Que quede bien claro que como identitario y presidente de un partido joven y vanguardista no me gusta hablar del pasado, o de la reciente historia contemporánea de España, pues eso lo dejo para mis trabajos de arqueología e historia. Pero en esta ocasión es necesario hacerlo, ante lo que considero no una falta a la verdad, no una falta de rigor en la interpretación histórica, sino un atentado contra el futuro de España. Y que conste que después de leer dos veces el artículo del pasado lunes, no he querido leer los demás, pues se me quitaron las ganas.

Siempre fue difícil (si no hay amistad especial) fusionar en un mismo frente al señorito y al activista.

Me da la sensación que, o este chaval no se ha leído nada, o que le pagan para desprestigiar la figura de Ramiro y lo que el representó o sencillamente tiene una inquina personal contra esta figura. Desde luego, será un mal filósofo y peor pensador en el futuro. Porque para decir que “A Ramiro lo expulsaron de Falange Española por incompatibilidad ideológica” o “que por eso su relación con José Antonio se extinguió muy pronto”, hay que ser más que falso; aunque todo es comprensible con un articulista de 28 años. Ramiro jamás fue expulsado de la Falange, pues ya desde los inicios de ese acuerdo había muchos desacuerdos y más desconfianzas entre las filas de las JONS. Por una mera cuestión ideológica sí, pero también por cuestiones de formas y de visión de lo que debía ser la política o la acción política. Pero ante todo, por el futuro de modelo de nación que se buscaba. Siempre fue difícil (si no hay amistad especial) fusionar en un mismo frente al señorito y al activista.

Sinceramente, aún hoy, me fío más de la opinión de Ortega y Gasset (al que he leído bastante) que de la opinión de este joven

En ese artículo hay muchas cuestiones banales y falsas, porque hombre…decir que “José Antonio sin embargo era abogado, un hombre culto, pero sin la excentricidades del “académico”… ¿Sin embargo? Ramiro Ledesma tenía al menos acabada la carrera de filosofía que le vino de vocación desde muy joven, a un nivel superior como indicaba Ortega Y Gasset. El mismo Ortega colaboraba con él en la revista de Occidente. Y sinceramente, aún hoy, me fío más de la opinión de Ortega y Gasset (al que he leído bastante) que de la opinión de este joven al que no tengo el gusto de conocer. Pero es que además estudió física, matemáticas y traducía el alemán y el francés. ¿Pero sabe este chaval lo que suponía tener este nivel académico e intelectual en los años 30 del pasado siglo? ¿Sabe este chaval el esfuerzo de superación personal que supondría en esos momentos, viniendo de una familia humilde y de una comarca que aún hoy, está despoblada?

Desgraciadamente estamos ante lo que el propio ramiro definía como “ser incomprendido por mentes enanas”

Negar hoy a Ramiro Ledesma ser la inspiración y crear el ideario Nacional sindicalista en España, junto algunos colaboradores, es faltar a la verdad. Hay que leer todos los artículos de “La conquista del estado”, todos los de “La patria libre”, “Nuestra revolución”, por supuesto el excelente artículo “Fascismo en España”, los escritos políticos de la revista “JONS”, leerse el “Discurso a las juventudes de España”, o sencillamente (que igual ayuda) los escritos previos de “la filosofía: disciplina imperial” o ya de paso, sus novelas jóvenes como “El quijote y nuestro tiempo”. Pero no, tiene que venir un chaval que no llega ni a los 30 años para decir que  “nada tuvo de original, fue un pensador político de escasa importancia”. Desgraciadamente estamos ante lo que el propio ramiro definía como “ser incomprendido por mentes enanas”, que al deducir de cómo está España, sigue habiendo por doquier. Yo añadiría, encogidas, hurañas y carroñeras. Pero lo más importante que representó Ramiro Ledesma Ramos fue el cambio intelectual que era necesario en España. ¿Alguien se atreve a decir sin hacer el ridículo que España hoy no necesita una revolución social e intelectual? 

 

Los complejos, los prejuicios en la derecha social española, casposa y rancia, enclenque y lenta, nos lleva a leer verdaderas incongruencias como que España debe ser una “unión de razas, pueblos y costumbres en un destino universal”, “una unidad genético-cultural” o que “español puede ser cualquiera que quiera serlo, de la raza, del pueblo, o de la religión que sea”. Pero vamos a ver! ¿De verdad que puede alguien escribir un puñado de estupideces así? Pero si España y su destino universal se ha perdido por derramar precisamente España su horizonte social, económico y étnico! Y sino….que se lo pregunten a los canarios…

Y mientras seguimos enredados en el pasado escribiendo y blasfemando con falacias, Pablo Iglesias o Echenique sí que visten con camisa negra y corbata roja, porque seguro estoy que, estos dos tipos habrán leído mucho más a Ramiro Ledesma que este jovenzuelo. Aun así, siempre algunos pensaremos que…“…A un lado, el español nuevo con la responsabilidad nueva. A otro, el español viejo con la vieja responsabilidad de sus plañidos y sus lágrimas”.