La inicua ley de memoria democrática ha posibilitado que el monumento al requeté malherido de Montserrat haya sido retirado vergonzosamente de su ubiación, en la plaza de los Apóstoles, cerca del monasterio de Montserrat, tras una infame negociación entre la dirección general de Memoria Democrática del Departamento de Justicia y la abadía de Montserrat.

La placa commemorativa que rezaba así: "Recuerda su ejemplo y sacrificio. Tercio de Requetès Mare de Déu de Montserrat. 1936-1939", ya fue retirada de forma tristísima hace 3 años, pero quedaba en pie con orgullo la preciosa escultura en homenaje a los 316 requetés del tercio carlista que se unieron al bando nacional y derramaron su sangre por España durante la Cruzada Nacional.

 

La cripta funeraria a finales de la década de los 50 fue y seguirá siendo un punto de encuentro de tradicionalistas y patriotas.

Crónica de un acto execrable

Fue el PSC, heredero del criminal PSOE el que instó la retirada del monumento, hecho que fue aprobado el pasado mes de octubre, hasta que recientemente se ha consumado el acto de villanía.

Hacía tiempo que la Generalitat en su odio a España perseguía obsesivamente retirar el monumento y finalmente han conseguido que los monjes hayan claudicado. En 2018 Montserrat propuso, como intento absurdo de solución salomónica, retirar solo la placa y contextualizar la escultura. Pero esa traición no contentó a los separatistas que querían eliminar a toda costa cualquier vestigio de estos héroes, defendiendo en su delirio el anticlerical gobierno de la República.

El Generalísimo en persona visitó con devoción el santuario de Montserrat el 5 de julio de 1966. Tras salir de la abadía Franco saludó a varios caballeros lloreados del Tercio de Requetés ante la estatua, hoy tristemente retirada.