Parecía una consigna fuera de la realidad, algo que nos recordaba tiempos pretéritos, donde la realidad era algo distinto a la actualidad, pero de pronto llegan unas elecciones en Cataluña y esta consigna vuelve a estar al orden del día, si es que alguna vez, desde que se pronunció por vez primera , lo había hecho.

Y aquí estamos, Patria, pan y justicia, que en catalán, como vemos en el título, no cambia mucho, solamente en la escritura de este idioma romance que tantas glorias ha dado a la Patria Hispana, pero nada en su significado.

Pero a lo que íbamos, estas elecciones catalanas están marcadas por estas tres palabras y tendríamos que remontarnos mucho tiempo atrás, para encontrarnos en una ocasión en que las tres palabras coincidieran en hacer de las mismas una necesidad.

Pátria, como concepto está claro que todos  luchan por la patria, pero cuando a la misma se coloca un determinante, esta ya no es única, así es una lucha de patrias y unos partidos que para muchos de los cuales, la palabra patria es fascismo puro o independentismo brutal.

Los que defendemos la patria hispana única es porque está forjada por el tiempo, la historia y un destino, que hace de esta palabra una única posibilidad de utilización, el resto de sus usos, patria chica, patria grande, desvirtúan el único sentido que se lleva en el ser y que no puede ser creado artificialmente si no que se forja en los conceptos antes dichos (tiempo, historia y destino).

Solamente hay una patria, en todos los sentidos, sin calificativos, sin propietarios, de todos, incluso de quien dice que no quiere tenerla por tal, es como una madre, que lo es siempre, aunque sus hijos no la quieran, que no les gusta, que quieren otra,……eso es España.

Pa, en tiempos de abundancia la lucha por el pan no tenía demasiado sentido, pero en tiempos de pandemia, su utilización política y el desastre de los gobiernos que la están combatiendo, hacen de ella una palabra recurrente. El gobierno social-comunista está llevándonos a la ruina económica, desconocimiento de la situación, toma de decisiones equivocadas, tardías e innecesarias, irreflexión y prepotencia son su aportación al problema y el gobierno separatista catalán cuyos intereses son otros que los que verdaderamente urgen nos avocan a la ruina de las empresas, el paro y por ende a las colas del hambre. El resultado será el del refrán “ a falta de pa, bones son coques “ o si la cosa va mal “ mastegots”,…… tortas al fin y al cabo.

Jústicia, pero si hay un tema que “no tiene perdón de Dios” que dirían nuestros ancestros, es el de la Justicia. Justicia con mayúsculas, esa que viene a enmarcar a la Ley, esa que da nombre a la existencia misma de la sociedad. Condenados que salen de prisión para hablar contra la Patria, para luchar contra su existencia, permitir el incumplimiento de las leyes contra el enemigo político para pararlo, para evitar la contienda política, para acabar con el trato igualitario, para utilizar las fuerzas del orden, la ley electoral, los jueces contra el enemigo político. Cuando una ley no se cumple no es posible una convivencia y si las normas establecidas se ignoran no habrá Justicia ni una patria posible en paz ni un pan que llevarse a la boca, todo disuelto en una anarquía, que nos llevará a la ley del más fuerte y esto es lo que está pasando.

El eslogan Patria, pan y justicia nunca ha estado más vigente que en este momento en el que nos jugamos España y no la podemos perder.

 En memoria de Roberto Bassas Figa, José Ribas Seva, Luis de Santamarina y José María Poblador……PRESENTS.

 Carlos Zarco.