—Casi todos los comentarios y análisis de los expertos sobre las elecciones catalanas prescinden de lo esencial: a ellas solo se presenta un partido que defiende la unidad y la independencia de España, VOX. Los demás han defendido siempre la disgregación o a los disgregadores, y la pérdida de soberanía nacional.
—Todos los partidos, excepto VOX, defienden la inmigración salvaje, el aborto masivo, las leyes de género y las de “memoria” antihistórica y antidemocrática.
—Solo hay un partido en Cataluña que defienda la democracia y la constitución. Los demás han conducido, entre todos, a la actual situación de rebeldía regional, acoso a la idea de España, violencias y golpe de estado permanente.
—Aznar fue el principal conseguidor de los separatismos. Zapatero dejó en marginal la presencia del estado en varias regiones. Rajoy, que encara un posible horizonte penal, animó de muchos modos el impulso hacia el golpe separatista: “¡quién lo podía esperar!”, dijo el bobote, y no dimitió. El Doctor solo está llevando hasta el fin la misma política. Estos hechos definitorios  no deben olvidarse ni por un momento.
—Son millones los catalanes hartos de los separatismos y sus cómplices. Lo demostró Ciudadanos, que también demostró inconsistencia política.  No será fácil, pero VOX podría recoger los votos de esos catalanes, pese al boicot de la Triple M y a la campaña de falsedades de los demás partidos.
—Si el PP acaba de hundirse en Cataluña podría ser el primer paso para su disolución nacional, como la UCD. El PP gallego, por ejemplo, podría decidirse por una política explícitamente separatista: implícitamente ya la practica. Y dejaría espacio político para un partido auténticamente nacional.
—El  PP  de Casado el del Máster dice no tener nada que ver con el PP de Rajoy (se ha refundado sin que nadie se enterase), y al mismo tiempo amenaza a Bárcenas con que “actuará contra las calumnias”. ¿En qué quedamos? ¿Se ha refundado o no?
**¿Por qué sigue tanta gente votando al PSOE, al PP o a los separatistas a pesar de la evidencia de sus corrupciones e ilegalidades? Porque esos votantes creen que esos partidos “son los nuestros”, pase lo que pase: el PSOE sigue siendo el de los obreros, los separatistas los de Cataluña o Euskadi, el PP de no se sabe quiénes… a pesar de que todos ellos solo han traído los mismos problemas que hundieron a la república. Denunciar esas falsas identificaciones es crucial.
**Indicio de la debilidad de la historiografía en España  es que, pese a la importancia del problema separatista, mi libro Una historia chocante haya sido el primer estudio de conjunto de los separatismos catalán y vasco en estrecha relación con la evolución histórica de España desde principios del siglo XX. Y que siga siendo único en su enfoque y análisis. El libro tuvo una fuerte difusión, para quedarse parada antes de un año. Curiosamente ocurre algo parecido con Europa: todo el mundo es tan europeísta como poco interesado en el tema; la mayoría es antiseparatista, y asimismo sin ganas de superar su ignorancia sobre el asunto.