Hace años, cuando los patriotas de Blanquerna fueron sentenciados en primera instancia, escribí y publiqué (incluso lo leí en el programa de Radio Ya “En la boca del lobo”) este poema que, ahora que con clamorosa injusticia han entrado en la cárcel, vuelvo a publicar ante el aún más clamoroso silencio de la casi totalidad de nuestra vergonzante sociedad, incluidas derechitas cobardes y valientes derechitas. Vaya para ellos, para los catorce patriotas encarcelados, mi saludo y mi solidaridad, en unión no ideológica (falangistas ellos, carlista yo) pero sí patriótica y con el deseo de que Dios les dé fortaleza para sobrellevar su difícil situación.

 

Con racial bravura hispana

entrasteis en la guarida de los rufianes

a defender la sagrada

unidad de nuestra patria.

 

«¡No nos engañan, Cataluña es España!»,

gritabais, sabiendo que os la jugabais

en estos tiempos infames

en que es delito decir verdades.

 

«¡No nos engañan, Cataluña es España!»,

grito yo con vosotros

desde estos versos urgentes

que aplauden vuestra hazaña.

 

Sangre caliente española

de nuestros viejos cruzados

corre por vuestras venas,

valientes y aguerridos

héroes de Blanquerna.

 

¡Yo os saludo, compatriotas!

¡Viva España!