La mujer que en más alta estima tengo es a mi santa madre, mi madre que no es camarada, pero tampoco femi bolchevique, sino una mujer letrada, centinela del hogar y una gran mujer llamada Belén Muñoz Irles.

Mi madre es una jabata, una mujer estupenda y en este día que se sacan a la palestra mujeres deleznables, sin méritos obtenidos que muchas carecen de oficio y beneficio.

Aprovecha un humilde servidor a darle las gracias, no solamente este día sino todos los 365 días del año 366, si es bisiesto, las feministas prostituyen y denigran a la mujer arrebatandoles toda feminidad que es la característica más bella y genuina de una mujer. 

No podía quedarme en el tintero ni en mis pensamientos solo el venerar la figura de mi madre, a la que le pido a Dios que me viva muchísimos años, de poder gozar de su compañía y de poder darle un beso o un abrazo al llegar a casa.

Esa mujer que nació el día de reyes, el 6 de enero si me representa por la cual daría y aventuraría mi vida si es preciso, una mujer que a mí y a mi hermano pequeño nos ha enseñado valores, nos ha dado una gran educación y que poder presumir de madre para mi es un orgullo.

Una madre como la llaman muchos amigos suyos, coraje digna de ejemplo de esfuerzo, constancia y perseverancia que jamás la he visto claudicar, rendirse y mostrar sumisión de ningún tipo.

Por eso, aunque el día de la madre sea a inicios de mayo, es el mes de la virgen María y de la madre. Hoy en este día, que es el de la mujer quiero rendir homenaje/ tributo a mujeres bravas que sin miedo a nada ni a nadie se muestran como son.

Es aquí donde entras tu madre, ya que sólo eres una y cuando sales te encuentro a faltar y cuando estás el hogar cobra alegría, por eso le doy las gracias a Dios el poder ser hijo tuyo ya que es todo un honor.

Sin más preámbulos y como corresponde a nuestro laconismo militar, ética y estilo.

¡ GRACIAS BELÉN!

¡ GRACIAS MADRE!

Que me falte de todo, menos tú.

Como dice el extracto de la canción del, falangista soy.

Cuando estoy en las trincheras dando la cara a la muerte, si muero sólo lo siento  madrecita de mi vida porque no volveré a verte.

Madre, no hay más que una.

Te quiero, eres mi  ángel de la guarda.

Al igual que España, tú me has visto dar mis primeros pasos.

Así que Viva la madre que me parió.