¿Atrás quedaron los días de sosiego económico por causa de la crisis sanitaria de 2020 y parte de 2021? Todo apunta a que sí. Las grandes torres financieras a escala global vivieron periodos de incertidumbre ante la casi paralización del sector productivo y comercial, el otorgamiento de financiamiento en condiciones especiales y el incremento de la morosidad. Y las perspectivas señalaban que la tan anhelada recuperación comenzaría a sentirse hacia mediados de 2022.

Pero no obstante el panorama poco optimista, el indicador que agrupa a los bancos más grandes del continente europeo, el Stoxx 600 Banks, ha evidenciado que el sector bancario finalizará 2021 como el “más alcista del año”. Según ese monitor, las entidades financieras de Europa crecerán 30% interanual, frente al 19,5% proyectado por la bolsa europea en similar periodo.

Pero no solo Europa es testigo de este crecimiento. De acuerdo con el MSCI World Banks (ente que aglutina a la banca a escala global), el crecimiento estará por el orden de 26%, lo que supone que será el mejor desempeño financiero desde la crisis de Lehman Brothers. El índice Ibex 35 Banks también augura un incremento de 18,6%, que es su mejor registro desde 2015.

Los inversionistas están optimistas y habiendo observado que los bancos superaron exitosamente la prueba de la crisis del covid-19, están premiando el buen desempeño de esas instituciones que reportaron baja morosidad, un crecimiento en la rentabilidad y, además, con reparto de dividendos.

Las perspectivas para el sector financiero mundial y, en este caso el europeo, se presentan con grandes expectativas. Ya lo peor parece haber pasado y ahora es el momento de reacomodarse y volver a competir con miras a seguir sumando clientes y que los inversionistas sigan confiando en las capacidades del sector financiero.

Si las condiciones de estabilidad se mantienen, pronto veremos una reactivación total del crédito, que es uno de los principales productos de los bancos, lo que propiciará a un mayor crecimiento de las economías de la zona euro.

Tan solo falta, para seguir con el panorama esperanzador, que los índices inflacionarios sigan descendiendo, lo que será posible una vez que los bancos centrales normalicen su política monetaria. Tan solo se está a la espera de las decisiones que, en tal sentido, tomen la Reserva Federal de Estados Unidos (FED, por sus siglas en inglés) y el Banco Central Europeo, ya que la reducción de las medidas adoptadas durante la pandemia, de beneficiar con bajas tasas y condiciones especiales a los deudores, puede catapultar la rentabilidad del sistema financiero mundial.