Supongo que los lectores que hayan tenido la consideración de haber leído alguna Carta mía, habrán observado que suelo calificar a nuestro malpresidente como Sánchez el mentiroso (calificativo que no tiene nada de gratuito).
 
Como hasta el peor escribano puede hacer un borrón, hubo una ocasión en que esa viscosa garrapata monclovita dijo la verdad (debería estar tremendamente despistado o había ingerido algún tipo de hongo alucinógeno o en mal estado). Fue en una entrevista, donde sin despeinarse, aseguró que la Fiscalia General del Estado depende del Gobierno. 
 
No creo que nosotros (el pueblo español), pobres mortales tengamos otra experiencia de esta naturaleza (oírle decir una verdad) en nuestras vidas. 
 
Pero centrémonos en la única verdad dicha por Sánchez el mentiroso: sorprende, en primer lugar, que un concepto básico, que cualquier estudiante de Derecho aprende en su primer año (la Fiscalia es un órgano independiente del resto de poderes), este tuercebotas que maldirige el país lo desconociera. Creo que el lapsus se debió a que ha cometido tantas felonias, corrupciones y traiciones que dudo que pueda llevar una vida ordenada (como Dios manda), o tener un pensamiento digno el resto de su vida.
 
El subconsciente, o su fatuidad, le jugo una mala pasada al expresar, públicamente, lo que, por desgracia, se había convertido en un hecho objetivo (tras el nombramiento de Lola): la sumisión genupectoral de la Fiscalia General del Estado al Ejecutivo (siempre ha habido influencias pero nunca una subordinación tan rastrera como ahora). 
 
Sánchez el mentiroso, ha ejercido sus "dotes de estadista" y como "paladín de la libertad" para prostituir, de manera infame e ignominiosa, la Fiscalia convirtiéndola en la limpiadora oficial de los inodoros del palacio de la moncloa (desde que lo habita este hijo de Satanás, su consorte y secuaces merece el escribirlo con minuscula). Ahí está el fiscal Navajas impartiendo doctrina y diciendo que las demandas penales por las actuaciones criminales del Ejecutivo en la crisis sanitaria por la pandemia no tienen fundamento, o el fiscal Luzon vanagloriandose de la "impecable" actuación de la Fiscalia en el caso Dina.
 
Se podían ahorrar muchos dineros en jueces y tribunales porque "sobran" en España. El defensor del pueblo "resuelve" el solico, y en un plis plas, los más comprometidos asuntos del Tribunal Prostitucional, y estos puñeteros fiscales "juzgan" los más enrevesados asuntos judiciales con rapidez y celeridad inusitadas. Y si hay que echar una mano hay esta la Audiencia Nacional que, a la hora de escribir esta Carta, ha concedido, otra vez, la condición de perjudicado a esa alimaña bipeda de Iglesias en el caso Dina. En resumidas cuentas, una sodomizacion integral del Poder Judicial a las arbitrariedades del Ejecutivo. 
 
Sánchez el mentiroso va "pillado" de conceptos jurídicos, y de los que supuestamente debería conocer un cum fraude doctor en economía también, porque no saber calcular una sencilla regla de tres (antiguamente, se aprendía en la E.G.B.), lo que obliga a poner toda clase de reservas sobre su formación primaria, secundaria y universitaria. Pero si hay algo a lo que se dedica con promiscua desfachatez es a corromper las instituciones y casi todo lo que se le pone por delante. Dentro de este último, y amplisimo, "segmento de mercado" está Ciudadanos, ese partido prostituido y, a la vez, ninguneado por Sánchez el mentiroso. 
 
No suelo hablar mucho de este partidillo socialdemócrata en horas muy bajas porque en el castigo llevan la penitencia, pero el martes 15, del presente mes, invitaron al programa El gato al agua de Intereconomia a una concejal de Ciudadanos en el ayuntamiento de Madrid. Lo dicho por esta individua ratificó el concepto que tengo de estos chicos que viven ajenos a la realidad y cuyo único 'modus operandi' es seguir pisando moqueta, ¡como sea! Estaba también invitado el General Chicharro, presidente de la Fundación Francisco Franco, y unos de los temas tratados fue la ley de desmemoria antidemocratica. La intervención de la susodicha hablando sobre la idoneidad de presentar la ley en estos momentos y de las "mejoras" que se podrían efectuar durante su tramitación demuestran lo esportillada que tiene la azotea, la "profundidad" de sus principios y lo voluble de sus ideas. Una ley así no debería presentarse jamás porque es una ofensa a la Verdad,  la Libertad y la Justicia (además es una cuestión de higiene pública derogar, desde el mismo instante en que sea posible, la ley de Zapatones de desmemoria anhihistorica). Estas leyes son el camino más corto para la dictadura del pensamiento único y la tiranía. Por supuesto adornó su palabrería con términos como "sentido de estado", "moderación" y similares. Me resultan tan vomitivas semejantes palabras como las de progresista, democracia y libertad tan suciamente manoseadas por los socialpodemitas y separatistas. Todas ellas han perdido su valor de tal manera que las he proscrito de mi vocabulario. 
 
Humildemente recomiendo a D. Julio Ariza que no vuelva a llevar a esta concejala por dos motivos: el primero por la degradación que produce en el debate ; y, en segundo lugar, por el amplio "fondo de armario" de contertulios de excelente nivel en su cadena, unos cuantos de ellos, por cierto, colaboradores del Correo de España.