Recordemos el primer Principio del Papanatas del que hablamos en otro artículo: Papanatas dice que no tiene nada que ocultar y por tanto no le importa perder su privacidad, que le espíen, controlen y monitoricen la vida.

Existe también un Segundo Principio: Papanatas ha leído en la prensa que según cierto estudio científico lo blanco es en realidad negro, y desde ese momento lo cree porque lo dice la Ciencia.

Concretamente, desde la semana pasada Papanatas cree que llevar la mascarilla puesta no dificulta la respiración durante el ejercicio físico. La prensa nos informó de ello con el habitual e insufrible tono que suele usar, didáctico y vagamente reprensor como dirigiéndose a niños medio tontos: ya no tenéis excusa para no poneros el bozal. La justificación era un estudio “científico” de cierta universidad americana.

No dudo de que las mediciones obtenidas sean auténticas y las conclusiones estén arropadas con la correspondiente parafernalia, que se hayan usado sesudas fórmulas y conceptos. Pero a pesar de ello el resultado sigue siendo una gran mierda pinchada en un palo. Como cualquiera puede comprender simplemente subiendo un tramo de escaleras o caminando, con y sin mascarilla.

¿Vale la pena detenerse en mencionar este estudio, entre toda la bazofia que se publica diariamente? ¿Por qué perder el tiempo con ello? Porque ya la simple existencia de este estudio nos dice dos cosas.

En primer lugar, aquí se nos muestra de manera muy clara que un “estudio científico” puede perfectamente ser una majadería con disfraz académico, cuyo único fin es hacer propaganda ideológica o reforzar una consigna con la palabra “ciencia”. Esto es frecuentísimo a propósito de feminismo, temas “de género” y similares. Aquí están a la orden del día la bazofia pseudocientífica, o el contenido científico legítimo, pero interpretado y vulgarizado en modo bazofia. Sin embargo, la impostura puede no ser inmediatamente evidente; además, para muchas personas, el que algo esté apoyado en un estudio científico le da una fuerza de convicción que llega a anular la capacidad crítica.

Por ello es excelente que haya salido este estudio “científico” afirmando algo que es no ya demostrablemente falso, sino inmediatamente falso de acuerdo a la experiencia diaria de cada uno. Es un ejemplo concreto que enseña a cualquiera, sin importar su nivel cultural o formación científica, que lo que diga un estudio puede ser pura bazofia, que nunca debemos tomarlo como verdad revelada y cuantos más intereses haya en juego más debemos desconfiar.

La segunda cosa que este estudio nos enseña es hasta qué punto nos tratan como niños y como estúpidos nuestras clases dirigentes. Pues evidentemente este estudio ha sido confeccionado bajo pedido, comisionado para convencernos a no quitarnos la mascarilla. Dejemos de lado si es útil la mascarilla y en qué circunstancias, porque aquí la cuestión es otra. No podían limitarse a decir algo así como “lo sabemos, la mascarilla es incómoda y se respira peor, pero hay que llevarla en nombre de la salud”. No. Nos tienen que tratar como a imbéciles, insultarnos en nuestra propia cara, intentando convencernos de que se respira igual de bien con mascarilla o sin ella.

Parece ser convicción de nuestras clases dirigentes, que se nos puede hacer tragar cualquier cosa; que si un estudio “científico” lo dice vamos a creer que lo blanco es negro. Este tipo de cosas nos da la verdadera medida del desprecio con que somos tratados por nuestras “élites” democráticas y lo que piensan realmente de nosotros.