que someten a los débiles y a los tontos útiles.

O sea, el Gran Hermano de Orwell en estado puro y bien politizado. Lo que llega de la ONU, elaborado en Davos, apoyado por la CE como correveidile y endulzado por PS a la cabeza de la juerga española para solaz de los Bill, Soros, Biden y demás gandules al frente del Occidente progre, desnudo de principios, de valores, de bases y de criterio.

Necesitamos pertrechar espacios de libertad a nivel nacional, Polonia es un ejemplo (mal que les pese a muchos). Desde el pensamiento cínico a lo clásico, buscadores de la verdad y de la justicia; esas dos bondades tan ausentes en política, en España, en Occidente, en la ONU, en la CE y, sobre todo, en PS.