El Observatorio que preside Mari Ángeles Carmona, que supongo que tiene un presupuesto abultado, falsea datos sobre mujeres víctimas de Violencia de Género. Esto es algo que se sabe pero que es muy difícil probar. Pero si me lanzo a hacer tan grave acusación es porque puedo demostrar, al menos en un caso, que las cifras que utiliza este Observatorio son falsas. Y como nos repiten que cada muerte cuenta, faltaría más, es completamente indecente, sino delictivo, el utilizar mujeres muertas por otras circunstancias como mujeres víctimas de Violencia de Género.

Voy al caso concreto. En Extremadura, tierra de gente noble y castigada por los gobiernos centrales, especialmente en tiempos de esta dictadura disfrazada de democracia que nos ha tocado vivir, en estas tierras hubo una muerte de una mujer en el tórrido verano de 2017. Su pareja fue acusada de violencia de género, la víctima pasó a engrosar las estadísticas y se hicieron los acostumbrados homenajes por toda la geografía española. Pero hete aquí, que fueron pasando los meses y los años y el proceso judicial contra aquel hombre fue avanzando. Y por fin, el 19 junio de 2020, el hombre fue declarado inocente de todos los cargos por la Audiencia Provincial de Cáceres, noticia que llegó a ser portada en "El Periódico de Extremadura".

Pero la señora Carmona no rectifica las cifras, habría que saber qué motivos alega para no reducir la cifra de asesinadas en al menos una. Porque no me cabe duda de que debe haber algún caso más como este, pero la nula transparencia que hay sobre estos casos por parte de la administración son fiel reflejo de lo manipulados que pueden llegar a estar los datos. Opacidad que se da, por cierto, al no mostrarnos la cara de esos asesinos, no se entiende como desde el gobierno alientan tanto la lucha contra lo que llaman "el terrorismo machista", pero después no nos sacan la cara de esos asesinos abriendo los telediarios: hay algo que no cuadra en todo esto y todos sabemos lo que es.

Felicitar a mis paisanos extremeños porque desde hace más de 4 años, desde el 19 de febrero de 2017, que no se produce en aquella región ningún asesinato de una mujer a manos de su pareja o expareja. Cuatro años es un periodo de tiempo considerable que no cuadra, de nuevo, con el slogan feminista de "nos están matando".

Estas y otras cuestiones son analizadas en la sección "Descabalgando contradicciones", a la que son invitados en el siguiente vídeo: