Decía Chesterton que la tolerancia es la virtud del hombre sin convicciones y ciertamente por esa misma razón muchos españoles, antaño combativos en defensa de la fe y la patria, se vuelven cada vez más tolerantes con todo, porque han perdido toda convicción y todo principio. También se da esto en la jerarquía de la Iglesia española, incapaz de alzar la voz ni de oponerse lo más mínimo a la vil profanación de los restos del Caudillo, que tanto hizo por la Iglesia en España librándola del extermino.

En esta ocasión es la curia de la Catedral de Santiago la que ha optado por doblegarse ante la corrección política quitando vergonzosamente de su lugar preferente en la catedral a la imagen de Santiago Matamoros que la trasladan (o más bien la esconden) a una capilla en obras. La figura del apóstol Santiago blandiendo su espada ante los infieles musulmanes siempre fue muy incómoda en la catedral para los apóstoles de lo políticamente correcto. La curia catedralicia ha decidido retirar la polémica estatua, por ocultar la versión justiciera de Santiago el Mayor, poco acorde con el mensaje pacificador y universal del año santo, según informa La Voz de Galicia.

El propio rotativo reconoce que no es la primera vez que la imagen de madera policromada, que dicen llamaba la atención por su crueldad, resulta incómoda. Ya en el año 2004, coincidiendo con el 11-M, fue retirada «para no herir a otras etnias». Dos años después volvió al camarín en el que se exhibía desde los años 50, pero cubierta de flores que tapaban las cabezas de los infieles degollados por el santo.

Son una de tantas noticias que pasan desapercibidas, como algo anécdotico, pero que indignan a los fieles, ya demasiado hartos de los complejos de buena parte de la jerarquía, que pareciera avergonzarse cuando no renegar de lo que supuso la Reconquista española, frenando el avance del islam en Europa. Contrasta la actitud tibia y timorata de nuestra Iglesia con la radicalidad de muchos musulmanes en volver a reconquistar la península ibérica.

Por eso es bueno recalcar lo que representa la figura de Santiago Matamoros para nuestra patria, que es sin lugar a dudas uno de los grandes iconos de la Reconquista española. Al rey de Asturias Ramiro I, según la tradición, se le apareció en sueños el apóstol Santiago en las vísperas de la batalla de Clavijo.

El apóstol le comunica que ha sido designado por Dios como Patrón de las Españas. Santiago anima a Ramiro al combate y le pide que lo invoque. Los españoles, animados por su afán de reconquista, salen con confianza a la batalla implorando la protección del apóstol y los moros son vencidos, perdiendo más de 5000 hombres en aquella batalla.