Creíamos, en estos tiempos de gilipollez masificada, que difícilmente la barrera del tontismo podría superarse, pero lo ha hecho de nuevo y se ceba con los deliciosos “Conguitos”, cuya expulsión del mercado se exige bajo acusación de “racismo” . Continua la caza de brujas perpetrada por los imbéciles planchabragas del racismo anti blanco, que crecen como setas.

Desde hace semanas, turbas alienadas por el analfabetismo y por la querencia en un “racismo institucional” contra los negros, se han dedicado a destrozar estatuas de los conquistadores y evangelizadores españoles del continente americano, de ex jefes de Estado y gobierno y un largo etcétera de vandalismos que están azotando al Occidente hemipléjico, postrado ante tanto cabestro inculto y agresivo parido en las universidades progres.

El poder de los lobbies racistas anti blancos de EEUU, empoderados por el partido Demócrata de Nancy Pelosi, ha lanzado la maquinaria propagandística y el matonismo para vetar películas como “Lo que el viento se llevo” o para hacer que la masa “hinque la rodilla” a modo de espantajos genuflexos respecto a esa “nueva deidad” posmoderna representada en las turbas violentas e irracionales que han utilizado el cadáver de un negro –George Floyd- para montar su aquelarre destructor bajo la etiqueta “ Black lives matter”.

Un ejercicio de absurdez macabra y de papanatismo que ha llegado también a España, donde la “leyenda negra” hispanófoba fomentada por la izquierda ha lanzado a Podemos a pedir la retirada de las estatuas de Cristóbal Colón así como a criminalizar la Proposición parlamentaria presentada por Vox y destinada a homenajear al conquistador Hernán Cortés y con él, la ingente tarea civilizadora que España desarrolló en el nuevo continente, descubierto hace 500 años y al cual nuestros conquistadores liberaron de la esclavitud azteca, del canibalismo y de la sumisión al caos tribal.

La podredumbre en España no podía ser más tremendista y ciega en su estupidez, y ya existe un movimiento en “CHANGE. ORG” de recogida de firmas para pedir la retirada del mercado del snack “Conguitos”, al ser considerado por los promotores de la iniciativa como marca “racista”.

Un usuario llamado “Black lives matter”, ha lanzado la recogida de firmas para exigir a “Chocolates Lacasa”, firma aragonesa, la retirada de “Conguitos”, dado que “ muestra la ilustración caricaturesca de un hombre negro con grandes labios rojos” que convierten a este producto en criminalizador para la población negra. Además de la “retirada” inmediata del producto, también se exige a la empresa aragonesa que “pida disculpas públicas” por haber fomentado el racismo y que dedique parte de sus beneficios a organizaciones que luchan contra el racismo sobre la población negra”.

Como vemos, “Black lives matter” tiene una sombra alargada. Ha llegado a España con solera, y su estela arrastra a incautos y estúpidos que tratan de amedrentar a una empresa laboriosa.

La deriva que presenta la sociedad occidental, y la española, es perversamente suicida. Un movimiento férreamente dispuesto a implantar el odio y el complejo hacia nuestra civilización y nuestra raza está desarrollando todo su esplendor, subvencionado a través de las oenegés que llevan años chupando del bote agitando fantasmas racistas que no existen.

Las razas diferenciadas y diferenciables existen y las civilizaciones y sus hitos históricos, también.

Pontificando sobre “una sola raza; la humana”; negando la existencia diversa de razas diferenciables; y culpando a los blancos de un falso racismo sistémico, “Black lives matter” y sus corifeos izquierdistas demuestran su incoherencia al reconocer, implícitamente, que las razas existen.

Lo que es mentira, y forma parte del cáncer llamado “Black lives matter”, son las imputaciones sobre “racismo institucional” contra los blancos de Occidente.

Los “Antifa” y los “Black lives matter” desean una disolución temprana de nuestras naciones euro descendientes en el magma mestizo donde el orgullo cultural unido a la militancia en una Patria esté proscrito y perseguido penalmente. “Antifa” y “Black lives matter” son la “quintacolumna” almacenada en los armarios de Barack Obama y el Partido Demócrata secundado por Bill Gates y George Soros. Su objetivo es poner en la picota a Donald Trump y rematar a un Occidente confuso. A rio revuelto, ganancia de pescadores; China puede convertirse en hegemónica. Si cae Trump en las próximas elecciones de noviembre, el éxito del “Plan Gates” de miedo global mediante pandemias inducidas, de vacunación generalizada con chip subcutáneo y de monitorización ciudadana total será una realidad. Los planes del Club Bilderberg habrán triunfado.

Ninguna civilización del mundo, ninguna raza de las existentes, ha dejado abierta de forma tan prominente la ventana hacia el suicidio voluntario. Moriremos por “renuncios” tan perniciosos como no dar la batalla en defensa de nuestra Historia y nuestros hitos –entre ellos el desarrollo industrial de la humanidad, la derrota del Islam en España, la medicina moderna, la derogación de la esclavitud de los conquistados por Isabel la Católica o la creación del “Derecho internacional” por Francisco de Vitoria-. Moriremos por no evitar el proceso de sustitución demográfica y cultural a que nos conducen los magnates progres como George Soros y su capitalismo rapiñero interesados en patrocinar agendas de inmigración masiva, abortismo y anti natalidad occidental destinadas a expansionar mercados y someter pueblos libres a la monitorización de oligarquías interesados en individuos desarraigados y manipulables.