Mientras el Gobierno de Sánchez -Iglesias anda desesperado por prohibir la FNFF, por criminalizarla, acosarla y acusarla de mil delitos deja actuar, en cambio, con total impunidad a las fundaciones y organizaciones vascas que ensalzan a los etarras como héroes. El ejemplo más claro es la llamada “Fundación Euskal Memoria”, dedicada a “ documentar la memoria del sufrimiento y la represión padecida por el pueblo vasco a manos del Estado español entre 1936 y 2015”. Basta entrar un momento en su página web para darse cuenta que a lo que se dedica esta “fundación” es a blanquear la imagen de los terroristas de ETA, incluídos los más sanguinarios.

Esta “fundación” ha publicado diversos libros en los últimos años, entre ellos el titulado “No les bastó con Gernika”, una obra de 1000 páginas que “documenta” a los según ellos casi 500 miembros de ETA o simpatizantes nacionalistas que han muerto en enfrentamientos con las FSE desde 1960, así como los miles de “torturados” según ellos o “víctimas de la guerra sucia” Todos son “víctimas de la represión española sobre el pueblo vasco” según dicen.

También ha publicados libros con títulos como “El exilio vasco 1936-2015” o “Terrorismo de Estado”. La guerra no declarada contra Euskal Herria” y ahora anuncian nuevos libros sobre la experiencia de los presos de ETA o sobre las pegatinas que usaron los proetarras. Aparte de libros-panfleto, esta “fundación” lleva a cabo con total impunidad conferencias, actos públicos y exposiciones de fotos en numerosos pueblos vascos o navarros y han llegado a hacer conferencias en salas de la Universidad del País Vasco.

En algunos de sus actos han participado miembros de ETA tan tristemente célebres como Eugenio Etxebeste “Antxon” (máximo dirigente de ETA junto con Josu Ternera a principios y mediados de los 80) que tomó parte en una conferencia en la “Casa de Cultura” del pueblo guipuzcoano de Legazpi y en otros actos públicos. También, por ejemplo, el etarra German Rubenach, en una conferencia donde se reclamó “ saber la verdad sobre los hechos de la Foz de Lumbier” (un enfrentamiento entre miembros de la Guardia Civil y un comando etarra donde tres terroristas acabaron suicidándose para evitar su detención, en Navarra, en 1990).

La apología que lleva a cabo esta organización respecto a los terroristas de ETA es abierta y descarada. No tienen ni la menor sombra de recuerdo hacia las víctimas de ETA ni hacia los auténticos exiliados, los casi 200.000 vascos que tuvieron que dejar su tierra a causa de las amenazas etarras. En cambio en sus actos abundan los antiguos etarras o familiares de etarras muertos. No hay más que ver su página web que no oculta nada.

¿Que tiene previsto hacer el Gobierno de Pedro Sánchez contra estas abiertas apologías del terrorismo?. De momento, nada se sabe. Y nada se espera, teniendo en cuenta su necesidad de los votos de Bildu en el Congreso que llevan a una alianza tácita entre PSOE y Bildu, no desmentida. Además el PSOE de Navarra gobierna el Viejo Reino, gracias a los votos de Bildu, con quién además acaba de firmar una alianza presupuestaria. Ello, pese a que Navarra Suma ganó las elecciones. Es el mismo PSOE que perjuró en su campaña electoral que no pactaría nada con Bildu.

Realmente la condición traidora y antiespañola del gobierno de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias no puede ser más manifiesta. Persiguen a muerte las “apologías públicas del Franquismo” que casi nadie hace hoy en España mientras dejan impunes todos los homenajes a presos etarras y a miembros de la banda terrorista (y por supuesto a los golpistas independentistas catalanes) que son numerosísimos. Todo indica que mientras la FNFF está en peligro de ilegalización de no mediar un cambio de nombre o estatutos, la “Fundación Euskal Memoria” puede estar bien tranquila.