No estaría de más pensar que la estrategia de Pablo Iglesias en Madrid obedece a un plan monclovita, uno más de engaño social y político, para dar un golpe de mano, seguro que sucio, con el objetivo de arrebatar la fortaleza liberal a Isabel Díaz Ayuso. Se han demostrado fehacientemente las malas artes trileras del mayor tramposo en democracia, Sánchez. Su ensoberbecida seguridad personal obedece a que esconde ases en la manga como redomado tahúr, incapaz de seguir reglas éticas y morales. Las argucias están a la altura, bajeza, de los secretos acuerdos adquiridos para acceder a una presidencia ilegítima. Si se comporta como un tirano es porque se sabe legitimado por la alegalidad que desconocen los españoles. 
 
Pedro Sánchez hará lo que sea con el bolivariano de Galapagar para evitar un refuerzo en Madrid que haga peligrar la presidencia de Gobierno. Las fallidas mociones de censura en Murcia y Castilla León, han obligado a mover drástica ficha para el 4 de mayo. 
 
Improvisarán con ventajismo. El modo lo veremos sobre la marcha, pero la decisión de Iglesias para presentar una candidatura autonómica es un golpe de efecto con gato encerrado. Siguen conchabados, aunque sea incómodamente, suceda lo que suceda. ¿Los chanchullos de estos estafadores pasarían por introducir al comunista en el Consejo de Estado como consejero electivo? Solo faltaría una putrefacta y profunda intoxicación en las entrañas de nuestro ingenuo país, condescendiente con el crimen travestido de democracia. 
 
Pedro Sánchez hará lo que sea en la misma línea de estafa social y política no solo por no perder los caprichos del Falcon y los Super Puma sufragados con el despilfarro de las arcas públicas, sino también porque los compromisos secretamente adquiridos con la Venezuela de Maduro-Delcygate-, con el especulador Soros, ¿y con el propio Bill Gates? o Bilderberg o el Foro de Sao Paulo-a saber a cuántos ha vendido el alma este diablo-no admiten demora y exigen resultados fehacientes frente a la oposición a los planes monclovitas: simples como un batiburrillo, un enredo de compromisos adquiridos que, de saberse públicamente, acabarían con el doctor cum fraude en presidio por delito de alta traición después de vender España, en cuerpo y alma, a pedazos.
 
Andalucía y Galicia celebraron elecciones autonómicas limpias, y así les fue al PSOE y Unidas Podemos. En Madrid se juegan demasiado los dos responsables de la debacle socio política y económica de España y usarán todo tipo de manipulaciones, siempre con ventajismo, para evitar un reducto, una línea defensiva frente a los impulsos bolivarianos, primera razón de ser de la alianza social comunista. Hay evidencias de que hay espectadores internacionales interesados, las prebendas con todo lo de fuera desasistiendo lo autóctono lo revelan, a la espera de este golpe de mano donde el podemita que se presenta en Madrid no ha dejado nada ingenuamente al azar. Veremos si es así o es que realmente puede darse por acabado, aunque mucho me temo que esta Hydra dispone de muchas cabezas y Pedro Sánchez de recursos para volver a engañar a no ser se le pare de golpe y porrazo, es un decir, frente a las urnas bien controladas por lo que pueda pasar. 
 
España está engañosamente intervenida por, digamos, las mafias internacionales de las que depende el doctor cum fraude para seguir presidiendo de modo ilegítimo el Gobierno. Pactos con el Diablo de la especulación a cambio de la presidencia que nunca habría sido suya de haber prevalecido las garantías democráticas sin fraudes electorales. 
 
No hay que bajar la guardia: Sánchez e Iglesias siguen agarrados de la mano encaminando a España hacia el abismo de la transformación definitiva. El 4-M es fecha clave para saber el próximo futuro del doctor cum fraude si no cumple los compromisos adquiridos que más le vale no destapar... también para comprobar si queda la acostumbrada sombra de la sospecha a propósito de un pucherazo: el modus operandi para eternizarse en el poder.