Tras hermosas, hermosísimas palabras, el Mal. Francmasonería, la estructura criminal de la mafia globalitaria que controla este mundo.  El Silencio del Aprendiz, macabro principiar de esta liberticida secta. Tal sumiso silencio, fase previa obligada para poder avanzar en la pirámide masónica. Silencio del Aprendiz. Silencio verbal, emocional, mental. Y recitando, a  todas horas, cual mantra, todas las irrisorias paridas espirituales de esta hatajo de zumbados. Dementes, cierto, pero con mucho, mareante poder.

Masonería, verás la LUZ por mis cojones

La masonería, sinónimo de control social. Creando programas o mentiras, los imponen a la sociedad como la propaganda, cual alpiste en los masivos mass mierda: allí veremos tiroteos masivos, ataques terroristas de bandera falsa, propaganda de guerra, pandemias irreales, propaganda cinematográfica, roles políticos, inducidas controversias políticas, de “genero” por ejemplo, y el falsario paradigma político de izquierda versus derecha. También crean conexiones para el control de elementos en la sociedad a través de agentes y miembros de la Familia. Y Familias. Trece.

Puro sometimiento en la logia. Obedecer sin rechistar. Sin cuestionarse nada. Sin preguntar. Mientras, sus "iluminadas" enseñanzas para cambiar el mundo: de la "plúmbea" humanidad hacia la áurea posthumanidad. Tal estatua de la tetona y andrógina Baphomet, solve y coagula. Disolver la presente y única humanidad. Y coagular una “nueva”: robotizada y esclava. Letales  idealismo y constructivismo en vena, virulento anticristianismo  mediante. Anticatolicismo, culmen. “Hermanados”, más allá de ficticias ideologías. Dentro del templo, lo esotérico. Fuera, lo exotérico, gobernando todo a través de plurales títeres en todas las instituciones.

Trepando la pirámide

Dentro del templo, ascendiendo paulatinamente cuando mejor calles. Poder progresivo a cambio de sacrificar tu sacrosanta libertad. Obediente y silencioso, a cambio recibes "seguridad", cual tiranía covidiota. "Salvado" del inexistente virus, renuncias a pensar como en la logia. Adoctrinado, todo menos desear ser un displicente patito feo. Nosotros, los woke y puros. Ellos, los impuros, serán "redimidos" por nuestro elevado esclarecimiento. Sirviendo a Lucifer, claro, dicen ser más "elevados". Sic. Y juas

Transitando por los Pasos Perdidos (cual recinto del Congreso de los Di-Puta- Dos), hallándose a las puertas del Templo. Muchos templos albergando ídolos como líderes religiosos, maestros, políticos y animadores. Los templos masónicos-conscientes, fundamental recordatorio, se construyen a través de vibraciones geométricas. Las palabras y los sonidos generan vibraciones con propiedades matemáticas. No es casual que la inmensa mayoría de los productores de música y películas estén entrenados en alta masonería. Los masones se especializan en construir sus viles y colosales engaños con integridad estructural, por eso deviene tan trascendental la numerología.

Farsas covid y masónica, idénticas: obvio

Masonería, tal covid, fastuosa patraña y engañifa y ficción. Muy peligrosa. Inflaman el ego de la peña que se aproxima a ellos. Ya podrán. Son los putos amos del mundo. Y es verdad. Y el aprendiz columbra que toda esa grotesca farsa es la polla en cebolla. Pero calla. Y continúa el ascenso hacia la cúspide. Preparando al Aprendiz para ser iniciado en el segundo grado masónico.

De Aprendiz a Compañero. Ya se puede hablar y votar. Eso sí, siempre hay categorías. Y pata negras: en ciertos asuntos, tantos, solo lo hacen los Maestros. Y, por supuesto, como toda secta peligrosa como Dios manda, todo bajo control: el Primer Vigilante, sin cuyo permiso nada puede hacer el nuevo Compañero.

Adoradores de Satanás

Hablas y votas, pero cada vez menos libertad. Tal tiranía covidiana. Hegelianamente, hibridando los monstruos comunista y capitalista: muy propio de los "comunistas liberales”, valga el aparente oxímoron. Tesis, antítesis y síntesis. De ahí la rúbrica de los tres puntos que realiza el Maestro masón. “Elevados” sobre el sucio devenir de la Historia humana. Asumiendo un Nuevo Orden (Mundial). Orden Esotérico, pues. El completo secretismo,  eje vertebral. Trepando, cierto, mientras se van realizando multitud de nuevos juramentos de fidelidad, a la institución y a los indiscutibles y “beatíficos” y "salvíficos" líderes. Amen.

