¡Ahí está!

A ver si todos esos despistados, inquietos, protestones españolitos de toda ocupación, trabajo y profesión, se enteran de lo que vale un previsor; y un peine también.

Camioneros, tractoreros, ganaderos, aceituneros, agriculteros, transporteros y demás “eros” que protestan, se manifiestan, se quejan y motejan al gobierno, a los ministros y hasta a Perico –no el de los palotes, el otro-. ¡Ya está bien! Qué poco considerados, qué mal perder tienen, qué escasa visión, perspectiva y previsión.

A ver si de una vez se enteran, porque les falta todo eso y, además, ilusión. Les falta justamente lo que le sobra al presi –os recuerdo que presi es abreviatura de presionador, presidiario, presidente y presintiente-. Pues ahí está, el presintiente es como el visionario, presiente desde lejos o muy lejos y: organiza, trabaja, dirige y agenda el futuro lejano.

No sé si va quedando lo bastante oscura mi explicación; en todo caso es menos oscura que el panorama creado por el presintiente.

Pues bien, él presintió que todo esto y mucho más se podía arreglar y lo arregló para el año 2050. No olvidemos, no nos inquietemos ni desesperemos, está todo previsto, organizado, planificado y solucionado en el 2050. Para eso es su agenda 2050. Hay que honrar su gran previsión, su perspectiva de futuro. Nada más llegar a presi ya visionó la solución de todos los males que hoy nos aquejan y los dejó resueltos allá para el 2050. Eso solo son capaces de hacerlo visionarios como el presi.

Tranquilos todos, pues, no hay mal que cien años dure, solo puede durar otros 28 años. Los grandes y numerosos males de hoy, están ya solucionados en el 2050. La agenda esa los contiene todos atados y bien atados.

Paciencia, señores. Si hoy, mañana y a lo largo de 28 años más, no coméis, no podéis trabajar, no lleváis pan a casa y todas esas pequeñeces sin importancia, en 28 años están ya resueltas. ¿Por qué preocuparse o apurarse? Sánchez lo intuyó, lo previó y lo arregló todo con su agenda 2050.

Tras esa gran solución se ha puesto a descansar. Por favor, no molestéis, dejarle tranquilo, su parto del siglo fue muy duro, muy trabajoso, fue exhaustivo. Ahora descansa, hace turismo, falconea, pide calma y sosiego, os promete futuro, a largo plazo, ¡Como tiene que ser!

A ver si somos buenos socialistas, entendemos a Sánchez, nos tragamos sus mentiras y, ¡aquí paz y después, allá para el 2050, gloria!

Hasta entonces, y para que la ultra-derecha no monte poyos, no incordie promoviendo altercados callejeros al estilo Putin, sacan a la calle a toda la fuerza pública, van a eliminar piquetes informativos; esos que el gobierno despenalizó el otro día y va a penalizarlos hoy; pa que aprendan a esperar a que gobierne el PP.

Todos esos que se dejan manipular por VOX; la gentuza del campo, los expoliadores de los mares, los camioneros y demás incautos que se dejan engañar por el aquí y ahora, por paparruchas tales como no poder pagar recibos, la comida, no poder utilizar el coche, no tener pan para sus hijos; todos esos, que no son más que productores de bienes de primera necesidad, no son más que meros trabajadores. Todos esos no son gobernantes que viven a costa del Estado, ni son chiringuitos que chupan los impuestos de todos; a todos esos, que les den… Lo dicen UGT y CCOO, “nada de bajar impuestos porque cada día cuestan más los mariscos y este año solo tenemos 17 millones de euros que nos pagan para no hacer huelgas”.

Los otros son a los que no paga, ni subvenciona, ni compra, ni engaña, ni esclaviza este gobierno; solo les carga más impuestos, les amenaza y les emplaza para el 2050. ¡A ver quién puede más! ¡A ver de quién es la calle! La calle es de sociatas, es de sindicatos hooligans, es de macarras y menas a sueldo del gobierno. La calle nunca puede ser de trabajadores no sindicados, de autónomos, de gentecilla del campo o de camioneros de pacotilla.

El gobierno está ahí para defenderlo así, para decretarlo a su conveniencia porque no sabe hacerlo de otra manera. Por eso miente, engaña, culpabiliza y echa balones fuera para que el mundo sepa que la culpa toda es de la ultra-derecha –nombre asignado, con mucho odio, por este gobierno para VOX-, que, además, es colaborador de Putin, porque lo dice Sánchez.

Lo dice el gobierno de Sánchez y, por lo tanto,  necesariamente mentira.