Parece que en su vida haya roto un plato, con sus mofletitos de poupé de cire, poupé de son de la canción de France Gall. La ministra que pasaba y pasa a ojos de una mayoría de medios, tvs y periodistas que cobran del régimen, por la sensata del gobierno.

La demócrata de toda la vida, magistrada ella y secretaria de estado que fue con un super-ministro, también del gremio y alcalde de Zaragoza, llamado Juan Alberto Belloch, recordado por sus tropelías mil.

Iba de pura y patriota y nada menos que jefa administrativa de las Fuerzas Armadas, dando ejemplo de patriotismo, honradez, hidalguía y demás atributos castrenses. Pues, si nos descuidamos, nos sale carterista, descuidera y trilera la señora. Nada menos que según se le atribuye y veremos si hay alguna señoría que se atreve a investigarla, con la pasta gansa vacacionando en esos sitios que suenan a peli con encanto llamados "paraísos fiscales", pasta procedente de cosas no muy edificantes.

Parece que ya en 2001 y 2002 la hoy ministra fue investigada por la fiscalía por la evasión de 6M$ a diversos países y cuentas, investigación de la que nada se ha vuelto a saber y que debió pasar a mejor vida. Según señala Periodista Digital "según han confirmado a este medio fuentes oficiosas de Interior, el 10 de mayo de 2021, Alberto Royuela y Fernando Presencia Crespo presentaron una denuncia -como representante y presidente respectivamente de ACODAP, Asociación Contra la Corrupción y en Defensa de la Acción Pública– contra la ministra de Defensa, Margarita Robles, dirigida a la Unidad de Delitos Económicos y Fiscales (UDEF), "por ser la ministra, poseedora de cuentas opacas en paraísos fiscales procedentes de actos ilícitos".

Desde este momento ya estoy intrigado, si siguiese de ministra del ramo, que coño nos iba a contar a nosotros y a sus disciplinados subordinados el día de la Pascua Militar del año que viene, delante de su Majestad. Quizá nos pueda decir de dónde sale tanta pasta gansa con un sueldo de la administración y de como "vuela" allende las fronteras. Quizá en un Falcon o en un F-18, debajo del asiento o en lo que en mis tiempos de joven se llamaba "la carlinga".

Por lo visto, según dicen quienes han lanzado esta acusación, que lo tiene repartido en varios paraísos. Siempre se ha dicho que nunca es bueno poner los huevos todos en la misma cesta, no vaya a ser que venga el zorro y se los zampe todos de una sentada. Donde digo zorro, léase un señor perteneciente al corral de lo tributario y le agüe la fiesta. Pero, esté tranquila ministra, ello es poco probable que pase, por no decir que en absoluto probable.

Si toda una ministra de la Defensa pone sus "ahorrillos" a buen recaudo fuera de la Nación que la vio nacer y crecer, madre, la que nos espera. La defraudadora, presunta, off course, al igual que respecto de los epítetos que le dediqué más arriba, merece un buen escarmiento penal si se demuestran las acusaciones contra ella vertidas.

Iba a decir que la cosa tiene guasa, pero no tiene ninguna: que toda una juez, magistrada y ministra se dedique a delinquir, presuntamente, evadiendo su contribución al erario público mediante cuentas opacas al fisco, ese erario que según afirmó una iletrada ya ex vicepresidente del gobierno, profesora de derecho constitucional, no es de nadie, no es que sea grave. Es gravísimo.

Si algún colega se atreve a declararla de nuevo como "investigada", esta señora debe irse ipso facto del gobierno y no coger la pasta y correr, porque no le hace falta. Ya la ha puesto a buen recaudo. Como dijo, creo que fue Romanones: "¡vaya tropa!" En este caso, ¡vaya con la jefa de toda la tropa!