Adoradores de Satanás, masones. Dicen que el "verdadero portador de la Luz", al estilo de Prometeo, robando el fuego a los dioses, cuya efigie preside el Rockefeller Center. Satán, "nuestro amado portador de la Luz" que, según la vacua verborragia masónica, fue castigado por intentar explicar la verdad y "abrir las mentes" a los seres humanos.

Gobierno (govern-ment) haciendo explícita alusión al control de las mentes, recordemos. Y de nuevo el crucial recordatorio: la mayoría de las personas que tienen influencias de alto nivel en la política, los medios, la educación, el entretenimiento y la religión se entrenan de alguna forma dentro de la masonería. Un francmasón, en definitiva, es un “constructor” de la sociedad y su ahínco es la construcción de programas para el control. Físico, mental, espiritual. De toda la humanidad.

Desde que el mundo es mundo

La masonería posee orígenes antiguos y se utilizaron diversas formas en todas las civilizaciones e imperios antiguos. La francmasonería antigua se originó principalmente en el antiguo Egipto y es por eso que los francmasones usan las pirámides en sus símbolos. La francmasonería modernizada se desarrolló a través de varios grupos, incluyendo la Iglesia Católica Romana, la Orden de Malta, los Caballeros Templarios, las reales maestranzas de caballería y los Gremios de Canteros. Varias sociedades secretas utilizan la misma estructura y conocimientos que la Francmasonería. La Orden de Malta es una organización masónica que utiliza un Gran Maestro y grados de iniciación como la Masonería. Los caballeros reales también son órdenes masónicas. Y, por ejemplo, la Cábala también es una forma de masonería y hechicería, y también es una versión bastante simplista en comparación con el conocimiento oculto que poseen las familias reales y nobles.

Los cienciólogos, por ejemplo, usan también las enseñanzas de la masonería. Los francmasones y otras organizaciones ocultistas usan códigos masónicos como números, símbolos y frases para comunicar información entre ellos. Otras sociedades secretas como la Orden Rosacruz y la Orden Hermética son afines, pero acentúan más la manipulación química de la psique y la fisiología humana. Los jesuitas son masónicos, por ejemplo. Más ejemplos: el Royal Institute y la Royal Society son sociedades científicas secretas en el Reino Unido y tienen orígenes masónicos y ocultistas. Si pueden diseñar una mentira con precisión matemática, entonces estimarán, tal Orwell, que la mentira es verdad.

Mafia globalitaria, títeres y más títeres

Tiranía covid, diseño masónico puro y duro. Mafias globalistas mediante. Con todo sus sórdidos tráficos a cuestas. Y sus consiguientes blanqueos. Sus propietarios son poderosos entre los poderosos: familias archimillonarias intocables por la justicia y exoneradas de impuestos de por vida. Familia Rothschild (Londres, Alemania e Israel). Familia Rockefeller (EEUU e Israel). Familia Warburg (Alemania). Familia Morgan (Inglaterra). Familia Lazard (Francia). Familia Mosés Israel Seif (Italia). Familia Kuhn Loeb (Alemania y EEUU). Familia Lehman Brothers (EEUU). Familia Goldman Sachs (EEUU).

Los millonarios "populares" de segundo nivel, como Bill Gates o Warren Buffet (pertenecientes ambos al Good Club del vacunero “filántropo” de los cojones), son burda fachada para desviar la atención sobre las actividades ilícitas que cometen los "verdaderos mega-ricos" o meta-capitalistas. Ellos, junto al poderosísimo Club Bilderberg, la CFR (Consejo de Relaciones Exteriores, por sus siglas en inglés), la Comisión Trilateral, el BIS (Club de Bancos Centrales del Mundo), el Instituto Tavistock (expertos en control psicológico masivo), el eugenésico Club de Roma, el FMI, el Banco Mundial, la CIA, el Pentágono…forman la genocida Elite que decide qué país atacar, qué presidente matar, qué “atentado terrorista” financiar, qué crisis económica planear, qué espectáculo o “cortina de humo” inventar, y, hogaño, qué “pandemia” escenificar. Y larguísimo etcétera…

…Todo tan siniestra y repugnantemente masónico. Y tú, lector, pronto a ser exterminado. Al menos, verás la LUZ. Su LUZ. Juas. En fin.