En el Evangelio según San Juan, en el capítulo 11 y versículo 9 leemos de labios del propio Jesucristo:

“¿No tiene el día 12 horas? Si uno camina de día no tropieza, porque ve la luz de este mundo; pero si camina de noche, tropieza porque la luz no está en él”. 

Esta enseñanza del Maestro y Señor, Jesucristo, no sólo pretende mostrarnos, como es obvio, que, en la oscuridad de la noche, sin luz de ningún tipo, no podemos obrar ni andar con normalidad, ya que no vemos, y, por lo tanto, tropezamos, o en el caso de una realizar una construcción no podemos colocar los diferentes elementos en su lugar y de la manera correcta. En esta ocasión, Jesús, como era habitual en Él, nos habla en forma de parábolas o ilustraciones escogidas de la realidad cotidiana de sus interlocutores u oyentes. De qué estaba hablando realmente Jesús en esta ocasión.

En otras ocasiones, Jesucristo se señaló así mismo como “La Piedra que los constructores desecharon” y también como “La cabeza del ángulo”, citando del Libro de Los Salmos; como “Piedra Angular”, citando del Libro de Isaías; como “Templo que en tres días será reedificado y de nuevo levantado”, haciendo referencia al Profeta Jonás o como “El Primogénito enviado por el Padre a la viña y que fue asesinado por los trabajadores rebeldes”. En esta ocasión, basándose como en las anteriores en la Ley y los Profetas, se define como “la Luz de este mundo”. 

No es casual o anecdótico que haga referencia al número de horas de luz que tiene el día: 12 pues 12 fueron las tribus de Israel y 12 son los Apóstoles “a modo de horas de luz que tiene el día”; en otras ocasiones se hace referencia a ellos como “las columnas del Templo o muros del mismo Templo”, como por ejemplo en el Libro del Apocalipsis, Templo del que sale el Agua que riega al mundo y hace crecer el Alimento que nutre a las naciones, ahora en sentido espiritual y en el futuro en ambos sentidos como miembros del Reino de los Cielos “así en la Tierra como en el Cielo”, y como “ciudadanos de la Jerusalén Celestial”. Recordemos también que el propio Jesucristo se identificó como “Agua Viva” y como: “El Camino, la Verdad y la Vida, sin el cual nadie puede acudir al Padre”.

Todo lo dicho hasta ahora tiene su clara y radical Oposición en “La Luz de Lucifer” o Luz Masónica y en “sus columnas”, los demonios, que se encargan de servirle con pleno conocimiento de lo que hacen. ¿Cómo lo hacen? Dando a los “constructores en este mundo bajo Satanás” las instrucciones, más a menos importantes o de utilidad, para sus planes Anticristianos, es decir, de Oposición a Dios Padre, Soberano y Creador que “Entregó todo a Jesucristo para que toda la Creación quede atada a Él y Él mismo entregue todas las cosas al Padre, y después se sujete a sí mismo al Padre y todos seamos plenos en el Padre”, tal y como era el Proyecto Original, o Génesis.

La correa de transmisión desde la Cúspide de La Sinagoga de Satanás hasta la realidad cotidiana de este mundo bajo su control concluye con las organizaciones, instituciones, templos, logias o centros de naturaleza o apariencia masónica pues algunas de ellas funcionan como tapadera o de efecto distracción; actúan en la política local, en la nacional o regional y otras en la internacional o ya más claramente en la mundial o global por medio de las organizaciones supranacionales políticas o empresariales a modo de grupos de presión o intereses que de forma coordinada nos pretenden conducir al neo proyecto de Torre de Babel llamado Nuevo Orden Mundial y que como la Antigua Torre “Busca hacer sombra a Dios en todo y suplantar su Soberanía, Gobierno y Realeza en cada uno de nosotros y en el mundo, Su Creación”. 

Se experimenta con lo que Él ha Creado buscando la vida eterna o una forma de creación alternativa, “trans humana o transgénica”, en la que se dice quién es varón y mujer, o algo llamado neutro y trans; además, basados en un siniestro gnosticismo o cabalismo, propio de las obras de la Sinagoga de Satanás, nos quieren digitalizar u otorgarnos existencia o capacidad de acción en base al 1 – 0 – 1 números binarios que nos remontan al gnosticismo pitagórico y que se materializan por medio de aplicaciones digitales que nos permitan efectuar acciones cotidianas como compras o movilidad. Todo ello para encarcelarnos en un infierno en el que ellos ya se encuentran fruto de su Oposición a Dios y a Cristo Jesús; infierno que tiene como Luz, la Masónica, como Templo, La Sinagoga de Satanás, y como Piedra al mismo Diablo o Lucifer, y que tiene su más clara expresión en la llamada Agenda 2030 y en el Muevo Orden Mundial o Nueva Normalidad.

Al comparar los frutos y obras masónicas con los frutos del Reino de Dios y de Su Cristo vemos aún más el contraste entre Jesucristo y el Anticristo, entre los frutos de Su Esposa, la Iglesia, y los de la Sinagoga de Satanás bajo la que está la masonería. El Agua y la Luz del Bautismo suponen un Fuego que nos inspira y motiva al Bien, la Justicia y la Verdad, y también suponen vida de Oración y Fe, de Acción Apostólica y Cruzada, de Conocimiento de la Palabra que nos van capacitando para ver y comprender las obras de las Tinieblas y los signos de estos Tiempos del Anticristo que se manifiestan en gran manera bajo las “planchas o acciones” masónicas y en sus hijos “hijos de la viuda y de las tinieblas”.

Como conclusión, motivados por el odio al pecado y “a este mundo con sus obras”, así como por el Celo Apostólico y el anhelo a ser dignos del Reino de los Cielos “en la Tierra como en el Cielo”, recordemos las palabras de San Pablo en 1Cor.15, 51: 

“Mirad, os voy a declarar un misterio: No todos moriremos, pero todos seremos transformados. En un instante, en un abrir y cerrar de ojos, cuando suene la última trompeta; porque sonará, y los muertos resucitarán incorruptibles, y nosotros seremos transformados” ¿Qué Misterio, Secreto o Clave Masónica hay mayor que éste? La Vida Eterna por Cristo Jesús.

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