Este es su comunicado:

Desde la Asociación Europea de Abogados de Familia estamos preocupados por un movimiento de presión que si bien es socialmente minoritario, sin embargo mediáticamente está alcanzado una importante repercusión, y que tiene como objetivo introducir en nuestras leyes civiles y penales la perspectiva de género.

Para algunos movimientos sociales y políticos se ha convertido en su principal objetivo la destrucción de la familia, generando conflictos artificiales, buscando fórmulas legales para enfrentar los intereses de los menores con sus progenitores masculinos, y enfrentando a los hombres y las mujeres en una guerra de sexos sin sentido.
 
En este sentido desde nuestra asociación asistimos preocupados a las manifestaciones realizadas por el Ministro de Justicia en el sentido de querer introducir con más intensidad la perspectiva de género (y por tanto la ideología de género) en la próxima modificación del Código Penal.
 
Como quiera que nuestra asociación tiene por objeto la defensa de la familia, la defensa de los menores (defendiendo el régimen de custodia compartida cuando se favorable al menor), y la defensa de los intereses de ambos progenitores en igualdad de condiciones (tratando de minimizar los efectos perjudiciales de las separaciones y divorcios), desarrollamos campañas de divulgación para tratar de conseguir el reconocimiento y protección de la función social de la familia en la transmisión de valores y conocimientos, articulando el “interés familiar” como criterio de interpretación de todo el ordenamiento jurídico, y desarrollando el principio de “mínima intervención pública” en las relaciones familiares, desjudicializando y pacificando de este modo las relaciones de Familia, luchando igualmente por el reconocimiento de la igualdad jurídica de los miembros de la pareja tanto en la convivencia familiar como en la solución de sus crisis.
 
En el desarrollo de esta función de sensibilización la Asociación Europea de Abogados de Familia ha lanzado un nuevo vídeo en el que se denuncia la triple victimización que están sufriendo actualmente los varones.


Desde la Asociación Europea de Abogados de Familia estamos comprometidos con la erradicación de cualquier tipo de violencia, no minimizando ningún tipo de violencia, desarrollando campañas para sensibilizar sobre la existencia de las violencias olvidadas, que afectan principalmente a menores y a varones.
 
Desde esta visión hemos lanzado un vídeo de algo menos de 2 minutos para sensibilizar sobre la discriminación que en materia de violencia sufren los hombres (el vídeo está disponible en  https://youtu.be/kDh-tgZL1d8 )

En el vídeo se denuncia dicha triple victimización pues por desgracia el justo avance en la erradicación de la violencia frente a la mujer ha traída un nefasto efecto colateral: la triple victimización de la violencia ejercitada frente a los hombres.

Efectivamente, el maltrato masculino supone una triple victimización para el varón que lo sufre.

La primera victimización es negar al varón su condición de víctima. Dado que la mujer (para los defensores de la ideología de género) constituye el mal llamado sexo débil, para algunos parece imposible reconocer al varón como víctima en todos aquellos casos en que una mujer le maltrata o le veja.

La segunda victimización es la jurídica. Nuestro ordenamiento ha introducido mediante un tortuoso cauce los delitos de autor. El sexo del autor condiciona la pena; así la violencia cometida por una mujer será considera violencia doméstica (y su pena será menos severa), y el mismo hecho cometido por un hombre será considerado violencia de género (y castigado de forma más gravosa).

La tercera victimización es la social: El hombre maltratado se encuentra abandonado. Ni las instituciones le apararán, ni los medios de comunicación mostrarán interés por su situación, ni su entorno social le prestará ayuda, pues nuestra sociedad se niega a constatar un realidad cada día más frecuente: la existencia de hombres maltratados, la existencia de hombres víctimas inocentes de la violencia de las mujeres, y víctimas de un sistema legal que no protege suficientemente a los varones.