Lo primero que quiero indicar es que yo, como otras muchas personas, he leído a Trapiello y en algunos casos puntuales de lecturas e incluso de declaraciones no he estado de acuerdo en sus planteamientos escritos o hablados.  No me gustó su balanza y desequilibrio en algunos tratamientos de autores en su conocido, incluso para los que no lo han leído, Las armas y las letras, pero ante el atropello de estos días perpetrado por parte del partido ágrafo de Sánchez quiero indicar algunas cosas al respecto.

Andrés, conocedor de Madrid como pocos, nos ha regalado libros fundamentales sobre el Foro y sus entresijos. El libro sobre el Rastro (heredero del otro del mismo nombre que escribió el gran Gómez de la Serna) y el último libro sobre Madrid publicado hace unos meses son de lectura muy recomendada por su interés y erudición, solo por exponer dos casos de libros sobre la capital, pero podría mencionar otros muchos de otras temáticas dentro de su prolífica obra. Entre esos otros muchos de un gran interés y dificultad quiero mencionar ese magnífico Quijote, experimento de trasladar toda su esencia original al castellano actual o su Salón de pasos perdidos, monumental diario/anuario o novela en marcha de la que acaba de publicar el tomo 23. Esto lo escribo por si acaso a esos cabestros del PSOE en la Comunidad alguien les lee lo que aquí escribo, aunque lo dudo, y se enteran un poco de a quien están negando la medalla de oro de Madrid. También lo escribo como homenaje personal a mi querido amigo Héctor Valencia profundo conocedor del autor y su obra.

Estos zopencos paniaguados sectarios y analfabetos ignoran que Trapiello es socialista de siempre y se diferencia de ellos "socialistos" de poltrona en casi todo y en más. Ellos, que no han leído un solo libro en su vida, tienen la desfachatez desde su más pútrida ignorancia de llamar revisionista a un intelectual al que se le pueden discutir muchas cosas, pero siempre desde el conocimiento de su obra y por supuesto desde el respeto. Yo, que estoy en las antípodas del pensamiento político de Trapiello, quiero decir desde aquí a el tal Pepu Hernández jefe de la oposición y a la choni Mar Espinar, portavoz/ portavoza o portavoce de cultura (con minúscula), es que además parece de coña lo del carguito, que son unos mierdas y que ellos solos se han descrito en su indigencia mental. Seguro que estos tipejos aplaudieron con las orejas la medallita en cuestión igualmente concedida al intelectual porrero Ramoncín.

Este país antes España es tan vergonzoso que dan ganas de encerrar a todo este ganado en una cochiquera, poner un candado para que no se escapen y tirar la llave.