La Europa que años atrás navegaba viento en popa a toda vela por la "sociedad del bienestar" ha encallado por culpa de la crisis económica y de las políticas que los gobernantes han aplicado: cifras multimillonarias de parados, aluvión de desahucios en países con un inmenso parque de viviendas desocupadas, miles de emigrantes muriendo a las puerta de Europa y un número multimillonario de parados. La degradación del proyecto europeo ("sueño europeo") ha repercutido en el incremento de las desigualdades sociales, con una minoría que se ha enriquecido todavía más mientras la mayoría de la población se ha empobrecido.

El experto de la ONU Philip Alston, ha dicho que "la pobreza en España es cada vez más intensa, extensa y crónica".

"He visitado lugares que sospecho que muchos españoles no reconocerían como parte de su país (...) barrios pobres "con condiciones mucho peores que un campamento de refugiados", afirma un relator de derechos humanos, que asegura que la recuperación tras la recesión solo ha beneficiado a las empresas y a los ricos. El único aspecto positivo que encuentra es el compromiso del nuevo Gobierno con la justicia social.

"España te condena a la indigencia"

El zamorano José Mateos Mariscal, cuya empresa quebró durante la crisis, relata su marcha a Alemania con su familia y denuncia que fue su propio país quien les expulsó.

Las prestaciones para las familias pobres con hijos son ocho veces mayores en Alemania que en España. En Alemania , un hogar vulnerable ingresó el año pasado un máximo de 2.328 euros por niño. Existe en Kindergeld una ayuda que todos los niños del país cobran, no desahucian a nadie tienen la renta garantizada de ciudadanía.

José Mateos Mariscal