La falacia comunista lleva 60 años apestando a podrido. En un primer momento, cuando el presidente norteamericano John F. Kennedy decretó el embargo contra Cuba en 1962 podía colar el mantra, pero actualmente ya no puede hacerlo.

A Cuba no la oprime ningún “bloqueo” ni  “embargo”. A España, entre 1939-1953 sí la oprimió algo peor que un embargo: un aislamiento internacional férreo animado por Stalin y la ONU. Y que los españoles superamos: gracias a nuestro gobierno franquista, hábil rector de los recursos nacionales, que acabó con el hambre, y gracias a su inteligente política estadista y estratégica que nunca ejerció el victimismo sino el pragmatismo y el sentido astuto para jugar sus cartas en la escena internacional. Por eso España, en 1975, se convirtió en la octava potencia industrial del mundo, con una clase media poderosa y con un “boom” natalista que jamás hemos recuperado desde entonces.


Cuba no está hoy bloqueada por EEUU; está secuestrada por su asqueroso régimen que le roba las medicinas, monopoliza la prostitución de menores y el tráfico de drogas, y convierte las fronteras en cárceles contra la libertad individual de ciudadanos que no pueden crear empresas ni poseer bienes de lujo ni comprar electrodomésticos.  

Que no se me malinterprete: yo no blanqueo al sobón Biden, ni la historia de EEUU, ni la política rapiñera de USA que entre otras cosas robó Cuba a España, pero la realidad de la mentira del bloqueo a la isla es la que es.

Fidel Castro fue gran amigo del magnate globalista David Rockefeller, con el cual se reunía en las concentraciones del CFR (Consejo de Relaciones Exteriores) y en cuya mansión se alojó en más de una ocasión. Castro, como Rockefeller, eran dos avanzados en la construcción del actual Nuevo orden mundial donde el hipercapitalismo de los magnates tecnológicos y el marxismo cultural e ideológico, se fusionan para tiranizar a los pueblos. El castrismo teatralizaba su papel como “antagónico” respecto del malvado capitalismo con el que en realidad estaba encamado, y las grandes familias capitalistas como los Rockefeller o Rothschild seguían con sus planes, trazados en la Comisión Trilateral creada en 1973, y basados en destrozar las soberanías nacionales de las Naciones libres para imponer el dominio mundial de una élite financiera e intelectual. Esos planes, hoy triunfan.

La monserga del 'bloqueo' de EEUU a Cuba con que los comunistas justifican la miseria de la isla es tan vieja como falsa. EEUU, dada la confiscación castrista sobre sus empresas e inversiones en la isla tras la revolución cubana, decretó que ninguna empresa norteamericana comerciara con Cuba. Punto.

España, China y otras naciones siguen comerciando hoy con Cuba que tiene lazos económicos con diferentes naciones. Pero Cuba está arruinada y es improductiva, lastrada por el déficit comercial, con una deuda externa que no paga a sus acreedores pese a las condonaciones, con una moneda nacional devaluada y ruinosa y con un comunismo predador. En 2016 Mariano Rajoy perdonó a Cuba 1492 millones de euros.

Fidel Castro hizo de la joya del Caribe llamada Cuba y hasta entonces regida por Batista, un solar decrépito. Antes de la llegada de Castro y Che Guevara en 1959 la renta per cápita en Cuba era superior a la de Italia o España. Hoy es de las más miserables del mundo gracias a esa sempiterna revolución de los piojos que dura 62 años.