Es sabido que Madrid es una ciudad que agradece todo aquello que sea por cultura o por ser evento de interés social digno de recordar y por eso esta nuestra ciudad, sobre todo en las calles del centro, hace un ejercicio de agradecimiento y preserva en el tiempo con una placa conmemorativa a tal personaje histórico, literato, torero, político, etc. O a ciertos hechos históricos que, por su grandeza, importancia y hasta gravedad sean dignos por variadas razones de recordar y hacer perdurar para generaciones futuras esos recuerdos escritos en nuestras fachadas de calles y plazas.  

Hay ciertamente muchas y algunas de ellas bien curiosas, como por ejemplo la placa que indica la casa museo del ratón Pérez en la calle Arenal. Por la zona de La Puerta del Sol, hay varias placas, Borges, Frascuelo, el Conde de Villamediana, solo tres casos que pueden ser ejemplos de historia digna de conservar.
El Ayuntamiento de Madrid, del PP, ha tenido la ocurrencia de colocar en plena Puerta del Sol, una placa que dice: «El pueblo de Madrid, en reconocimiento al movimiento 15M que tuvo su origen en esta Puerta del Sol. DORMÍAMOS, DESPERTAMOS» ¿Se puede ser más miserable e indigno servidor de un Municipio, una institución que sea capaz de perpetrar tal desafuero? ¿Dormimos y despertamos? Son una basura esta gentuza del PP, tanto en el Ayuntamiento como en La Comunidad. Sus políticas acomplejadas se diferencian bien poco de los chanchullos de la izquierda. Poner una placa de homenaje a los piojosos delincuentes porreros y pura banda de indigentes menesterosos del 15M, que convirtieron el corazón de este país en un estercolero de mierda y vergüenza, da mucho asco y también mucha rabia. Que pregunten a los comerciantes de la zona que tal se dio el negocio en aquellos días de acampada y asamblea de los antisistema que estuvieron a poco de arruinar a más de un negocio ante la pasividad de unos dirigentes que fueron incapaces de resolver el altercado de orden público utilizando medios antidisturbios con contundencia y rapidez. 
La calle del correo está justo enfrente de donde han colocado esta placa conmemorativa de un hecho vergonzoso. El 13 de septiembre de 1974, los socios de este gobierno, ETA, cometieron uno de sus salvajes atentados en la cafetería Rolando, lugar muy frecuentado por policías al estar situada en un lateral de la antigua Dirección General de Seguridad. Resultado, 13 muertos y muchos heridos. Hoy la cafetería ya no existe, tampoco una placa que recuerde la salvajada y a sus víctimas. Señores del Ayuntamiento y de La Comunidad. Miserables ¿No os dan vergüenza ciertos hechos que perpetráis? ¿DORMÍAMOS Y DESPERTAMOS? No.  Se equivocan. Estamos aún muy DORMIDOS, pero DESPERTAREMOS... Que nadie lo dude.