Si queremos igualdad, debería existir el Instituto del Hombre. Las mujeres también matan; unas consiguen su propósito, otras no.

Ángela Dobrowolski, mujer de José María Mainat, el famoso miembro de la Trinca y productor de televisión, ha intentado matarle,  pero ha fallado. Aunque antes le estafó… ¿Otro ser de luz víctima del patriarcado? Él 74 años, ella 37… el amor no tiene edad… ni el dinero tampoco.

Lo cierto es que ella  ha sido detenida por intento de asesinato, una noticia que hemos conocido gracias a que él es famoso. ¿Cuántas  víctimas desconocidas existen a manos de mujeres? La mayoría de las feministas son incapaces de aceptar sus errores, y menos aún si el error implica cambiar de opinión. Los científicos y las personas sabias cambian de opinión. ¿Qué les ocurre a ellas para negarse con tanta vehemencia a hacer lo mismo?

El móvil del crimen en el caso Dobrowolski, era económico, o eso explicó el periodista Toni Muñoz en el programa Espejo Público de Antena 3. Al parecer, ella descubrió que su marido estaba preparando los papeles del divorcio, lo que le dejaría sin su parte de la herencia multimillonaria y se  animó al asesinato… ¿Por qué al ser mujer queda en libertad con cargos, y puede visitar a sus hijos en el domicilio conyugal, que ha tenido que abandonar por razones evidentes? ¿Existe diferencia de trato entre un hombre y una mujer cuando la víctima es una o uno? Todo indica que es así, ¿o creen que si el hombre es quien intenta matar a la mujer, este queda libre? ¡Claro que no! Luego… ¿dónde está la igualdad? ¿Quién protege a los hombres? ¿O solo es malvado el patriarcado?

¿Queremos igualdad? ¡Adelante! Existe el Instituto de la Mujer. ¿Para cuándo el del Hombre? Son muchas las feministas que lo consideran innecesario. A la vista de los sucesos, está claro que se equivocan…

En el caso de Mainat, parece que ella sabía lo que hacía, ya que cursa el último año de Medicina. ¡Futuros pacientes de Dobrowolski, temblad!

Por ejemplo, en 2019, https://www.diariovasco.com/sociedad/aumentan-victimas-masculinas-20200519171159-nt.html, «un total de 178 hombres fueron agredidos en el ámbito doméstico en Euskadi»; es decir, se sufrió un incremento del 9,9 % de la agresiones de mujeres hacia hombres en relación a los 162 agredidos en 2018 según el propio INE.

Cuando los maltratados son hombres, la sociedad mira hacia otro lado. En las pancartas feministas leemos: «ni una menos». ¿Y en las que hacen para defenderlos a ellos de los mismos crímenes? ¡No existen! ¿Ese es el respeto que mostramos al ser humano con independencia de su sexo? ¿Sabían que el 70% de los «filicidos» ―matar a los hijos―, son cometidos por mujeres? ¿Dónde están las pancartas feministas para defender a esos niños?

Según Joan Planas, al que muchas feministas abominarán: «Se asesinan más hombres que mujeres» y «el 60% de los asesinatos son de hombres». «22.500 hombres hay durmiendo en la calle». «El 90% de personas que hay durmiendo en la calle sin hogar, son hombres». «3.000 hombres desaparecidos. El 64% de las personas desaparecidas, son hombres». «2662 hombres escribieron una nota en 2019 antes de suicidarse». «El 74% de suicidas, son hombres».

 

Asustan los datos, ¿verdad?

 

¿Se respeta la presunción de inocencia con ellos tal y como ha sucedido en el caso de Ángela Dobrowolski? Ella queda libre a pesar del intento de asesinato de su marido, de las estafas que cometió y de la usurpación de identidad al falsificar cheques. Pero es una mujer.

¿Creen que las feministas permanecerían calladas de haber sido ella la víctima?

Supongo que todos conocemos la respuesta, y eso no es igualdad.