Lo dicen con frecuencia en la calle, en los bares y en los pueblos: “lo que está haciendo ese tío no tiene perdón de Dios” o “lo que está haciendo el Gobierno no tiene perdón de Dios”… y eso es lo que yo digo, lo que ya está diciendo la calle y lo que está diciéndole Europa al señor Sánchez: “lo que está haciendo con la Justicia, o pretende hacer, no tiene perdón de Dios”. Intentar controlar la Justicia es el mayor pecado que se puede cometer contra la Democracia. Donde la Justicia no sea independiente no hay libertad y donde no hay libertad solo hay Dictadura.

Pero, hoy el que habla y escribe sobre la Justicia, la política y los Gobiernos, es Pablo Iglesias, pero el Pablo Iglesias verdadero, aquel buen hombre que se dejó la vida luchando por los suyos y por la igualdad, la justicia y la libertad. Lean, pues, lo que escribe para “El Correo de España” don Pablo Iglesias:

 

“Represento, como todos sabéis, puede decirse que a una clase, y si no a una clase, a la parte más consciente y avanzada. La causa es muy grande, el representante es muy pequeño. Yo soy un producto del taller, y como tal producto del taller habré de conducirme aquí; no tengo conocimientos especiales, no tengo apenas instrucción, pero sí conozco lo suficiente, por ciencia propia, para los debates que aquí puedan plantearse; sé lo que son los asilos, sé lo que es la cárcel, sé lo que es la autoridad gubernativa, sé lo que es la autoridad judicial, sé lo que son casi todos los organismos que funcionan en la vida del Estado. Esto lo sé por ciencia propia; pero aun sabiendo esto, no os habrá de extrañar mi falta de condiciones para que pueda estar en armonía con el debate.”

“Mata al rey y vete a Murcia", dice una frase popular, y es verdad; verdad también que las Audiencias están perfectamente dispuestas para que ganen los pleitos unos cuantos caciques políticos; verdad asimismo que se arreglan las Salas del Supremo para que personajes políticos, por sí o por medio de representantes suyos, beneficien sus intereses ofendiendo a la justicia.

Por fútiles pretextos hay procesadas hoy gran número de Sociedades obreras cuya vida se halla suspensa; por cosas, en realidad pequeñas, hay infelices en la cárcel que son cien mil veces más honrados que muchos de los que figuran en política, más honrados que los que visten levita, van a los Consejos de la Corona o a otros Consejos y a todas horas hablan de moral y rectitud, cuando por su modo de proceder deberían ser arrastrados por las calles de Madrid. Después de la actitud observada por el Gobierno ante las denuncias del Sr. Gasset, las cárceles y los presidios deberían ser abiertos... ¡No a una justicia controlada por los Gobiernos!”. Igualdad, justicia y  libertad.

Pablo Iglesias

Fundador del PSOE