Cayetana Álvarez de Toledo, e Isabel Natividad Díaz Ayuso, harán correr ríos de tinta. La primera por decir la verdad, y la segunda por ser la más votada el 4-M.

La izquierda se subió al burro del poder en la transición y nadie la sacó de encima. Tampoco nadie lo intentó, de forma que está convencida que tanto el burro como la razón es suya. La izquierda ordena, manda y hace saber. Se arroga el derecho de saber lo que es bueno, o es malo, y lo ejecuta. Mala es la derecha. La izquierda al usurpar también el derecho al uso del lenguaje, dice además el nombre de las cosas, y quién o qué es la derecha, además de realizar sus monstruosos hechos. Buena es sólo la izquierda. Y si la izquierda se arrogó el derecho del lenguaje, las palabras y palabros que escupe son la verdad y eso -según ella- es lo único que vale. Y después de eso nos indica lo que tenemos que pensar. O sea, que tras saber lo que es bueno y malo, nos encontramos con lo peor que es que nadie le expresa nada, ni le dice esta boca es mía. Y como el que calla otorga, la izquierda que es perversa y diabólica, y de cara y poca vergüenza anda sobrada, pues se junta el hambre con las ganas de comer; y se crece, y apoyándose en el silencio de los buenos trepa al poder. "Para que el mal triunfe, sólo se necesita que los hombres buenos no hagan nada" (Edmund Burke)

El objetivo es que hay que machacar a la derecha y lograr que la derecha se auto machaque ella sola. ¡Conseguido! Empezaron por mandar para el otro mundo a la pobre Rita Barberá, que se hundía en la miseria y nadie de su partido le quiso echar una mano. Se fue para siempre como una víctima más del socialismo. Las víctimas que el socialismo dejó por el camino, son infinitas. Pongamos por ejemplo los presidentes del gobierno y altos líderes, cuando la derecha no acabó ni con el primero. La izquierda asesinó a cuatro presidentes:  

Cánovas, Canalejas, Dato, y Carrero Blanco.

Asimismo asesinó a los líderes, José Calvo Sotelo y José Antonio Primo de Rivera, aunque éste último fue encarcelado y juzgado antes.

Igual habría que decir de los intentos de asesinato, de Reyes y Presidentes: Isabel II, Alfonso XII, Maura, Alfonso XIII, Juan Carlos I, y José María Aznar. (12-0) Doce la izquierda y cero, la derecha. (La derecha sólo mata a los suyos) Y además la izquierda se auto proclama campeona de la democracia. Sería campeona de la muerte si dijera la verdad.

Hoy ocupa tal oficio criminal en asesinar la constitución, nombrar jueces de Podemos, acabar con el rey o eliminar el sistema constitucional. Cambiar a la sociedad y robarle, dejándola con una mano delante y otra atrás. Y diciéndole todo lo contrario, que así sin nada será feliz. 

Frente a la hecatombe que produce la izquierda siempre que gobierna, vegeta una oposición decorativa. El PP solo busca la mediocridad y la división. Lo mismo que consigue el PSOE pero para mantenerse en el poder. El problema se ha enquistado. El objetivo oculto del PP es la resignación, lo peor para un político. Resignarse a estar siempre en la oposición, quieta, callada y muda, no sea que la vayan a acusar de crispar. Nadie sabe lo que busca preparando la salida de Cayetana y después la de Isabel Díaz Ayuso, ya que está en la diana, y después vendrá Juan Manuel Moreno Bonilla, o del que se tercie. En el PP no vale la coherencia, el talento, el coraje y la determinación. El PP es una especie de flojera con diarrea crónica que nunca levantará cabeza, y enfermará de depresión y abulia a media España. Cuando le dieron una hostia descomunal en la cara a Rajoy y derribaron, ya lo dice todo, pues tras no denunciar al agresor, porque era de su pueblo, le hizo gracia la agresión al ser en su pueblo. Esa filosofía es la que sigue reinando hoy en el PP, porque eso es el PP. Y quien se apremia a derribar tal modus operandi, van a por él. A por el enemigo que nos asalta no irán, pero si alguien quiere adelantarse, está aviado. El primero que salió pitando y creó otro partido, fue Abascal. No pudo soportar ver cómo soltaban a Bolinaga, a terroristas, violadores y a los engendros del mal que esputaba una sociedad enferma. Tras tomarla con VOX, en la famosa moción de censura, la tomó con estas dos mujeres que es lo mejor que tiene, aunque será por poco tiempo.

Políticamente indeseable, es el oportuno libro que Cayetana acaba de publicar con un éxito arrollador; tres ediciones en un solo día. Levantó un auténtico tsunami en la calle de Génova. Debe retratar muy bien a los personajes porque estos se dieron por aludidos y lanzaron contra la yugular de Cayetana, como Pablo Montesinos, y Ana Beltrán. Si ya iba tirante la cosa, esto fue el acabose. A Cayetana le dijeron que se fuera, o sea, echar con cajas destempladas. Que es señalarle la puerta y cierre usted al salir.

Ana Beltrán, ha dicho que: "el personaje se ha tragado a la persona". "No se puede ir denigrando a compañeros, me parece absolutamente vil, no todo vale en política y no doy credibilidad a lo que cuenta, desprende odio". Parece que no se quedó corta, desembuchando. Creo que todo lo de Cayetana empezó por llamar en el Congreso a Pablo Iglesias, hijo de un terrorista. Y desde ahí la tomaron con ella. No se puede decir la verdad sin pagar un alto precio. 

De la Presidenta de la Comunidad de Madrid, hay mucho que decir que la acreditará como lo que es, una buena persona: respetuosa, prudente, atractiva, inteligente y gran administradora que es lo primero que ha de ser un líder político. La Presidente Isabel Natividad, a la que al nacer, casi llaman Atocha, sólo le falta un detalle para ser perfecta. Pasarse al grupo de vox, y mejor con Cayetana que le dejará el camino expedito en el PP al marcharse. Cayetana nunca tendrá problemas en Vox, por decir la verdad ni llamar al otro, hijo de un terrorista. Y la Presidenta Isabel encontrará en Vox a la gente más afín a ella misma, prudente, respetuosa, diligente en el trabajo y liberal. En esta formación se respira tanto la libertad como el respeto a los demás. No hallará a nadie atado a vicios y complejos que la perjudicarán y harán sentirse a disgusto. Vox es mucho más de lo que parece, y solo busca el bien, la verdad y la belleza. Se define como el partido de los patriotas. Y ella -Isabel Natividad- lo es al cuadrado, y debe de estar en su sitio, como Dios manda.