Terminaba mi último artículo con este párrafo:

“Mientras se intente ir por una ruta “paralela” a la Verdad --pero fuera de ella-- nunca se encontrará la solución. Espero dejar claro la verdadera causa de nuestra derrota y agonía en próximos artículos. Y señalar  el único camino  capaz de frenar la aniquilación de la primera nación moderna del Mundo,-- convertida hoy en piltrafa--.

No puedo desaprovechar la oportunidad que el CORREO DE ESPAÑA me brinda de intentar abrir los ojos a los españoles, Ayer mismo, el Dr. Cumfraude traicionó y humilló a España del modo más denigrante posible: indultando a unos canallas que prometen volver a las andadas. Es gravísimo pero al mismo tiempo,  Europa, con los votos del PSOE aprueba un informe absolutamente degradante para la nación que tuvo a esos países dos  siglos bajo las botas de nuestros Tercios o asustados,  si la nación imperial enseñaba los dientes.

¿Por qué han sido posibles ambos hechos? ¿Y por qué los españoles lo admitimos  sin reaccionar?

Todo tiene explicación muy simple; no hace falta ser un genio para hallarla. Aunque ni nuestros políticos ni las mentes privilegiadas de nuestros intelectuales logren descubrirla. Está “a la vista” ¿y ·no la ven”? ¿Cómo “casan” esas dos realidades?

Puede tener varias explicaciones. A mi entender, la  más acertada  radica en no haber logrado todos ellos,  entender las leyes que rigen la Creación. ¿Razón?— Escasean los  verdaderos creyentes en la existencia de Dios, como único Creador de las mismas. Ignoran las más elementales verdades sobre cómo funciona todo lo creado. Desconocen o han olvidado las palabras de Cristo: “Hasta los cabellos de vuestra cabeza están contados”. La consecuencia es ésta: Son incapaces de asimilar  la infinita Sabiduría de Dios. Para ellos el Creador es parte de los cuentos para niños, nunca una realidad inevitable y  lo descartan  en sus razonamientos, no forma parte de la  “esencia de las cosas”, pues su inteligencia  no usa la “lógica fundamental” imprescindible para entender la “Ley de la Historia” (y la vida humana)  Al ignorar la Verdad, que Cristo trajo a los hombres, desvarían,  convencidos y seguros de su “ciencia”…  Olvidan que esa “ciencia humana” --y más que ninguna la ciencia “tecnológica”--  se limita a “descubrir las leyes que rigen el orbe” y sacar consecuencias

¿En qué consiste la “genialidad de Einstein”? Simplemente toparse (“trabajándolo”, eso sí) con “una Ley» que Dios dictó,  cuando creó el mundo y saberla “ver”. Los siguientes “genios” se están limitando a sacar “los frutos de esa Ley”, pero ni Einstein ni ellos, han creado ni crearán ninguna ley nueva… su genialidad nunca pasará de ser “descubridores” de lo ya existente desde el momento en que Dios creó el mundo. Profundizando en las consecuencias de lo expuesto cualquier podría entender la razón por la cual los hombres no ven lo que tienen delante de sus narices, como es lo que nos ocupa.

No voy a perder más tiempo en preparación y enfrentémonos al toro de la realidad conocida.

Vuelvo a la aseveración repetida ya muchas veces:

Ni el Coletas, ni el Falconetti, ni Bildu, ni la Esquerra, ni las feministas, ni la Memoria Histórica, etc., son la causa real de la ruina actual de España, por sí mismos. Ciertamente han sido unos excelentes “instrumentos” para convertir España en una cloaca política inmunda, en una nación sin el prestigio que le corresponde, etc., pero, han sido “solo instrumentos”.

Lo verdaderamente importante es descubrir, la CAUSA de que nuestra Patria haya llegado desde la  cima en el momento de morir el Caudillo (sin deuda externa – hoy debemos un billón y medio de euros--, respetada y temida por los que hoy la escupen, un paraíso de paz y estabilidad, --únicamente los “chorizos” pedían “libertad para robar y arruinarla…”—olvidada por todos Guerra, vendiendo a Europa cuanto queríamos --y sin contrapartidas-- etc., etc.) a la situación actual.

Esa CAUSA tiene nombre y  quienes el 22 de diciembre de 1975 tenían,  ya,  pleno uso de sus facultades mentales y buena  memoria, no tienen  más que recordar la diferencia de “personajes” que acudieron  a la Coronación del Rey y los presentes dos días antes en la misa funeral, presidida por el cardenal Marcelo y al entierro en el Valle de los Caídos, tienen una pista… (Los cubanos, especialistas en “publicidad” grabaron en mi mente y en las de todos los cubanos de entonces este eslogan: “¡Pruebe y compare!”, de la marca “Competidora Gaditana”, de cigarrillos).

¡Sí!, ¡prueban y comparen!... Al  entierro del Caudillo ¡no asistió ningún “hijo de Satanás”! Dos días después, ¡en Madrid estaban todos! Habían venido de Europa de los Estados Unidos.

De ese modo podremos llegar a conclusiones definitivas sobre la CAUSA verdadera de nuestras desgracias. Lo veremos en el próximo artículo. No nos queda ya espacio para intentarlo ahora.