Ellos se quitan la máscara, y te lo colocan a ti. Bozal, claro. Bienvenido a los iniciáticos y repulsivos rituales de los psicóticos Hijos de la Viuda. Los dos momentos más señeros y reveladores: los homenajes de Estado covidiotas. En el primero, tan evidente todo. El segundo, el pasado 15 de julio, vuelta de tuerca.

Los dos masónicos y covidianos homenajes de Estado

Borrado ceremonialmente el catolicismo - o cualquier otro tipo de sólida religiosidad -  no faltó en absoluto ningún código de los que caracterizan a los mandileros: colocación circular, el corro de las patatas, en oposición a la cruz; pebetero purificador (no se sabe de qué purifica pero a los masones toda esta demencia ritual se la pone dura), ofrenda floral. Toda una ceremonia del estilillo Gran Arquitecto, o Gran Relojero, con incesantes menciones a la memoria pero no a la eternidad (incluso al sentido de la perra vida) y siguiendo el guion de una suerte de "culto" deísta, consistente en no tener liturgia alguna pero oponiéndose todo lo posible a la simbología cristiana.

Síntesis: círculo, ofrenda floral y pebetero (una perenne “llama de la luz” en honor a las víctimas del  inexistente bichiti: Illuminati con tomati, de los de  pata negra, los de Adam Weishaup, los del 1 de mayo de 1776) , todo muy molón y muy solidario y, eso sí, ni un solo momento de consoladora espiritualidad: aquello, una reunión de Logia, sin más. Eso sí, jocoso instante, la infantiloide y “desenfadada” letra escogida para el pebetero: elegir la Hobo STD (1ª) para una placa conmemorativa es como elegir la Comic Sans para un informe de unos resultados médicos. Patético…

Y La Almudena, al ladito, alucinada, imagino. Y el hijo del Rey Elefante oficiando como Gran “Maestre” del Mérito Civil. Sic. Y Perro Sandez encomiando, mientras, la tiranía sanitaria- cientificista.

Felipe VI, miembro de la masónica y atroz Orden de la Jarretera

Felipe VI recibió en junio de 2019, de manos de la satánica  Isabel II, el nombramiento de Caballero Extranjero de la Nobilísima Orden de la Jarretera. La Orden de la Jarretera, recordemos, es la continuación de los Caballeros Templarios de Londres encabezados por la citada monarca satánica con James Hamilton, el 5º Duque de Abercorn como Canciller de la Orden de la Jarretera. La Orden de la Jarretera fue creada por el rey inglés Eduardo III (r. 1327-1377 d. C). Circa 1348 d. C.

El Príncipe Eduardo, el Duque de Kent es el Gran Maestro de la Gran Logia de Inglaterra. Los Caballeros Templarios, otro necesario y decisivo memento, eran banqueros mercantes y la Orden de la Jarretera es la encargada de supervisar la Ciudad de Londres (The City), que se halla vinculado a las entidades financieras y empresas mercantiles más depredadoras del planeta,  así como con universidades lavacerebros y otras aciagas y globalistas instituciones. El Templo es una zona del centro de Londres que fue originalmente el recinto de los Caballeros Templarios, cuya Iglesia del Templo fue nombrada de esa manera en honor del Templo de Salomón en Jerusalén. La City of London Corporation representa apenas una milla cuadrada en Londres desde donde operan las denominadas 110 Livery Companies, las 110 Compañías de alquiler representan a todas las principales industrias en el devastador mercado global.

City of London Corporation, en definitiva, es un estado corporativo municipal soberano desde donde se emiten las cartas  regias y corporativas. Las Colonias de la Corona son compañías propiedad de los Reyes Británicos y otras familias reales que las administran para El Vaticano haciendo los negocios dentro de la Corporación de la Ciudad de Londres. Los comerciantes de Londres  poseen un monopolio sobre el oro y la plata que utilizan como "apalancamiento" en los mercados y sistemas monetarios, creando y "descreando" crisis a su antojo. También manipulan flagrantemente el precio del oro y la plata londinense. Este sórdido sistema comercial y bancario de corte templario está manipulado y funciona como monopolios/oligopolios encubiertos a través de conglomerados corporativos ocultos. Muy ocultos. La Casa de Windsor, ejemplo, tiene un valor de unos 26 mil millones. Tirando por lo muy bajo.

Masonería, diseñadora del liberticida Nuevo Orden Mundial

Lo que apenas se conoce es que Felipe VI, jarretero él, ingresó en su día en la logia masónica Royal Alpha, que depende de la citada Gran Logia de Inglaterra. De esta orden masónica, forma parte también, como miembro, su padre, otro fugado, el Funesto Juan Carlos. La Royal Alpha Logde es una logia masónica que se halla formada por una suculenta y nutrida tropa , siendo todos ellos miembros de nigérrimas familias reales, sobre todo europeas, pero también del resto del mundo. Ya saben, el Virus de la Corona.

Los Hijos de la Viuda han incrementado su poder de una forma desmesura y despótica en nuestra patria. Ya sin disimulo alguno, todo indica que la masonería tiene infinito más poder en la España de 2021 que en la de 1931 cuando el primigenio Rey a la fuga, Alfonso XIII, fue "forzado" a difuminarse en el éter cuando no se plegó y se postró de hinojos ante las múltiples peticiones de la Logia.  Nueve decenios años después, Perro Sandez ostenta más galones en la Logia que Felipe VI. Al menos, el psicópata monclovita lo está dando todo por el satánico Nuevo Orden Mundial. Un poquito más, aparentemente, que el hijo del Rey Elefante. Entre masonazos anda el lóbrego juego. En fin.