Yo creía que los partidos políticos se sustentaban en ideales que nada tenían que ver con los caprichos personales o lo que para mí sería mucho peor, el ansia de poder.

Pero lejos de lo que podría ser una máxima en el ámbito del que hablamos y después de lo vivido el sábado en Ferraz, me temo que como decía Bob Dylan, los tiempos cambian y esa metamorfosis se está llevando por delante hasta los principios más básicos que todo ser humano debería tener.

Pedro Sánchez ha cesado en su cargo de Secretario General del Partido Socialista. El argumento por el cual ha sido presionado, parece ser que va en dos direcciones. La primera de ellas se relaciona con los varapalos que ha sufrido el partido en los últimos tiempos y de lo que se le hace responsable, y la segunda podría ir por un sendero en el que se entremezclarían la negativa a apoyar a la derecha, con la negociación con independentistas para llegar a la Moncloa.

Lo que llama la atención, es que la gestora actual y según lo que me transmiten desde la misma, solo contempla las mismas opciones que el anterior secretario general, y siendo esto así, me pregunto, como frase hecha, pues claro está desde hace mucho tiempo, el porqué de las luchas internas en el centro izquierda español, ¿Por qué no sigue Pedro Sánchez al frente del partido?

Primer escenario: Abstención.

Un planteamiento propio de aquellos cómicos de los años cuarenta que en formato mudo nos hacían pasar grandes ratos. La Gestora socialista se debería de percatar que es muy posible que a los populares, ya no les haga falta ninguna abstención de socialistas para mantener a su candidato en la Moncloa, puesto que la tendencia actual y gracias a ellos mismos, etcétera…

Segundo escenario: Elecciones anticipadas.

Pensar en esa situación, me traslada a Etiopia en lo que supondría un proceso de muerte anticipada. Por aquellos tiempos, el mejor poeta de todos los tiempos, que no era otro que Arturo Rimbaud, contrajo un dolor en la rodilla que no supo tratar y que un 10 de noviembre de 1891 ya en Francia, le llevó a la tumba. En realidad fue su mala vida lo que se le comió por dentro en forma de un carcinoma que se fue rápidamente apoderando de su cuerpo. Es lo que tiene no atajar a tiempo los tumores o trasladado a la actual situación del psoe, etcétera… etcétera...

Tercer escenario: Gobierno alternativo al Partido Popular.

Etcétera… Etcétera... Etcétera...

Y así, casi sin darnos cuenta y como el que no quiere la cosa, hemos llegado a un punto de no retorno en el que solo toca llorar o reír, dependiendo de nuestro color o preferencia. En mi caso, ni que decir tiene que me da mucha pena que esto esté pasando, porque sigo pensando que España necesita un centro izquierda que recupere ese voto que está siendo dirigido a independentistas, terroristas y gente de la más baja calaña que nunca ha existido en el ámbito político de este país.

¿Y las primarias?

 


Etcétera… Etcétera… Etcétera... Etcétera… Etcétera… Etcétera... Etcétera… Etcétera…