Nadie duda de que el gran timonel en la II Era del Sanchismo Socialista es Don Félix Bolaños.

El fue el muñidor de la profanación de los restos mortales del General Franco y sólo a él debe asignarse el demérito de dicha afrenta.

En sus manos está el rumbo de un partido “presuntamente” obrerista como es el PSOE pero que en realidad no es más que la representación partitocrática de la oligarquía más privilegiada de España; sindicalistas subvencionados, cargos de confianza, cineastas del caviar, transgéneros de la pasta y vividores de la memoria de la falsedad, entre otros especímenes del vivir del esfuerzo ajeno.

Hace unos meses publiqué en este prestigioso medio de comunicación un artículo donde desvelaba algunos aspectos de su biografía, en particular sus vínculos con la Universidad de Harvard, epicentro de la decadente progresía académica mundialista, en cuyos seminarios coorganizados por La Complu participa, rodeado de profesores de ICADE, CUNEF y de Registradores de la Propiedad, es decir, los “patanegra” del funcionario y de los ámbitos universitarios más elitistas.

Véase más información en: https://elcorreodeespana.com/politica/421021765/Felix-Bolanosde-abogado-del-gran-capital-a-proxeneta-de-la-historia-Por-Guillermo-Rocafort.html

Sin embargo, este artículo NO era suficiente; había mucho más por investigar, era preciso profundizar aún más en el perfil oligarca del gran timonel social-sanchista para comprender por qué Pedro Sánchez le eligió para su cargo. En base a la Ley de Transparencia pedí su Curriculum Vitae oficial y desde luego que hay datos que merecen ser destacados y conocidos, sobre todo por las bases obreristas del PSOE, para que así algún día comprendan que en su máxima dirección no están ya los dirigentes obreristas de antaño, sino verdaderos plutócratas y oligarcas que si están ahí, no es para defender los intereses de la clase trabajadora, sus salarios o condiciones laborales, sino para proteger el bunker de los privilegios financieros y especulativos de las castas dominantes que conforman hoy el PSOE de Pedro Sánchez. Sus dos Cursos de Práctica Jurídica, tanto el General como el Especial de Derecho Laboral, son sin duda un colofón “privilegiado” continuación de su Licenciatura en Derecho por La Complu, donde en su Curriculum Vitae presume de ser el Número 1 de la promoción.

Ha sido Jefe jurídico de uno de los órganos estatales más importantes de España en el ámbito financiero además de profesor del Instituto de Empresa (IE), en su Programa de gestión estratégica de relaciones laborales, Universidad Privada “hiper-elitista” donde no se promueve precisamente la defensa de los derechos de las clases trabajadoras que dicen defender en el PSOE, sino todo lo contrario. Ha sido también abogado del elitista despacho internacional de Abogados de Uría Menéndez, dentro de su Departamento de Derecho Laboral, donde es de suponer que entre sus Clientes estarán las grandes corporaciones multinacionales que saquean las cuentas públicas españolas y que despiden a miles y miles de trabajadores españoles, así como los sindicatos subvencionados que abrevan en las mencionadas.

Por otro lado, también podemos verle como Secretario de la Comisión Federal de Etica y Garantías del PSOE, desde julio de 2014, que es en última instancia quien proclama al Secretario General de ese Partido tras sus Congresos federales. En definitiva, por su formación, su experiencia profesional y sus contactos podemos ver el perfil de un auténtico oligarca y no de un redentor de descamisados, como dirían en Argentina.

Un perfil que encaja muy bien con la progresía mundial que se nutre entre los privilegiados para encabezar los Partidos nominalmente “obreristas” y que no son más que lacayos del Gran Capital y del Mundialismo desguazadero del sistema de protección social hacia los trabajadores de los países occidentales.

Y este es el tema; mientras las clases populares y trabajadoras en España sigan votando a partidos como el PSOE no harán más que apretarse con mayor fuerza la soga sobre sus cuellos. Son los votantes los que eligen a sus verdugos; esta es la triste realidad de España, que los trabajadores prefieren como representantes a verdaderos esclavistas que les van a vender en las lonjas del Gran Capital.

Llevan advertidos hace más de un Siglo pero siguen votándoles. Que luego al menos no se quejen. Tienen lo que se merecen por sus votos. Guillermo Rocafort Pérez Abogado y Analista Internacional