En la noticia del 12 de octubre de 2021 de Naciones Unidas, se dice: “La inclusión es fundamental para la resiliencia y la paz sostenible, afirma el Secretario General”.

El capo de la ONU afirma que el problema es “la desigualdad, la exclusión y la gobernanza débil”.

Cualquier historiador serio informa que la desigualdad ha sido uno de los motores del progreso en Occidente. Es evidente que no hay competencia si no hay desigualdad ni tampoco esfuerzo personal si la sociedad impide la desigualdad. Por cierto ni siquiera existe la igualdad ante la ley en ningún país del mundo.

La igualdad forma parte del indoctrinamiento neocomunista, aunque ni siquiera en un sistema comunista hay igualdad, puesto que sólo existe la igualdad entre las masas pobres y en la administración comunista hay una escala de mando, donde cuanto más arriba mejor viven.

La igualdad supone un control centralizado de la actividad humana, incluyendo la economía, y, por tanto, Naciones Unidas promueve el neocomunismo cuando hace propaganda de la igualdad.

En esta noticia, se dice que el capo de la ONU “Insistió en el papel determinante de la inequidad como raíz de los conflictos armados y agregó que si bien las desigualdades existen en todos los países, son especialmente rampantes donde no hay servicios básicos como la salud, educación, seguridad y justicia”, lógicamente, esta afirmación se relaciona con la “gobernanza débil”.

La ONU sabe que no existen países sin esos “servicios básicos” y la gente se sorprendería sobre las comparativas en áreas como los servicios judiciales que la propaganda neocomunista denomina “justicia”.

En realidad, la ONU fomenta el macro-Estado, el invento más destructivo de la humanidad. Cabe señalar que hasta hace pocos años, la ONU hacía propaganda de los derechos humanos, la democracia y el estado de Derecho. China desprecia estos tres pilares básicos de la propaganda occidental y la ONU ha optado por relegarlos, centrando la propaganda en diferentes mensajes que tienen el requisito común de requerir un macro-Estado.

Otro de los mensajes de la propaganda del macro-Estado de la ONU -y de los gobiernos- consiste en la inclusión para evitar la exclusión. La inclusión tiene varios matices. Primeramente, se refiere a la denominada economía formal, es decir la que declara y paga impuestos, que es la base del macro-Estado y su negocio de la corrupción. Se justifican los subsidios como forma de evitar la exclusión, aunque la realidad es que los subsidios forman parte, principalmente del control social, especialmente con la renta básica.

En 2018, Naciones Unidas y la Unión Europea hicieron la mayor propaganda posible del macro-Estado, publicando una estimación de las cifras de la corrupción en las diferentes áreas geopolíticas o de los principales países. Así se informó a quienes se oponen al macro-Estado, que éste es la mejor forma de enriquecerse personalmente.

Vivimos en un mundo neocomunista y el neocomunismo del macro-Estado nos ha llevado a la decadencia, destruyendo toda la sociedad, la cultura, la economía, ...

La solución pasa por una Era #PostDemocracia.

 

Javier Marzal

Presidente de la International Association to Change the World