Dice el refrán que “vale más prevenir que curar” y como utilizo esa “sabiduría popular” de siglos condensada en pocas palabras, como fuente frecuente de inspiración, pido disculpas y paciencia antes de que mis lectores se molesten  por mi machaconería volviendo al tema del “bozal” (Por cierto, sin pedirlo me  han informado de que  varios miles me leen  a diario en el CORREO DE ESPAÑA y, lógicamente,  me han hecho feliz, pues los escritores intentamos  hacer llegar al mayor número posible de personas inteligentes,  nuestras ideas y principios en defensa de los ideales más nobles: Dios y Patria, adobados con la Verdad, la Justicia y los valores de la familia y de la paz social).

Y ahora entremos en materia. Aunque, como  consecuencia de tantos años de lucha,  ya tengo piel de “cocodrilo” --muy poco  sensible a los frutos de la estupidez humana-- de cuando en cuando aparece algo que me sulfura. Es el caso del BOZAL (“la mascarilla” contra el Corona virus). Admito su necesidad  para ciertas  profesiones: médicos, enfermeros, odontólogos, etc., pero hacerla  obligatoria  en el campo o por la calle, donde el aire corre a su gusto, ¡no!.

Es otro el motivo de su imposición. La verdadera razón del uso indiscriminado del bozal es una orden de la omnipotencia de los Amos del Mundo, “esa entidad”  que llamo “Poder Supremo ‘sin rostro’…” o, --indistintamente—“Sinagoga de Satanás”, desde hace décadas.

Organización bimilenaria y “perfecta” cuyo poder ya no tiene límites desde 1945,  --tras la derrota de Europa, cuya Dirección ha decidido “eliminar siete mil millones de hombres” para que los mil restantes vivan bien. y lo publican con toda la cara dura del mundo.  Me sorprende que la gente haya leído la noticia y ni se haya inmutado, se han quedado todos tan panchos, como si se la noticia fuese: Gil  De la Pisa se ha ido al bar a tomar una cervecita….

¿Han visto ustedes,  a los directores de periódicos, a los comunicadores de la Tele y de la Radio, escandalizarse y organizar compaña contra esos “monstruos” por ese inmenso genocidio?… —¡No!, se lo han tragado como si fuera una aspirina! Me confirman lo que ya sabía: El  noventa por ciento largo de los mortales es estúpido de nacimiento

Se ha convertido el bozal en una especie de corbata o sombrero, o calcetines de “uso habitual”. Todo el mundo  lo acepta como la cosa más normal . <Y yo, me presentaré  al juicio de Dios, sin haber conseguido convencer a  un número suficiente de gente inteligente,  como para salir a la calle  e imitar a los madrileños el dos de mayo de 1808  para darles su merecido a estos canallas que pisotean a los pueblos.

Como las soluciones siempre las trae un soldado – “norma mil veces demostrada” a lo largo de la Historia—he pensado muchas veces en esto: la única solución posible es un 18 de julio pero no español, sino europeo: Liderado por todos los militares de “todos” los Ejércitos europeos, --unidos y de acuerdo—para el día elegido tomar el poder en todas las naciones del Continente y cargarse sin contemplaciones,  a todos agentes de la Sinagoga de Satanás. No logro ver otra solución.

Está claro que no lo puede hacer solo el Ejército Francés –que , al parecer ya tiene bastante hinchadas las narices y es “experto en la materia”—deben unírseles el Ejército Alemán,  el húngaro, el polaco, el sueco, el inglés, etc.(no cuento con el español pues, al parecer,  lo castraron en 1981 cuando fue eliminado el Ejercito de la Cruzada.  gracias a una segunda traición y perjurio,  de Juan Carlos, Suárez y compañía.

Aún hay tiempo. Si tardan mucho en actuar ya no podrán, pues,  ese Poder Supremo “sin rostro” -- que no es más tonto que yo ni mucho menos--, sabe muy bien cuál puede ser su fin y ya estudia cómo impedirlo.

Ya he dicho que no puedo aguantar el “bozal” y, ciertamente,  en este más de un año  de obligatoriedad,  no creo haberlo usado más de cuarenta horas en total. Por higiene, simplemente. Los “verdaderos expertos” --biólogos eminentes-- , lo han dicho claramente, el daño que hace a quien lo usa es tremendo. Consulten  “sus” informes, y olviden a los políticos y a sus  medios de comunicación a su servicio para lavar el cerebro de los inocentes lectores o televidentes y oyentes. Para mí el bozal en la práctica no existe… lo llevo en el bolsillo para “emergencias”…

Me pasa como con estas vacunas creadas a toda marcha. Me vacuno contra la gripe desde que salió --no he fallado un año--, pero estas “nuevas”,  sin garantías previas y ciertas (obra de quienes, planean atacar a la “naturaleza humana” modificando las estructuras biológicas que Dios le dio al hombre al crearlo,…¡que se las ponga su madre!  Me he negado a vacunar cuando me han llamado porque prefiero morir de “ese bichito” que ser asesinado “a plazos”,  por los agentes de Soros y Gates,  con las vacunas “ad hoc” Además,  me repugna saber que están utilizando los cuerpos de los niños abortados como “materia prima” en la fabricación de esas vacunas asesinas.

No tengo espacio para más pero no quiero cerrar este artículo sin mostrar mi indignación, viendo a sacerdotes y obispos cometiendo lo que “a mi entender es un sacrilegio”: celebrar la santa misa con bozal insultando a Cristo en el “momento cumbre del Sacrificio” cuando pronuncian las palabras de la “transustanciación”. Me imagino a Dios N. S.,  -- en el momento que el pan y el vino dejan de serlo para convertirse en el Cuerpo, el Alma y la Divinidad del Salvador--, oyendo a su ministro decir las palabras que hacen  el milagro  (Esto es mi cuerpo”…;”Este es el cáliz de mi sangre”) “a través del BOZAL”.   ¿Es que no creen en lo que hacen? O ¿son –también-- agentes de la “Sinagoga de Satanás” camuflados de sucesores de los Apóstoles? ¡Pobre Iglesia!