Dos mentirosos compulsivos sin escrúpulos van a dirigir la famosa “Comisión parlamentaria para la reconstrucción social y económica” de España: el socialista Pachi López que actuará como Presidente, y el Secretario General del Partido Comunista de España, Enrique Santiago que, elegido con los votos de PSOE y Podemos, será el “Vicepresidente”.

¡Vaya personajes! Pachi López es un mentiroso patológico que promocionó, hace unos días, una campaña falsaria y mezquina que usaba imágenes de Hospitales como “La Paz” o el “Gregorio Marañón” (creados por el régimen del General Franco en los años 60) para atribuirle al PSOE la creación de la Sanidad pública y de la Seguridad Social en España, cuando la inmensa red hospitalaria española (292 hospitales y 1000 ambulatorios), así como el Seguro Obligatorio de Enfermedad (legislado en 1942) y la Ley de la Seguridad Social de 1963 fueron creación de los gobiernos franquistas.

Lo único que ha legislado el PSOE relacionado con la Sanidad fue, en 1986, una ley General de Sanidad que no creaba -ni mucho menos- los servicios médico-sanitarios gratuitos para los españoles que ya habían sido alzados bajo el régimen del General Franco.

El segundo de abordo en la “Comisión” para la destrucción de España es Enrique Santiago, un blanqueador de los crímenes del comunismo en el siglo XX, y líder de una marca política llamada PCE –Partido Comunista-, legal en España pero prohibida en Alemania y en casi toda Europa oriental por estar unida a genocidios tan espeluznantes como el “Holodomor”, perpetrado por Stalin en el invierno de 1932-33 contra Ucrania y consistente en dejar morir por desnutrición consecuencia del robo del trigo y las cosechas a 7 millones de personas en un país sometido al poder soviético.

Este líder comunista español, que co-dirigirá la Comisión de la “reconstrucción” junto al socialista Pachi López, fue asesor jurídico de los grupos terroristas FARC colombianos e integró el equipo negociador de Unidas Podemos para la investidura del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

El pasado mes de septiembre, en una charla organizada por la revista Mongolia, ensalzó las figuras de Lenin, Nicolás Maduro, Santiago Carrillo y Fidel Castro. De Lenin dijo: «Absolutamente le reivindico, de la nada construyó un estado alternativo donde había un país feudal».

¿Lenin redentor de los campesinos y obreros? Sólo un mentecato o un inmoral diría semejante estupidez.

Un poquito de historia: Lenin fue despreciado por el campesinado ruso tras el golpe de Estado de 1917. Los agricultores rusos veían a los comisarios bolcheviques de Lenin como personajes siniestros que odiaban las tradiciones religiosas, la vida rural y que no tenían un solo callo en las manos. Se sentían cómodos con el régimen zarista, respetuoso con sus propiedades y su trabajo. Para reprimirlos y robarles sus cosechas, Lenin los doblegó: la rebelión campesina más poderosa fue en la región de “Tambov” y estalló en 1921 contra el hurto de cosechas impuesto por el régimen comunista de Lenin. El general Tujachevsky, encargado de la represión al campesinado, recibió, el doce de junio de 1921, la orden de Lenin de que usara gas letal para aniquilar a las pobla­ciones escondidas en los bosques. En la or­den especificaba que: “debe ha­cerse un cálculo cuidadoso para asegurar que la nube de gas asfixiante se extienda a través del bosque y exter­mine todo lo que se oculte allí… de­ben emplearse el número preciso de bombas de gas y los especia­listas necesarios”.

En mayo de 1922, más de un año después de la llegada del ejército de Tujachevsky, el empleo de gases letales, los fusilamientos indiscriminados y las deportaciones masivas, acabaron con la rebelión de Tambov. Poblaciones enteraras fueron asesinadas en 1922. Lenin se convertía en el primer líder mundial en utilizar gases químicos letales para eliminar a población civil indefensa. También fue el primer líder estatal que decretó en Europa los “campos de concentración”: lo hizo en 1918 y fueron conocidos como “Gulags”. Estos hechos son sólo algunos botones de muestra de las actuaciones de Lenin: el genocida más admirado por el que será “vicepresidente” parlamentario de la “reconstrucción” de España, Enrique Santiago.

El comunista Enrique Santiago ha entrado como elefante en una cacharrería y no sólo lo ha hecho enorgulleciéndose de Lenin, Carrillo y Nicolás Maduro, sino también del Partido Comunista chino. Santiago considera que la pandemia, que se ha cobrado en España más de 36.000 muertes y que está dejando millones de parados, da «respiro a la naturaleza y que a nivel económico, no está respaldando una desenfrenada fluctuación sino un todopoderoso derrumbe en el corazón de la forma de consumismo que domina en los países más opulentos. Que da un respiro a 40 años de maltrato a la naturaleza”. Así lo declaró en su twitter.

Es exactamente la misma versión que acuñó el gobierno comunista de Pekín cuando señaló, a través de la investigadora/inventora del coronavirus, que “el virus es un castigo de la naturaleza para los humanos por sus hábitos de vida incivilizados". Eso dijo la investigadora del virus SARS –del que surgió el Covid 19- llamada Shi Zhengli. Esa es la versión oficial del gobierno comunista chino. Es también la versión que aplauden y recitan los mamporreros mediáticos progres (TVE, Antena 3, TeleCirco, Cuatro, La Sexta) a cada telediario intoxicador en el que blanquean sistemáticamente al verdadero promotor del virus que está haciendo “caja” con España vendiendole test fraudulentos y mascarillas caducadas y que es la China comunista.

La Comisión parlamentaria de la Reconstrucción dirigida por el socialista analfabeto Pachi Lopez y por el comunista apologeta de genocidas Enrique Santiago será la garante de la “Nueva normalidad” decretada por Pedro Sánchez basada en las okupaciones de viviendas privadas, las 'paguitas' clientelares y, en definitiva, el modelo de “desarrollo venezolano” fundado en la pesadilla de desempleo masivo, endeudamiento y depredación de la clase media.

¿Estos tipos del gobierno social-comunista español pretenden que la Unión Europea ayude financieramente a una España pilotada por lo más rancio, pestilente y totalitario del comunismo internacional, instalado en un gobierno occidental?

La UE debe ayudar al pueblo español, que con su sacrificio abnegado cedió toneladas de soberanía económica, industrial y agraria para entrar en el “Club”, pero también debería –si tuviese escrúpulos- remover la indignidad criminógena y totalitaria instalada en el ejecutivo de España, que es el de la cuarta economía de Europa.

Si Vox quiere reafirmarse, una vez más, como la opción política y moral de la España de los valores morales y el patriotismo social, debe denunciar –como estoy seguro que hará- los ingredientes humanos tóxicos que van a dirigir esa Comisión de “reconstrucción”, que va a ser de destrucción comunista de lo que quede de España, pues los recortes sociales, laborales y contra pensionistas que le esperan a España cuando Bruselas nos pase la “factura” por la ayuda prestada, van a ahogar en la miseria a millones de españoles por culpa de un indisimulado comunismo que campa a su gusto en la agenda política y económica que mueve el triste destino de nuestra Nación.