Cum fraude, otro vómito falsario, clásico. Surrealista y enfermizo bronceado pincelando su jeta picada de viruela, nuestro psicópata vuelve a las sesiones de tortura. Sonrisilla forzada, los ojos no la acompañan, da la sensación siempre de ensayando delante del espejo. Mal actor y criminal actor.

Militarización de todo

Formula la ¿región? de alarma. ¿O el "estado de alerta" previo secuestro domiciliario a mitad de septiembre, denominándolo otra vez alarma? ¿O deviene impensable so pena de pulverizar definitivamente la economía nacional? ¿La chavalería al cole, más futuros esclavos sumisos?

Sánchez comunica arteramente que hemos "enfermado" por encima de nuestras posibilidades. "No se os puede dejar solas, autonomías". El soldado Sánchez, salvador. ¿Región de alarma?  Una forma hábil y torticera de sortear las resoluciones judiciales que intentan limitar  en los últimos días el despótico y sistemático expolio de nuestras libertades fundamentales acaecido durante los últimos meses.

Gélido esquizo psicópata, dice una cosa y la contraria. O piensa lo contrario de lo que dice. O afirma lo opuesto a lo que discurre. Sánchez subsana su elogio al sistema autonómico "cuasiconfederal" con una militarización de la falsa pandemia. Tras la absurda Ume zapateril, la liberticida Ume sanchista.

App Radar COVID, anulando totalmente nuestra privacidad

En otros territorios se han utilizado herramientas basadas en código abierto, mientras que en España se ha invertido más de 250 mil euros en su desarrollo por parte de Indra. Siempre la monstruosa corporación detrás de todo horror. Recuerden su vínculos con nuestros dos últimos y - más que probables - fraudulentos procesos electorales. Abril y noviembre de 2019.

¿Y la intimidad? ¿La privacidad? Violadas. En nombre de la (pésima) salud. Y perfectamente geolocalizados. Y “dignamente” rastreados en el campo de concentración de la nueva subnormalidad. En fin.