La Patronal del Transporte conoce a Pedro Sánchez y a su desgobierno de ineptitud pero sobre todo su permanente sectarismo y el juego sucio de la mentira como modus operandi político. Así puede darse por entendida la desconfianza en las negociaciones y la deslealtad ante el compromiso que podría ser una trampa por donde colar el engaño acerca de las reuniones improductivas para evitar el parón de miles de transportistas autónomos desde el 20 al 22 de diciembre. 

 
Por la nula fiabilidad y el recelo que despiertan las maniobras del Gobierno, que ha estafado por sectores a cuantos autónomos se juegan la pervivencia profesional, el miércoles 15 de diciembre se percibirá una marcha lenta de camiones por Madrid como preámbulo a la huelga de Navidad que no ha sido desconvocada. No parece que se llegue al día de hoy a ningún acuerdo. 
 
Los motores de la protesta calientan las calles con una ciudadanía harta del payaso de La Moncloa y su aquelarre de ministros que trabajan conjuntamente para desarbolar la economía, instaurando un régimen intervencionista como condición encubierta y  principal de la complicidad sociocomunista que arruina España.